Videodrome, El desprecio y Vivir rodando. 3 en 1. Análisis técnico (parte 2)


Si nos fijamos más en aspectos técnicos podemos ver claramente las sensibles diferencias que hay entre las tres películas. Pero antes de entrar en detalles sobre los films, quisiera concretar lo que se considera como el ritmo interno y externo de una película, algo básico para entender un montaje:

-Ritmo interno: es el ritmo que se refiere a los movimientos del plano que no presentan acción alguna respeto a un sentido completo. Es decir, que la duración de la toma dependerá exclusivamente de la función que desempeñe en medio de la escena. En otras palabras más prácticas, cuando no queremos hacer un análisis profundo de la imagen, no hay planos-contraplanos, uso habitual de planos generales,… se acostumbra a usar mucho al inicio de las películas, o sobretodo en documentales por ejemplo, ya que no hay “acción”.

-Ritmo externo: todo lo contrario, aunque perfectamente se puede combinar con el ritmo interno. Lo que determina al ritmo externo es el montaje, el tiempo de duración que se le quiera emplear a la toma, habitualmente ligada con la música –si es que la película es buena, claro-. Por lo tanto, habrá una obligación de corte en cada escena para poder así mostrar aquello que el guión pide, seguir el juego de la acción que estamos viendo. En otras palabras, son las escenas de acción, las de pulsación constante, las que van determinadas por la posición de la cámara según el guión.

Tanto Videodrome como Vivir rodando, apuestan por el ritmo externo en gran parte del metraje, sobre todo en ésta última, en que prácticamente siempre nos encontramos dentro de un plató entre conversaciones y sucesos constantes, y es precisamente este motivo el que hace que sea tan amena con el espectador. También Videodrome abusa de ritmo externo. Pero, la situación no es tan sencilla. Videodrome posee momentos de bastante tensión, rozando el terror, también momentos de acción, que no hacen más que pensar en un abuso también del ritmo externo, pero aunque no es tan remarcado como en Vivir rodando el abuso de distorsión de realidad (los sueños de Vivir rodando) con el de una cinta (la cinta VHS de Videodrome), son momentos que dificultan muchísimo el entendimiento de si estamos en ritmo interno o externo (si es lo que ve subjetivamente al personaje o lo que vemos en una pantalla o sueño), sin embargo, sin voluntad de análisis (ya que se trata de un producto de difícil comprensión real), puede ser considerado en ocasiones en ambos ritmos narrativos, ésta última sobre todo en los momentos de dudosa realidad. Lo que quiero decir es que estas 2 películas que pertenecen a mundos totalmente independientes practican una estrategia de –digámosle- guión/montaje muy similar.

(Ritmo interno o ritmo externo? 2 en 1 - Videodrome)

El desprecio es tema aparte. Aquí predomina el plano general, y eso hace que prácticamente no veamos primeros planos de los protagonistas. Además, -como demostración del buen hacer en la dirección de Godard- el director nos deleita con una serie de planos secuencia que dan gala de un buen ritmo interno, sobre todo en el momento que la pareja se encuentra en el piso medio discutiendo y hablando sobre su relación. Esto no hace más que como espectadores nos transformemos en unos voyeurs, que observan la situación en que una pareja en crisis discute, orina o se baña (que sexy Brigitte Bardot!!). Y eso, si se abusa tal y como pasa en El desprecio (que no quiero decir que sea un error) no hace más que dificultar nuestra identificación con quién son los protagonistas, y para solucionar el problema Godard se encarga de meter a la película una voz en off que nos habla como si nos explicara un cuento, como si estuviéramos viendo un documental. Algo inevitable.

(si, esa es Brigitte Bardot)

Siguiendo con El desprecio, y fijándonos con la composición de cada fotograma, es sorprendente como Godard abusa de la profundidad de campo, que lo que hace es dar valor a las imágenes, calidad, trabajo a la hora de componer cada mueble, pasillo, habitación, cuadro,… y que recientemente se pudo comparar con El escritor (2010, Roman Polansky), otro ejemplo de un buen uso de la profundidad de campo acompañada de unos dilatados planos secuencia, algo muy difícil técnicamente. Por ejemplo, está la escena en que vemos los posters de películas de la época, como Piscosis (1960, Alfred Hitchcock), o la escena del piso en plano secuencia, muy trabajada y que busca muy bien los diferentes puntos de salida que ofrece cada imagen. Los puntos de salida son los orificios que nos ofrece el plano para llegar hasta “el fondo”.

