lunes, 29 de octubre de 2012

MINIPUT 2012

Ferran Ballesta


18a Mostra de Televisió de Qualitat.

MINIPUT. Que diablos es el MINIPUT??? Antes de responder esta pregunta deberíamos saber qué significa INPUT (International Public Television Screening Conference). El INPUT tiene como objetivo poner al abaste de los profesionales, críticos, estudiantes, profesores, investigadores o simplemente interesados en la televisión, un modelo de televisión de calidad, mostrando programas arriesgados, innovadores y de servicio público de televisiones de todo el mundo. Eso es lo que se puede ver en el INPUT, localizándose el evento en una ciudad distinta cada año. Por tanto, allí se organiza a nivel mundial una serie de encuentros para quienes seleccionan y trabajan contenidos de pantalla, con exhibiciones, debates y reflexión de una selección de los mejores programas televisivos del panorama internacional. I, a partir de las ediciones anuales del INPUT, para poder acercar a todo el mundo estos contenidos, se hacen unas ediciones reducidas llamadas Mini-INPUT a diferentes ciudades del mundo.

A Barcelona este evento se llama MINIPUT directamente, y se ha celebrado en jornadas de cuatro días des de 1994 a 2005. A partir del 2006 el MINIPUT ha pasado a celebrarse en una intensiva jornada de proyecciones y debates, durante la cual se presentan una serie de programas de televisión correspondientes a la presente edición del INPUT, seleccionados a partir de las particularidades e inquietudes de los organizadores en frente al público y sus demandas.



Filosofía del INPUT:

-Total oposición al lema “la televisión es una caja tonta”. TV de calidad.
-Educar, entretener e informar.
-Servicio público.
-Experimentación con género y formatos.
-Contenidos: temas dedicados a la sociedad, a la cultura y a la política.
-Televisión innovadora en algún sentido.
-Servir a la audiencia, no a la publicidad.
-Ventana abierta al mundo con sus múltiples realidades.
-Pluralidad de opiniones.
-Crítica con las estructuras de poder y los estereotipos.
-Considera al espectador como un ser activo e inteligente.


Con todo esto, la presente edición del MINIPUT pretende saborear algunos de los programas más destacados del panorama nacional e internacional. Qué veremos? Por un lado lo mejorcito y más atractivo -des de nuestro punto de vista cultural- del INPUT. Por otro lado, el MINIPUT pone al abaste una muestra de los programas más destacados de las cadenas locales y autonómicas; y, además, se mostrará una sección dedicada a los “pilotos”, tanto amateurs como profesionales de aquellos programas que, por algún motivo especial no han sido emitidos por televisión y se han quedado al cajón esperando encontrar su oportunidad.

Donde podemos disfrutar del MINIPUT? Este año se celebrará de nuevo al Auditori CCCB de Barcelona, el sábado 1 de diciembre en una jornada maratoniana (de 10:00 a 22:00h) donde se ofrecerá almuerzo gratis.

Para cualquier duda se puede llamar al teléfono (93)542 24 92

RECOMENDACIÓN: si queréis asistir al MINIPUT es recomendable rellenar la inscripción. Es totalmente gratis asistir, solo hay que entrar a la web y apuntarse, de ese modo la organización podrá tener un control de la cantidad de asistencia al evento.




(La programación la pondré en otra entrada)

sábado, 27 de octubre de 2012

Todos los actos de Dragon Ball en el Salón del Manga





Qué alegría tendrán todos los amantes de la obra de Akira Toriyama cuando se den cuenta de todo el saco de actos, actividades, exposiciones y demás que el presente Salón del Manga dedicará a Goku y compañía. Las habrá de todos colores, así que haré un pequeño repaso a todo lo que podremos disfrutar en el Salón:


-Tal como comenté, posiblemente el día más “dragonballmaníaco” sin duda será el jueves día 1 de noviembre, el que significa la inauguración del Salón. Además de algunas conferencias que se harán relacionadas con el manga de Toriyama, el Salón también tendrá un evento bastante destacable, incluso a nivel mundial: batir el World Record Guinness de mayor número de personas disfrazadas de personajes del universo Dragon Ball. Un ambicioso friki-objetivo que se ha propuesto el Salón del Manga que de bien seguro conseguirá.
Importante, qué hay que hacer? Para empezar, quien quiera disfrazarse entrará gratis, pero tiene que ser consciente que hay que ir completamente disfrazado, es decir, de los pies a la cabeza, de lo contrario pagará entrada como cualquier otro visitante quedando así como un pringado, no hay más. La reunión de gente disfrazada se oficializará a las 13:00 horas en la zona del escenario del Salón del Manga, momento clave para ver si se consigue batir el récord o no.
Ánimos a los que se quieran disfrazar!



-Y si batir el World Record Guinness de Dragon Ball no es suficiente aliciente para lanzaros a meteros unos disfraces, si os digo que para animar el acto se contará con la participación en el escenariode los dobladores Marc Zanni (Goku) y Joan Sanz (Vegeta) en la versión catalana de la serie, es que no hay excusa. Ellos dos serán los encargados de divertir y entretener a los asistentes disfrazados explicando algunas anécdotas que se explican en su nuevo libro La sèrie de la teva vida: Bola de Drac. Y por si fuera poco, el cantante Ryutaro Iijima venido desde Tokio cantará para los asistentes varios temas de la clásica serie de Akira Toriyama.



-Exposición 20 AÑOS DE DRAGON BALL EN ESPAÑA (Hago un copia-pega de lo que escribí)
Ya son hasta 28 años que se vio nacer a Goku y compañía en la famosa revista japonesa de manga Shonen Jump de la mano del indiscutible Akira Toriyama, que acabó viendo prolongada su edición semanal en la revista debido a su extraordinario éxito entre 1984 y 1995.

Nosotros somos tema aparte, vivimos al otro lado del mundo y la gran mayoría de joyas en forma de viñetas originadas en Japón nunca aterrizarán en nuestras tierras. No fue el caso de Dragon Ball, la que es posiblemente la mejor serie de cómic, incluso de animación, que ha tenido jamás Japón, y que acabó siendo editada en nuestras tierras hace justo 20 años de la mano de Planeta DeAgostini Cómics. Es por ello que entre todo el carrusel de actividades dedicadas a Dragon ball en el presente Salón del Manga, una de ellas será una exposición dedicada al cómic japonés de la mano de la dicha editorial y FICOMIC.

