miércoles, 30 de noviembre de 2011

Vincent Price: El club de los monstruos + La casa de las sombras del pasado. (parte 12)

Ferran Ballesta



TÍTULO ORIGINAL: The Monster Club
DIRECTOR: Roy Ward Baker
GUIÓN: Edward Abraham
AÑO: 1980
DURACIÓN: 104 min.
MÚSICA: John Georgiadis
FOTOGRAFÍA: Peter Jessop
PRODUCTORA: Amicus Productions / Sword & Sorcery
REPARTO: Donald Pleasence, John Carradine, Stuart Whitman, Vincent Price

NOTA: 8.5






Al igual que tantísimos directores y actores que triunfaron en los años 80 dentro del género de terror, Vincent Price también dejó su huella, aunque solo fuera para despedirse del género en lo que ya eran sus últimas películas. El club de los monstruos fue quizás su último gran trabajo dentro del género, y a pesar de ser un título algo discutido por los espectadores, personalmente infravaloran todos ellos un dulce resultado final rebosado de sátira, humor y terror a partes iguales, y que al igual que hizo Calles de fuego (Walter Hill, 1984) con el género de acción, la narración a ritmo de Rock & Roll toma protagonismo en este -amado por un servidor- film.

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En esta ocasión Vincent Price interpreta a un viejo vampiro oxidado -algo que nunca pasó en toda su carrera- llamado Erasmus, quien en plena calle muerde a un escritor llamado R. Chetwynd-Hayes (John Carradine), pero curiosamente éste no acaba convirtiéndose en vampiro. Ante la inverosímil situación, Erasmus invita al escritor a ir a un local llamado “El club de los monstruos”, un lugar donde se reúnen no-muertos de todas las tipologías a disfrutar de conciertos de música Rock. Allí, Erasmus, le contará tres historias de terror…


Como ya apuntaba antes, se trata de una comedia de terror en clave satírica sobre el género y sus villanos, y quizás también sobre el estado crítico que vivían éstos en plenos años 80. De hecho, el responsable de la Amicus fue el productor de éste título, hecho con la mejor de las intenciones pero que sin duda acusó los cambios ocasionados cinematográficamente en la nueva década de los 80, personalmente porqué siempre tuvo la mirada dirigida a su competidora Hammer y no supo entender la evolución cinematográfica. Solo así se puede explicar el tremendo fracaso en taquilla que supuso la película, cosa que condujo la productora a bajar la persiana y no volver a producir nada más.

Era un síntoma evidente de que las cosas estaban cambiando, que el público buscaba algo distinto y que según que monstruos empezaban a desgastarse, por eso la sátira le entra tan bien a El club de los monstruos, porqué es capaz de mezclar sutilmente ese desgaste con el dramatismo de las diferentes situaciones que nos contará Erasmus, dando “humanidad” y humildad a los no-muertos, oxigenando así a unos monstruos que ya no funcionaban en taquilla. Sin duda un título incomprendido y que su responsable ya tuvo experiencia previa con otro título de cuentos de notable éxito: Asylum (Refugio macabro, 1972), por lo tanto dirigida ni más ni menos que de uno de los más grandes directores británicos del género: Roy Ward Baker, también responsable de megaclásicos hammerianos como ¿Que sucedió entonces? (1967) o la excelente Dr. Jekyll y su hermana Hyde (1971) entre tantas otras. El club de los monstruos era ya su despedida en el cine, y aunque viendo los resultados finales de taquilla se le pueda acusar de "gastado", lo cierto es que contrasta curiosamente -o incluso inquieta- ver como El club de los montruos es muy superior a Asylum en muchos aspectos, pese a que ésta recibió mucha más aceptación, en concreto tanto BSO como maquillajes, o incluso el guión, gozan de mayor calidad. Algo realmente triste, tanto para él como para la Amicus.

Los tres cuentos desprenden dramatismo más que terror, pero como indicaba la intención del director era satirizar y humanizar a los monstruos, y lo consigue! A cada historia consigue emocionar al espectador, por ejemplo en la primera, que lo consigue haciéndonos empatizar con un hombre totalmente pálido, alguien feo y rechazado social que acaba por enamorarse de una mujer que solo le quiere por su dinero. También viviremos una historia de vampiros en clave satírica sobre los problemas de vivir en la sociedad humana de una familia de “chupasangre”, con Donald Pleaseance en el reparto. La tercera historia es quizás la más terrorífica, con un ambiento opresivo y aterrador llena de abuelos caníbales, donde vive una niña mitad humana-mitad fantasma que desea huir del pueblo. Una gozada las tres.

Las tres historias serán narradas por Erasmus, pero serán entrelazadas por el concierto de música rock que disfrutan los monstruos en el local, agilizando el visionado, aportando energía visual necesaria para hacer aún más disfrutable la película, y especialmente para dar un mayor protagonismo a quien es el verdadero protagonista, “El club de los monstruos”, algo realmente sublime. Ojo –lo siento, tenía que hacer referencia- al streaptesse, tan erótico como grotesco, una genialidad que a los más salidos les acabará dando una buena colleja.