Además, como ya he dicho, los planos generales o medios predominan en la cinta, y personalmente me ha recordado bastante el cine de Akira Kurosawa, aunque con aspiraciones muy distintas, ya que sensei no era muy simpatizante de los primeros planos –o planos medios cortos-, era una simple estrategia de evitar destrozar la película con malas actuaciones.

Videodrome es un mundo aparte y más sencillo. Los planos están trabajados en base a la ambientación, por encima de la escenografía, para dar sensación de locura y pesadilla general. Al igual que en El desprecio, hay referencias de otras películas con posters, pero que si no me he fijado mal pertenecen a películas imaginarías (solamente existen dentro de la historia creada por Cronenberg).

Uno de los puntos más interesantes y que engloba también las tres películas es el tratamiento del espacio-tiempo. El uso de flash-backs o elipsis es constante, incluso de hacer dudar al espectador de qué estamos viendo, si es una persona, si es una película, si es la imaginación, pasado, presente... las tres manipulan la comprensión del espectador y le hace jugar al juego de la verdad y mentira. Este punto se acentúa sobre todo con Videodrome, con una manipulación mucho más constante y que dificulta a propósito el significado real de la cinta. Si nos paramos a pensar, un guión plano no puede explicar un argumento complicado, y Videodrome es un ejemplo, necesita profundidad, que progresivamente nos compliquemos más la vida a cada escena, y Cronenberg lo consigue. También hay que decir que en ocasiones ciertos directores complican excesivamente un guión para esconder las carencias y huecos de su argumento, o incluso de nuestra incomprensión acaban haciendo un mito como pasa con Cabeza Borradora de David Lynch en que “solo él sabe el significado real y nadie más”. Pero el hecho de revisar Videodrome en diferentes ocasiones puede hacer encontrar significados menos visibles, incluso revisando el resto de su filmografía, en que el concepto de la "nueva carne" aparece en diferentes películas suyas, como por ejemplo en La mosca, Inseparables o sobre todo ExistenZ. A pesar de que anteriormente ya había tratado el tema, aquí se hace la presentación oficial de “la nueva carne”.

Sobre el tratamiento del espacio, antes ya he hecho pequeños incisos sobre el tema. Dependiendo de la película se hace un tratamiento u otro. Por ejemplo en El desprecio, se abusa del plano general en exteriores y la profundidad de campo en interiores. Muy diferente a Vivir rodando, donde prácticamente todo el rato está en lugares cerrados como el plató, obligando a hacer abuso de primeros planos y planos medios, acentuando también el nerviosismo que sufren cada uno de los personajes con el ritmo externo y acelerado, algo bien conseguido, ya que la carencia de planos generales aporta nervio al montaje. En este aspecto Videodrome se acerca a Vivir rodando, ambas con planos más rápidos que en El desprecio, algo comprensible por el argumento ya que las dos son más propensas a escenas de tensión/acción.

Por lo tanto son películas escogidas a propósito, con una semejanza más profunda de lo que parece aparentemente, con argumentos que no tienen nada a ver y a la vez más cosas en común de lo que nos podemos imaginar, de épocas diferentes también, pero las tres son transgresoras (como en el tema de la sexualidad). Pese a eso, es cierto que en cuanto a lo técnico las diferencias se dilatan, y evidencian los géneros a los que pertenecen y sobretodo las épocas, pero he creído necesario acabar el artículo anterior, ya que lo artístico necesariamente va junto a lo técnico, y aquí no podía ser menos.




Primera parte del artículo: 

Comentarios

  1. Buenas:

    Descubro ahora tu blog, muy interesante, y te invito a echar un ojo a mi libro sobre cine de culto:

    http://eutelequia.com/books/29.html

    Y al zine que coordino:

    http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/

    Salud from Hell

    Vicente Muñoz Álvarez
    http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com/

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  2. Gracias,
    y felicidades por el libro! la verdad es que tiene una pinta genial!

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