Posiblemente una alegría para todas las edades, ya que si algo compartimos mayoritariamente jóvenes y no tan jóvenes, es que crecimos con las bolas de dragón. Y no es hablar por hablar, de hecho, des de el lanzamiento del manga por primera vez, Dragon Ball se ha convertido en uno de los mangas y animes más populares de su época al llegar a vender más de 152 millones de copias solo en su país de origen, cifra que llega a extenderse hasta los 300 millones si se consideran las ventas a nivel mundial de los 42 volúmenes que componen la colección completa



-En las salas de actos es donde viviremos los acontecimientos más conferenciales en relación a Dragon Ball. Este año podremos disfrutar de dos salas de actos, repletas de continua actividad para dar cabida a todo lo que tiene que ofrecernos el presente Salón.
En la Sala 1, y dirigiéndonos directamente al domingo día 4 de noviembre -último día de Salón- podremos disfrutar de una interesante mesa redonda a cargo de Oriol Estrada sobre ¿Cómo llegó Dragon Ball a nuestro país?, una excelente oportunidad para responder todas aquellas preguntas de los más neófitos aficionados al manga y anime que crecieron viendo la serie.


-En la Sala de actos 2 es donde podremos disfrutar del que es, personalmente, el acontecimiento más importante del Salón (sí, más que lo del Record Guinness).
Jueves 1 de noviembre -otra vez- día clave al respeto del Salón, a las 18:00 horas. Recordáis aquella video-entrevista colgada en youtube.com a Marc Zanni y Joan Sanz explicando que estaban escribiendo un libro sobre ellos y Bola de Drac? en que intentarían responder muchas de las preguntas que los fans les han planteado a lo largo de los años, y que vería la luz próximamente? Finalmente el libro ha visto la luz y será presentado de forma oficial en el Salón con la conmemoración de los 20 años del aterrizaje en nuestras tierras del manga manga más famoso del mundo. El libro se titula La sèrie de la teva vida: Bola de Drac, y será presentado a la Sala de actos 2 con la asistencia de sus protagonistas: Marc Zanni y Joan Sanz (Goku y Vegeta respectivamente) además de Victor Sarsal.
Una bonita oportunidad para preguntarles cualquier cosa a las verdaderas almas de la que es, sin duda, la serie de nuestra vida, y que además podremos conocer lo que de bien seguro debería ser un libro imprescindible para todos nosotros.



-Y que no fallen los videojuegos! Un año más Microsoft junto a su consola Xbox 360 estará presente en el Salón del Manga. En esta ocasión los aficionados dispondrán de dos áreas diferenciadas:

 * Espacio XBOX: en este espacio podremos acceder a probar en nuevo Dragon Ball Z Budokai HD, junto a otros juegos de la consola de Microsoft como el Gears of War 3, Tekken Tag Tournament 2, Resident Evil 6, FIFA 13, Pro Evolution Soccer 13, Forza Horizon, Brave y Halo 4 -que en este caso el asistente podrá probar antes de que salga a la venta-.

* Espacio KINECT: en esta segunda área podremos jugar al Dragon Ball Kinect, el esperadísimo juego que debería servir de base para acabar olvidando los repetitivos Tenkaichi en favor de algo en que podamos interactuar nosotros, pelear nosotros vaya. Seguro que tendrá 1000 fallos mejorables, pero lo que queda claro es que con Dragon Ball Kinect se abre la puerta a lo que podría llegar a ser el juego definitivo de Dragon Ball. LAZONAMUERTA-CINE seguro que lo probará.

jueves, 25 de octubre de 2012

Exposiciones XVIII Saló del Manga

Ferran Ballesta



Sigue acercándose el Salón del Manga, y esta vez repasaré las exposiciones que podremos ver:


MANGA A LA CARTA
 
Tal como comenté en la anterior entrada, la gastronomía japonesa tendrá un papel muy importante en la actual edición Salón, igual como lo fue en otras ocasiones el cine de terror, por ejemplo. La cantidad de actividades a lo largo de los cuatro días de Salón serán bastante elevadas y diferenciadas, unas más prácticas con algunos talleres, y otras más de conferencia. Pero mientras pensamos a qué actividades acudir podemos hacer un paseo por la exposición Manga a la carta, una exposición donde la comida sabrosa, exquisita y saludable que se hace en Japón demostrará a los asistentes que también puede tener un papel importante en muchas historias de todo el universo genérico del manga y anime. La exposición viene comisariada por Marc Bernabé, reconocido intérprete y traductor de japonés, además de experto en diversas manifestaciones de la cultura japonesa.

Algunos de los mangas que destacan al ser especializados en la gastronomía nipona -y conocidos en nuestro país- serían por ejemplo El gourmet solitario (Jiro Tanaguchi y Masayuky Kusumi), también la trepidante serie de aventuras gastronómicas Toriko (Mitsutoshi Shimabukuro), o la serie clásica de animación Mister Ajikko (más conocida entre los espectadores de TV3 de los años 90 como El gran Suixi), aunque lo cierto es que en Japón existen gran cantidad de obras manga de tema gastronómico tales como Oishinbo, Cooking Papa o Aji Ichimonme, que también podrán ser descubiertas en esta exposición. A parte, un caso singular lo constituye el manga Mibu-El Bulli, que recoge la estada de cocineros japoneses en el desaparecido restaurante de Ferran Adrià.

Por otro lado, los mangas están llenos de referencias culinarias japonesas, habiendo personajes de series populares como Dragon Ball, en que sus nombres -como bien muchos ya sabrán-, están inspirados en platos o ingredientes (Ten Shin Han, Xaos, Vegeta, Son Gohan, Raditz,...), o algunas escenas de Naruto comiendo tallarines ramen (“naruto” es un ingrediente del ramen), también Doraemon comiendo siempre dulces dorayaki, o incluso Musculman y su gyûdon (arroz con carne de vaca), y tantos otros personajes del manga que se relacionan con algún tipo de comida.



PORCO ROSSO. 20 AÑOS DE VUELO

Hayao Miyazaki es uno de los pocos grandes cineastas del pasado siglo XX que aún siguen con vida. Pienso que repasar un poco quien es Miyazaki a estas alturas sería una pérdida de tiempo, todos sabemos el valor de sus obras y quien más quien menos seguro que le sonará algun título de entre sus obras, y entre ellas seguro que Porco Rosso, la que es sin duda uno de los títulos más espectaculares y recordados del Studio Ghibli.