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Pero más allá que aceptemos o no la propuesta de Baker, los aficionados a este cine setentero nos reunimos en “El club de los monstruos”, porqué también tenemos cabida como amantes al género de terror que somos. Vincent Price al finalizar los tres cuentos nos regalará un monólogo que deja en evidencia al ser humano y cuestiona sobre quien es más monstruo, ¿el humano o el monstruo en sí? Que grande es Vincent Price! el solo es capaz de agrandar la pantalla y rellenarla por completo. Y ya solo nos faltaría verle bailar Rock & Roll mientras intenta seducir a una mujer de dudosa belleza, disfrutando entre lo que da sentido a su carrera, el mundo que le amó, y junto el mundo que por suerte hoy en día disfruta de su cine, porqué todos somos monstruos, todos tenemos cabida en El club de los monstruos.







TÍTULO ORIGINAL: House of the Long Shadows
DIRECTOR: Pete Walker
GUIÓN: Michael Armstrong
AÑO: 1983
DURACIÓN: 100 min.
MÚSICA: Richard Harvey
FOTOGRAFÍA: Norman G. Langley
REPARTO: Vincent Price, Christopher Lee, Peter Cushing, Desi Arnaz Jr., John Carradine, Sheila Keith, Julie Peasgood, Richard Todd, Louise English, Richard Hunter, Norman Rossington
PRODUCTORA: London-Cannon Films
PREMIOS 1983 Festival de Cine Fantástico de Sitges: Mejor actor (Vincent Price, Christopher Lee, Peter Cushing, John Carradine)


NOTA: 5



Los años 80 para Vincent Price se limitaron a la participación de películas menores de serie B tal y como he matizado anteriormente, quizás homenajes que los realizadores querían regalarle al actor, interpretando personajes secundarios, pero que con su simple presencia conseguían elevar la película a título del culto.

subir imagenesEra ya su decadencia artística, y los títulos cutre ochentereros empezaron a coger peso en su filmografía. Pero no se encontraba solo pese a esa resignación, otros dos dioses del género se juntaron con él para realizar la presente La casa de las sombras del pasado, ni más ni menos que sus amigos Peter Cushing y Christopher Lee. Y es que más allá del contenido narrativo de la película o la puesta en escena, lo que importa de verdad a los espectadores neófitos de buen cine de terror es la presencia nostálgica de estos titanes juntos, los tres actores más grandes de la historia de nuestro género reunidos -con el permiso de Boris Karloff o Lon Chaney-. Pero el resultado es agridulce, en ningún momento es recompensada la expectación que le puede crear al espectador este trío, ya que el hecho de ser secundarios no les permite explotar todo su potencial. Relegados así a un prácticamente anecdótico -y forzado- Christopher Lee, un perdido Peter Cushing ya muy envejecido, y, por alegría del espectador, un oscuro y soberbio Vincent Price. Si a esto le añadimos otro secundario de lujo como puede ser John Carradine (arriba a la foto) nos acabamos de dar cuenta que el exceso de personajes secundarios divide excesivamente los roles y aportaciones a la trama de cada uno, dejando planos a los personajes, algo parecido a lo que pasó en la anterior citada El cuervo (Roger Corman 1963), aunque lo cierto es que acabaron ganando el premio a mejores actores en el Festival de Sitges de 1983. Pero lo dicho, un fracasado homenaje a todos ellos.

subir imagenesEn cuanto a la película de Pete Walker, director del film, se trata de una adaptación de una obra llamada Seven Keys to Baldpate, de George M. Cohen, que cuenta como un escritor hace una apuesta de 20.000 dólares con su editor, apostando que puede escribir una novela de terror en 48 horas, y para ello deberá trasladarse a una mansión aparentemente abandonada.

El actor protagonista que dejó en segundo plano a tantísima experiencia y potencial, se trata de un inepto llamado Desi Arnaz jr., quien dedicó su carrera especialmente a la televisión. Pero tampoco hay que ser malos, la película en si es un despropósito, aburrida y repetitiva durante la primera hora, como si se tratara de un huevo Kinder caducado, lo que interesa de verdad es el premio interior de los actores, y no el chocolate caducado en forma cinematográfica, porqué la película no se merece el interés de nadie más allá de sus secundarios, y si aún éstos no ofrecen un papel digno... Incluso su lamentable final no hace más que darnos una colleja para acabar de meter la cereza en este pastel envenenado. Una pena, como mínimo al final nos queda por ver los créditos, que con la acertada y bellísima música de Richard Harvey almenos nos queda un sabor engañoso.


4 comentarios:

  1. Desde lazonamuerta-cine no hacemos apologia a la pirateria. En todo casi si buscas la encontraras ;)

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  2. entonces no sirve para nada esta pagina si no hay películas.

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    Respuestas
    1. Tu existencia tampoco sirve para nada en el mundo del cine. Al igual que cada mes recibes un salario por tu mano de obra, los creadores también merecen cobrarlo. Nunca olvides ésto.

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