20 años ya han pasado des de ese 18 de julio de 1992 en que se estrenó en cines Porco Rosso, y gracias a FICOMIC junto a la colaboración de Aurum Producciones -la distribuidora de las películas del Studio Ghibli en España-, se encargaran de mostrar una exposición dedicada a una de las películas más personales y sinceras del director, en que confluirán también todos los temas, obsesiones y aspectos autobiográficos de Hayao Miyazaki.

Por tanto una exposición imprescindible a todo aquel que ame la animación japonesa y en concreto la obra de Miyazaki. Y más ahora, cuando parece ser que no ha aparecido un relevo generacional al director dentro del Studio Ghibli y que, con la avanzada edad que tiene -sobre los 90 años si no recuerdo mal-, ya no es un secreto que la productora japonesa está intentando venderse. También corre el rumor de Porco Rosso 2, dirigida por el propio Miyazaki, quien sabe si sabremos algo más al respeto. Esta no me la pierdo.



FASHION COSPLAY

El cosplay, tal como expliqué en la anterior entrada, consiste en disfrazarse sobre algún personaje del universo manga, anime o videojuegos. Una subcultura que ha visto su nacimiento a lo largo de los años 70 y que hoy en día gracias a la exportación de la animación japonesa en todo el mundo, el cosplay ya ha cogido una madurez al convertirse en algo incluso competitivo. Casi una religión para cierto sector otaku, que ve como se ha consolidado en festivales y salones de todo el mundo, llegando así a invertir verdaderas fortunas en disfraces.

Uno de los festivales que acoge un mayor protagonismo en cuanto a cosplay a nivel mundial es sin duda el World Cosplay Summit (WCS), una competición mundial instaurada hace 10 años. La gran final se hace en la ciudad japonesa de Nagoya, y los representantes españoles cada año son escogidos en el Salón del Manga de Barcelona, una posibilidad para gran cantidad de otakus que ha posibilitado que anualmente la calidad de los disfraces y coreografías aumente de nivel notablemente, así como el número de participantes.

Es por ello que el Salón quiere dedicar una exposición dedicada a todos ellos llamada Fashion Cosplay, donde se mostrará una selección de vestidos cosplay nacionales e internacionales con la finalidad de mostrar al público la variedad y la calidad de los disfraces y coreografías en España. Bereniç Serrano es la comisaria de la exposición, todo un referente del cosplay en el Estado español, conocida por ser subcampeona mundial en el WCS en 2009, junto con su compañera Laura Fernández.



20 AÑOS DE DRAGON BALL EN ESPAÑA

Ya son hasta 28 años que se vio nacer a Goku y compañía en la famosa revista japonesa de manga Shonen Jump de la mano del indiscutible Akira Toriyama, que acabó viendo prolongada su edición semanal en la revista debido a su extraordinario éxito entre 1984 y 1995.

Nosotros somos tema aparte, vivimos al otro lado del mundo y la gran mayoría de joyas en forma de viñetas originadas en Japón nunca aterrizarán en nuestras tierras. No fue el caso de Dragon Ball, la que es posiblemente la mejor serie de cómic, incluso de animación, que ha tenido jamás Japón, y que acabó siendo editada en nuestras tierras hace justo 20 años de la mano de Planeta DeAgostini Cómics. Es por ello que entre todo el carrusel de actividades dedicadas a Dragon ball en el presente Salón del Manga, una de ellas -y quizás la más interesante- será una exposición dedicada al cómic japonés de la mano de la dicha editorial y FICOMIC.

Posiblemente una alegría para todas las edades, ya que si algo compartimos mayoritariamente jóvenes y no tan jóvenes, es que crecimos con las bolas de dragón. Y no es hablar por hablar, de hecho, des de el lanzamiento del manga por primera vez, Dragon Ball se ha convertido en uno de los mangas y animes más populares de su época al llegar a vender más de 152 millones de copias solo en su país de origen, cifra que llega a extenderse hasta los 300 millones si se consideran las ventas a nivel mundial de los 42 volúmenes que componen la colección completa.

lunes, 22 de octubre de 2012

XVIII Saló del Manga de Barcelona

Ferran Ballesta


 
Para mí es una grata sorpresa poder anunciar que LAZONAMUERTA-CINE ha conseguido dar un paso adelante en su breve historia e irá acreditada como prensa al XVIII Saló del Manga de Barcelona, que se celebrará del jueves 1 de noviembre al domingo 4 de noviembre. Allí estaré, intentando ofrecer la máxima cobertura que pueda dentro de mis limitaciones horarias, que por suerte esta vez serán prácticamente inexistentes.

La presente edición muestra variaciones importantes respeto a las anteriores catorce ediciones. La Farga de L'Hospitalet, el punto neurológico que hasta las catorce anteriores ediciones ha reunido a cientos de miles de aficionados a la animación japonesa de todo el Estado, dejará de ser el recinto que acogerá el evento por motivos obvios de espacio, al que ya se ha consolidado como el recinto del Salón del Cómic: el pabellón nº2 de la Fira de Barcelona situado en la Plaça Espanya de Barcelona. Así que nadie se equivoque, quien avisa no es traidor. Y qué se gana con este cambio? Pues algo muy notable, por ejemplo? Recordáis aquellas colas kilométricas de gente desesperada que no podía entrar dentro del Salón por estar el recinto lleno? Andar por el Salón como una sardina enlatada por también acumulación excesiva de gente? Calor? Todo esto se ha intentado solucionar en ese Pabellón, ya que si bien en la Farga se disponía de 11.000 metros cuadrados esta vez pasaremos a 17.000, un alivio notable, y que podrá acoger con mucha más comodidad a expositores, exposiciones, talleres manga y juegos tradicionales japoneses, conferencias y clases magistrales de los invitados, mesas redondas, área de videojuegos, entre otras actividades. El escenario, situado en una ala del Palau 2, seguirá ofreciendo los ya habituales concursos de karaoke, cosplays y World Cosplay Summit, además de conciertos que próximamente informaré.

El presente certamen, como siempre acogerá todas las novedades sobre animación japonesa, manga y cultura japonesa, pero a diferencia de otros años el Salón tendrá como eje la cocina , y cómo está presente en el manga y el anime con una exposición llamada Manga a la carta. Una exposición que pretende demostrar cómo la gastronomía nipona puede estar presente como tema protagonista o como parte de la historia. Sin olvidar también conferencias, talleres, y la ya habitual área de restaurantes japoneses para poder saciar el hambre que de bien seguro nos surgirá a todos durante la visita a todo este programa culinario.

También podremos disfrutar de una interesante exposición dedicada a los 20 años de una de una de las mejores películas de animación japonesa: Porco Rosso, el clásico de Hayao Miyazaki, gracias a la colaboración de Aurum Producciones.

Tampoco el Cosplay, tal como apuntaba, dejará de tener protagonismo en este cambio de recinto, incluso también se le dedicará una exposición dedicada a él llamada: Fashion Cosplay. Para los más despistados, qué es un Cosplay? Muy fácil, simplemente gente que se disfraza de un personaje de alguna serie anime, manga o videojuego, una subcultura surgida en Japón, obviamente.

Incluso Dragon Ball también tendrá -de nuevo- un protagonismo bastante marcado en la presente edición gracias a los 20 años de su edición en cómic por Planeta D'Agostini Cómics en España. Gracias a su editora, junto con FICOMIC, el Salón acogerá diferentes actividades relacionadas con Dragon Ball, como una exposición, o incluso la presentación del nuevo libro de Marc Zanni y Joan Sanz (dobladores de Goku y Vegeta en Bola de Drac) titulado La serie de la teva vida: Bola de Brac. Próximamente iré informando de las diferentes secciones más profundamente.

Y no podemos olvidar a todo un carrusel de invitados, tanto músicos como dibujantes de la talla de Dai Ochiai, el Invitado de Honor Hiro Mashima (autor de obras manga clave como Monster Hunter Orage, Rave o Fairy Tale, editadas todas por Norma Editorial), el presidente de la empresa de videojuegos Cyberconect2 Hiroshi Matsuyama, el cocinero Hiroyoshi Ishida, el grupo de pop adolescente Loverin Tamburin, el productor y director creativo del grandioso estudio Madhouse Masao Maruyama,... entre muchos otros que también repasaré más detenidamente en unos días.

El Salón del Manga, pese a la subida del IVA y el IPC, tal como han hecho otros Festivales como el de Sitges, han decidido no subir el precio de la entrada dejándola así a 6 euros, 4 con el descuento del Carnet Jove de La Caixa, y a 2 euros para integrantes de grupo escolar. Las entradas se pusieron a la venta el 17 de septiembre a través de Ticketmaster de La Caixa y El Corte Inglés. El XVIII Saló del Manga de Barcelona está organizado por FICOMIC y cuenta con el apoyo del Ajuntament de Barcelona y la colaboración del Consulat General del Japó a Barcelona, Casa Asia y Fundació Japó.


Y un detalle solamente relacionado con Dragon Ball. Quien venga disfrazado al Salón de algún personaje del manga más mágico que ha existido jamás, pero de la cabeza a los pies, a parte que conseguirá entrar gratis ayudará a conseguir lo que se ha propuesto la presente edición de Salón: batir el récord Guiness de mayor número de personas disfrazadas de personajes del universo Dragon Ball el jueves 1 de noviembre, a las 13:00 horas en la zona del escenario del Salón del Manga. Así que ir preparando ya los disfraces!

domingo, 21 de octubre de 2012

Iron Sky - Timo Vuorensola, 2012



DIRECCIÓN: Timo Vuorensola
PRODUCTORES: 27 Films Production, Blind Spot Pictures Oy, New Holland Pictures GUIONISTAS: Johanna Sinisalo, Jarmo Puskala, Michael Kalesniko
ACTORES: Julia Dietze, Tilo Prückner,Götz Otto,Christopher Kirby, Peta Sergeant
PAÍS: Australia, Finlandia, Alemania
DURACIÓN: 93 min.
AÑO: 2012

NOTA: 5




Nazis en la Luna? Si no lo veo no lo creo. Pensaba que estos argumentos tan rebuscados -o directamente frikis-, solo podían formar parte del imaginario de los cómics de ciencia-ficción pulp más delirantes, de ese imaginario irracional pero pegadizo que cumple las expectativas de todas aquellas mentes hilarantes cargadas de fantasía. Pues si, un finlandés llamado Timo Vuorensola se ha sacado de la manga una historia de ciencia-ficción que parte del proyecto Silbervogel, un proyecto creado por Eugen Sänger en la Alemanya nazi que podría haber creado la primera nave espacial de la historia, pero con finalidades bélicas. Y ese ha sido el punto de partida para la que es sin duda la propuesta más desacomplejada del presente Sitges, con el permiso de la japonesa Dead Sushi. Y si encima la película resulta que ha sido financiada en parte vía Internet, con aportaciones de gente de todo el mundo dispuesta a hacerse un poco más suya la película, es que como mínimo, y en estos tiempos que corren de poco riesgo, hay que aplaudir.

Pues si, Nazis escondidos al lado oscuro de la Luna, preparando su venganza contra los terrícolas en pleno 2018 para así implantar su nuevo Reich. Ante todo hay que reconocer que las intenciones del director son bastante plausibles, pero por desgracia no así los resultados, ya que Iron Sky es un filme que se centra excesivamente y sin complejos en la sátira política y cinematográfica, pero olvidando a ratos un ritmo narrativo que sea constante y sin bajones. Además, Vuorensola a ratos parece no saber a qué género jugar, mezclando diferentes géneros cinematográficos como la acción, comedia o ciencia-ficción, pero por desgracia el experimento no acaba emulsionando por acabar luciendo todo a medio gas y sin brillar. Y es una pena, ya que si bien la sátira y la originalidad son adjetivos que definen habitualmente a una buena película de comedia, en este caso todo queda en un resultado desaprovechado, y más viendo como la película arranca de maravilla, con algunas escenas de mucha chispa y divertidas, inteligentes, ya sea con parodia directa al nazismo o de humor político en general -Vuorensola reparte a todos-, o incluso algunos gags aparte bastante efectivos, pero que al final no son más que un espejismo ante lo rutinario, simplón, plano, y en general de tener la sensación de estar viendo algo tonto. Es como si de una versión actualizada de clásicos que nunca se han tomado en serio a sí mismos como Star Crash (Luiggi Cozzi, 1978) o Los Invasores del espacio (Kinji Fukasaku, 1978) se tratara, pero en clave de humor satírico, pero el problema está en que éste tipo de películas "absurdas" necesita también que sus personajes tengan un cierto carisma, que sepan ayudar a ocultar las carencias evidentes de la película, algo que no pasa en Iron Sky, y sí en los otros dos títulos que comentaba. Y es que pese a tener un Udo Kier haciendo líder nazi -y en una película totalmente en su salsa-, el resto del abanico de personajes no tienen ningún tipo de magnitud, ya sean buenos o malos.

De todos modos si algo puede presumir Iron Sky es tanto en su diseño de producción como de sátira. Y no es para menos en cuanto a sátira como apuntaba, ya que lo que propone Iron Sky roza incluso la polémica, al tener un sentido del humor que muerde duramente a las élites políticas llegando incluso a la polémica, ya sea con esa especie de sargenta tipo Sarah Palin presidenta de los USA y adicta al deporte y obsesionada con encontrar un “milagro” político, mucha grácia no hará al Partido Republicano; o bien ese genial guiño al Telefono rojo: volamos hacia Moscú de Kubrick con esa especie de G-20 ironizando sobre el fin del mundo. Pero también detalles curiosos como el hecho que El gran dictador de Chaplin sea pieza clave en la educación nazi, o la aparición más propia de una Scary Movie de “negrata” “albinizado”, y que al fin y al cabo son curiosidades divertidas -o chistes directamente- para una narración torpe que pierde el sabor del ritmo flojeando y perdiendo también su frescura y gracia a medida que va avanzando el filme, especialmente en su tramo medio.

El otro atractivo de la película es sin duda su diseño de producción tal como apuntaba. Con un presupuesto de 5'8 millones de euros surgido de diferentes empresas y productoras, Iron Sky también se financió vía Crowndfunding. Y eso que es? Es la financiación en masa, en que muchas personas aportan su granito de arena -económicamente hablando- financiando la película, a cambio de unas retribuciones simbólicas en especies. Y de allí se sacaron hasta 1'2 millones de euros, una gran suma de dinero, gracias también a una serie de trailers que hacía años corrían por Internet, unos teasers en busca de picar la curiosidad para poder así recaptar. Hasta llegar a un total de 7 millones de euros que han servido para desarrollar brillantemente toda esa imaginaría pulp con métodos realmente precarios y, sobretodo, un resultado que poco tiene que envidiar a propuestas con mucho más presupuesto dentro de la dura competencia en las carteleras repletas de productos mainstream. Por tanto, da la sensación que la puesta en escena no queda para nada cutre, o mejor dicho, que lo cutre queda bien, consiguiendo así una película original, fresca -al menos en su inicio-, de buena factura técnica pese a sus limitaciones pero igualmente con increíbles batallas navales en su tramo final, además con buena música y sobretodo un look caricaturesco la mar de interesante.

Una pena que Iron Sky no haya conseguido llegar a ser lo que tantos creímos que podía llegar a ser. Una película que ilusionaba, con mucha cantidad de gente detrás aportando su donaciones al filme, pero que pese a sus buenas intenciones flojea en su ritmo, además de un planteamiento repetitivo y cansino, de no saber a qué género jugar, y unos personajes acartonados y sin carisma que acaban por dejar al espectador la sensación de estar viendo algo tonto y simplón. Pese a ello, se agradece que aparezcan películas como Iron Sky, que intenten oxigenar un poco el género, pese a que sin saber exactamente cual, pero la verdad es que su sátira política entra muy bien. Quizás una sátira en ocasiones de dudosa calidad, especialmente en su desvirtuado e infame tramo medio, pero en otros sienta muy bien el hecho de pinchar a los diferentes países y su política, también a las bases del nazismo, y las posibilidades que puede aportar a la trama meter a un “negrata” por allí en medio, además de los cinematográficos a El gran dictador. Disfrutable, sin tomar nunca en serio y, sobretodo, esperemos que Vuorensola aprenda de sus errores totalmente permisibles en su debut al largometraje de cara a Iron Sky 2, en pleno momento de escritura del guión, y sin olvidar una futura precuela.


LO MEJOR: Lo desacomplejado que está Vuorensola para ofrecer al espectador argumentos curiosos y satíricos que funcionan muy bien entre el sector del público más festivalero. Además de un diseño de producción que con apenas 4 duros consigue escenarios y FX espectaculares.

LO PEOR: La sensación ocasional de estar viendo algo tonto.


Trailer:

jueves, 18 de octubre de 2012

American Mary - Jen y Sylvia Soska, 2012



TÍTULO: American Mary
DIRECCIÓN: Sylvia soska, Jen soska
REPARTO: Antonio Cupo, Katharine Isabelle, Maxwell Julia
AÑO: 2012
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS: Canadá
GUIÓN: Jen y Sylvia Soska
MÚSICA: Peter Allen
PRODUCTORA: Coproducción Canadá-USA

NOTA: 6





Sin duda una de las más agradables sorpresas del Sitges 2012, y no por ser precisamente un título perfecto, sino precisamente lo contrario, por tener imperfecciones. Tampoco ha dejado indiferente a nadie su actriz protagonista, una Katharine Isabelle que se ha convertido sin duda en la musa de esta edición de Sitges; también por su agresivo y rocambolesco argumento, y sobretodo por dar la sensación que estamos antes una de esas películas que los fans del género que vivieron los 90 seguro que conservarían con cariño en aquellas estanterías de ya viejos VHS. Ha dado de qué hablar, y quizás lo ha hecho por qué películas de terror independientes como American Mary cada vez parecen más unas rarezas, sino, poco se entiende como una película menospreciada por festivales como ésta acabó llenando las salas en Sitges, la Meca de los fieles seguidores al cine de terror.

La película está dirigida por Jen y Sylvia Soska (en la foto), dos hermanas gemelas canadienses que ya debutaron en el largo con esa declaración de intenciones en su título como es Dead Hooker in a Trunk (2009), una película con altas dosis de violencia en que ellas mismas aparecían en el reparto. No sería menos en American Mary, ojito con ese espectacular cameo que poco hace pensar que ellas sean las responsables máximas de la película, con un bonito morreo que acabará de la peor manera, incluso lesbianismo y perversión. En esa ocasión con American Mary, ambas han buscado un proyecto más centrado en el género de terror, con un argumento muy retorcido e incómodo para el público, zambulléndose en el oscuro mundo clandestino de la cirugía estética, un campo que visto des de fuera horroriza solo de imaginar todo ese carrusel de fantasías macabras que pueden sugerir todos estos cirujanos desacomplejados al usar el bisturí. En ella conoceremos a Mary, una ejemplar estudiante de medicina que quiere centrar su carrera en el sector de la cirugía, pero que debido a problemas económicos decidirá buscar trabajo como stripper en un club nocturno. Una vez allí, se verá en medio de una paliza que realizan unos matones del club a un hombre, y ante la extrema gravedad de éste, Mary se verá obligada a realizar una operación. A partir de allí, poco a poco se irá introduciendo en algo que le solucionará los problemas económicos de golpe: la cirugía plástica clandestina. Todo parece irle bien hasta que un día es invitada a una fiesta privada con sus profesores universitarios y, sin ella imaginárselo, su profesor acabará violándola. A partir de allí, Mary se aferrará más que nunca a su nueva profesión, aunque de un modo salvaje...

American Mary es una película que intenta explicar una tesis realmente interesante, como es la necesidad de dejarse llevar hacia límites insospechados ante una situación personal complicada. Es por eso que todo el abanico de personajes que aparecen en el filme poseen un malestar interior debido a diferentes problemas personales, ya sean económicos, de imagen o de ego, y con esa situación nuestra anfitriona participará en esos límites insospechados, incluso ella misma se verá inmersa. Es por ello que American Mary posee una argumento rocambolesco como es el de entrar en un mundo de distopía cirujana tal como otras películas de la misma década han hecho, y que hasta cierto punto le deben las gracias, como El Dentista de Brian Yuzna. Pero lejos de incomodar como lo hizo la película de Yuzna, las hermanas Soska realizan un ejercicio más bien rancio en cuanto a expectativas, provocando reminiscencias a una década como los 90 en que el cine de terror cambió al dejar apartado un tipo de planteamientos agresivos, incómodos y repulsivos por otros más ligeros en cuanto a explicitud. Y de ese modo, pese a que la presente película posee momentos sádicos -con mutilaciones, extracciones y modificaciones corporales-, nunca se acaba de hacer visible ese torture porn que tanto buscaban los espectadores. Sin duda American Mary navega por aquellos mares de agua dulce.

Ignorada por el Festival de Toronto, y pese a decepcionar en algunos aspectos  American Mary es sin duda una de las sorpresas de año dentro del género. Es como si estuviéramos dentro de un cine de terror más teen, donde habitan las buenas intenciones pero que en el fondo los momentos explícitos solo lucen a medio gas al ser ocultadas a base de transiciones y demás trucos cinematográficos. Por encima de todo American Mary se centra en nuestra protagonista, una guapísima Katharine Isabelle quizás más conocida como la loba de la saga Ginger Snaps, que se apodera de las riendas de la película al ofrecernos un personaje que bien podría ser la hermana guapa y salvaje de Pauline en Excision (Richard bates Jr., 2012). Mary es alguien muy temperamental, alguien que piensa en ella principalmente y le cuesta perder la calma ante las adversidades, y que junto a las pinceladas de comedia tan necesarias para el filme por lo grotescas que suponen ciertas escenas, hace que Mary provoque empatía al espectador e incluso que le cojamos cierto cariño pese a sorprendernos en diferentes tramos del filme por su locura salvaje.

Quizás el principal y básico problema de American Mary se encuentra en el guión y, sobretodo, en las intenciones de las directoras. De hecho, hasta su tramo medio la película coge un ritmo vertiginoso consiguiendo atrapar muy bien al espectador, el problema es que lo que debía parecer una película tipo rape & revenge se convierte en un “no se qué” que no hay por donde coger. Es como si en su tramo medio no supiera qué hacer, como si el punto de ruta iniciado en su comienzo finalizara con el “revenge” y a partir de allí no supiera qué ofrecer más, limitándose a mostrar diferentes escenas de torturas que si bien son agradecidas de cara al espectador no son más que puro morbo. Y eso acaba afectando a un final improvisado y sin ningún tipo de clímax, incluso excesivamente forzado.

Pese a este problema, bastante básico pero grave, American Mary sigue siendo una película digna de ser recordada a lo largo de los años, básicamente porqué en ella conoceremos una de las más empáticas femme fatales que nos ha regalado el cine en los últimos tiempos, una buscavidas que opta por saltarse sus complejos y moralidad para poder labrarse su propia libertad en busca del bienestar. Es la linea dura de un sector femenino de gran belleza, la hermana guapa y violenta de Pauline de Excision (otra de las grandes triunfadoras de Sitges), que nos ofrecerá una orgía de violencia más sugerida que explícita, pero que, si nos atenuamos a lo que llegamos a sufrir los hombres con “la castración” en Hard Candy (David Slade, 2005) -y salvando las distancias-, es que lo sugerido funciona, y American Mary funciona muy bien. Un divertido entretenimiento con claras referencias noventeras, y que no debería pasar por alto, por favor.


LO MEJOR: Katharine Isabelle y su personage Mary: sensual, fría, inteligente y desgarradora.

LO PEOR: La película finaliza en su tramo medio, y lego le sobran unos 30 min. que son de relleno.




martes, 16 de octubre de 2012

Sinister - Scott Derrickson, 2012



DIRECCIÓN: Scott Derrickson
GUIÓN: Scott Derrickson, C. Robert Cargill
ESTRENO EN ESPAÑA: 31 Octubre 2012
AÑO: 2012
REPARTO: Ethan Hawke, Vincent D'Onofrio, James Ransone, Clare Foley
PAÍS: USA
MÚSICA: Christopher Young
PRODUCTORA: Automatik Entretainment, Blumhouse Productions, Possessed Pictures
DURACIÓN: 110 min.

NOTA: 5


Si alguien se está enriqueciendo con el cine de terror en estos últimos años éstos sin duda son los creadores de la exitosa Paranormal Activity. Gente que sabe situarse dentro de la industria sabiendo ofrecer a los espectadores aquello que más se ajusta a las tendencias del momento, algo muy apreciable viendo que películas de bajísimo coste como la dicha Paranormal Activity arrasan a medio mundo, y posteriormente llegar a crear hasta 3 secuelas más -hasta la fecha-. Otras como Insidious también supieron ponerse a la altura de las circunstancias, y si bien ambas son películas bastante distintas en cuanto a planteamiento, no lo son en cuanto a intenciones. El cine de terror vuelve a asustar, ni que sea de un modo tan artificial o previsible como es el hecho de augmentar los decibelios en momentos clave, o ocultar personajes en la oscuridad para que aparezcan de golpe. Eso es lo que asusta hoy al público masivo palomitero, en detrimento de buenas atmósferas, terror sugerido o personajes inquietantes.

Sinister es la nueva propuesta de estos productores tan de moda, y como no podía ser de otra manera han apostado por un proyecto de semejantes características, al plantear una historia de sustos llena de tópicos y 1000 veces vista, pero centrándose como punto de origen en el Ringu de Hideo Nakata, una película que convirtió las cintas VHS en objeto atávico de terror. Dirigida por Scott Derrickson, aquel que fracasó con el remake de Ultimátum a la Tierra, es quien lleva las riendas en una historia que plantea como un escritor de prestigio llamado Elliot se muda junto a su familia a una casa en el bosque con la intención de buscar la inspiración para escribir su próxima novela. No por casualidad, la casa donde se han mudado tiene un oscuro pasado al haberse producido unos extraños sucesos con la familia que habitó al ser ahorcados todos ellos al árbol que hay en el jardín, y por ello Elliot se ve interesado a investigar por si mismo. Pero una vez allí, el escritor descubrirá unas filmaciones grabadas con una cámara Super 8 que contienen imágenes violentas tipo snuff, y con una presencia demoníaca oculta entre los fotogramas.

Es curioso -o no- que el argumento de la película mezcle sobretodo dos películas. Si bien podríamos estar ante Terror en Amythiville parte 15, los toques a El resplandor de Kubrick también se hacen evidentes, y eso no es algo que juegue mucho a favor de Derrickson, ya que si bien no es nada original tampoco lo es su desarrollo lleno de tópicos, como los típicos sonidos al piso de arriba, objetos electrónicos que se encienden y apagan solos, la hija tiene una amiga que nadie ve,... pero lo cierto es que se ha conseguido una película muy entretenida pese a tener una historia muy convencional. De todos modos esta historia plantea algo que, si bien tampoco es excesivamente novedoso, siempre es interesante, y es que la película habla sobre un tema tan recurrente en el género como es la fascinación por el mal, de como y hasta qué punto uno puede perder la cabeza si descubre algo maligno que no debería haber visto. Y así, con un planteamiento tanto de fórmula como de historia no demasiado novedoso en el fondo Sinister acaba saliendo victoriosa al ofrecer algo muy accesible al amplio público poco afincado al género, y que aunque no sea un producto arriesgado sí que tiene una columna vertebral bastante solvente que consigue dar en el clavo a la hora de dar miedo.

El terror se hace generoso en muchos tramos del filme, algo muy de agradecer, y pese a que juega a infinidad de tópicos la verdad es que acaban siendo efectivos por su originalidad -dentro de lo que cabe-. Derrickson juega a dos bandos: con las películas y con la oscuridad de una casa encantada. Las películas Super 8, que hacen de nexo entre pasado y presente, ofrecen gran cantidad de momentos realmente inquietantes, y que suponen un gran acierto por parte del director al escoger este formato para mostrarlos. Por qué? éstas cintas son uno de los principales atractivos de Sinister, con imágenes de esas perturbadoras llenas de grano y color sepia de la época, muy poco realista, apagada, borrosa, poco ordenada y muy fragmentada, sin sonido, y en general vacía de vida, y todo mezclado con unas extrañas e inquietantes apariciones de un ser maligno que se oculta constantemente y que recuerdan mucho a la excelente Shutter (Banjong Pisanthanakun, Parkpoom Wongpoom, 2004). De hecho, las intenciones de Sinister están en incrustar de un modo inteligente el formato found footage dentro de una historia de terror sobrenatural, y con el Super 8 consiguen algo acojonante -nunca mejor dicho-. Pero también Derrickson juega a asustarnos con la oscuridad de la casa ocultando algunos fantasmas que jugarán a joder al espectador apareciendo de la nada en cualquier sitio, tipo Insidious, algo que se hace curioso, ya que por qué motivo Elliot nunca enciende la luz?? Parece absurdo, pero es así de intrigante.

En cuanto al reparto es donde quizás podemos encontrar más deméritos al filme. El protagonismo indiscutible se lo lleva Elliot, interpretado por un correcto Ethan Hawke, que posiblemente se lleva sobrepeso al ofrecernos una especie de monólogo, como si el resto del elenco de personajes no fueran nadie, ya que apenas se les ve enrolar con las intenciones de la película más allá de pequeños aportes secundarios a la trama sin interés, dejándolos como una especie de maniquís para rellenar y que bien podrían haber enriquecido el guión. Pese a ello, Hawke está bastante bien, resolviendo correctamente algunos instantes de tensión pese a no brillar.

Las pegas también se pueden concentrar en la banda sonora y en el tramo final de la película. La banda sonora, tal como es habitual en este tipo de cine popular, abusa excesivamente de recursos sonoros llegando a molestar en algunos momentos, incluso este problema de excesos se acentúa si estos sonidos están ya gastados al haberse usado en infinidad de películas. Y eso molesta, porqué demuestra así Derrickson que el terror -en ocasiones en el filme- no viene a partir de buenas atmósferas creadas por la intriga, en que, a veces, un buen silencio o un simple sonido puede ayudar infinitamente más a ese susto que tanto busca. Es como si el terror fuera creado en un laboratorio, y eso no tiene excesivamente mérito, además de estar demasiado gastado. Yo siempre he sido defensor que el sonido debería ser un acompañante de la imagen, y si por aquellas casualidades tiene más protagonismo que la imagen es que algo está fallando.

Tampoco acierta el final, ya que una vez más -y viniendo de estos productores- vuelve a ser tramposo, no vaya a ser que la película tenga éxito y haya que volver a repetir la fórmula, dejando así demasiado inconcreto el final, incluso excesivamente justificado. De todos modos, pese a que Sinister es una película de terror mainstream de esas que hemos visto mil veces, está creada con buenas intenciones, las de asustar, algo que últimamente se hace complicado de encontrar, así que se agradecen las intenciones. De todos modos, prepárense espectadores, porqué más de uno ya habrá visto antes la película.


LO MEJOR: El inteligente uso del miedo por parte de Derrickson, al mezclar la imagen feista del Super 8, el found footage, y una casa encantada.

LO PEOR: Que es un producto comercialoide más cargado de tópicos 1000 veces vistos, y alguno tan cansino como "la niña que ve a un amigo suyo por la casa y nadie más puede ver".


Trailer:

domingo, 14 de octubre de 2012

Maniac - Franck Khalfoun, 2012



TÍTULO ORIGINAL: Maniac
DIRECTOR: Franck Khalfoun
GUIÓN: Alexandre Aja, Grégory Levasseur
MÚSICA: Rob
FOTOGRAFÍA: Maxime Alexandre
PRODUCTORA: Coproducción Francia-EEUU; Aja / Levasseur Productions / Blue Underground / P2 Productions
AÑO: 2012
PAÍS: Estados Unidos
DURACIÓN: 90 min.
REPARTO: Elijah Wood, Nora Arnezeder, America Olivo, Morgane Slemp, Liane Balaban

NOTA: 8





A principios de los años 80 los EEUU vivían momentos en que los noticiarios acostumbraban a rellenar sus portadas a base de noticias sobre diferentes asesinos en serie como Ted Bundy, John Wayne Gacy, Jeffrey Dahmer, etc., gente que permanece inmortal en la mente de aquella generación que vivió bajo el miedo a toda esa pandilla con perfiles físicos totalmente distintos que surgían de bajo las piedras, en cualquier lugar, y que podrían ser gente como tu o yo. Pero también vivieron en una época en que, tal como es habitual en el cine de terror, se aprovechó ese boom mediático que originaron aquellos asesinos para contar historias que intentaban hacer un retrato del estado anímico de la sociedad -con especial atención a Nueva York- de aquellos tiempos, asediada por la amenaza constante, aquella Nueva York de callejones malsanos llenos de putas y yonkis. Posiblemente Maniac (1980) fue el máximo exponente de aquel cine sucio y violento, que a través de un asesino en serie se reflejaba toda esa inseguridad con la que se vivía. Su responsable fue un tal William Lustig que debutaba fuera del género que hasta entonces le daba de comer: el porno, y que escandalizó por su violencia extrema a medio mundo con una película ignorada por la crítica, pero objeto de culto en la actualidad. Un clásico para muchos irrepetible y que hoy, justo ante sus ojos dentro del marco del Festival de Sitges 2012 en el que él forma parte del jurado, ha visto cómo le remakéan su película.

El encargado de ese aparente pecado es un tal Alexandre Ajá, que nunca ha dedicado un segundo de su carrera a los remakes -ironía- Él es el encargado de producir la nueva versión del clásico de Lustig junto a Gregory Lavasseur, y pasando la responsabilidad en la dirección a Franck Khalfoun, aquel director que rodó ese BODRIO llamado Parking 2 hace unos años. Y si a ello le añadimos que Elijah Wood debería hacernos olvidar al mítico e irrepetible Joe Spinell en el papel de maníaco es que lo llevábamos claro. Mal, muy mal pintaba la cosa en un principio, para tirarse de los pelos. Pues no, ojito con este nuevo Maniac 2012 porqué no ha decepcionado ni de lejos! -por raro que parezca- O quizás si, parece ser que a Lustig no le ha convencido especialmente que le hayan tocado su película, criticando abiertamente ante la mirada del nuevo director -y actor- algunos puntos que no comparte, incluso aleccionando a todo el nuevo equipo de lo horrible que significa remakear un clásico. Pese a ello, supongo que la distribuidora Blue underground que dirige Lustig no dará para mucho, y supongo que eso le habrá llevado a aceptar la propuesta de este remake, incluso que el director de la excelente Drive (Nicolás Winding Refn) ya esté preparando también un remake de su obra más personal: Maniac cop 2 (William Lustig, 1990) -curioso, se ve que la primera parte echa para atrás-.

En cuanto a la película, por qué no ha salido tan mal el resultado general? Simplemente por un cambio en el planteamiento técnico y en el actor, ya que la historia sigue siendo prácticamente la misma, sobre un maníaco que vive y trabaja entre maniquís y que les decora con las cabelleras de sus víctimas. Lo cierto es que el nuevo planteamiento tanto en la dirección como de voz resultan de lo más sorprendentes, actualizando aquel modelo original a la moda del found footage pero reinventándolo por otro de mejorado como es el del constante plano subjetivo. Por tanto, este nuevo Maniac no es una repetición de la película original, sino simplemente se explica de otra manera, des del punto de vista del asesino gracias a esa cámara siempre posicionada en la mirada del maníaco. De ese modo conseguimos entrar más en la mente del asesino, ya que, al fin y al cabo, la película, casi que podría ser considerada como una especie de falso documental sobre el interior de la laberíntica mente de maníaco, navegando a ratos entre dos mares: el del asesino que habita bajo su piel y el de la razón. Ambas luchan por tomar protagonismo, y eso acaba aportando al personaje una nueva tonalidad respeto al modelo original, posicionándose como alguien entre la frialdad clínica y la locura excesiva, y eso no le convierte en alguien completamente malvado, sino en alguien perturbado, afligido, obsesionado. Y así, poniendo la cámara en los ojos del asesino, el espectador descubrirá una fría persona sin sentimientos y de puro instinto, una persona que queda constantemente fuera de plano y que solo le veremos a través de su reflejo en espejos -y algún que otro plano aislado que se desentiende de la subjetividad-, devolviendo al espectador una gélida mirada bastante inquietante. Así que, Elijah Wood convence al darle a su personaje una voz propia pese a no mostrase apenas. Sabe que no es Joe Spinell, que no se parecen en nada, y que por eso necesita apropiarse de un registro propio para encarnar al maníaco del 2012 y así hacer olvidar ese aspecto angelical que siempre le ha envuelto, pese a tener ya hasta 31 años. Algo que consigue pensando en su físico, sí, con ese cuerpecillo y con cara de buen niño demuestra que los asesinos se pueden encarnar en cualquier persona, y es aquí el punto a favor de este nuevo maníaco. Pese a ello, el aura de Joe Spinell es inmortal, ya que fue alguien que no creaba personajes, porqué él era el personaje en sí. Igualmente el joven Wood supera la prueba con un sobrado aprobado después de meses de serial si era una buena opción o no, rompiendo de bien seguro el corazón de miles de fans femeninas que le amaban.

Pienso que este nuevo Maniac, pese a que a William Lustig no le haya gustado demasiado, la verdad es que ha conseguido que la estemos viendo y dejemos de lado la original. Claro está que rehacer cosa hechas no tiene excesivamente mérito, e incluso puede ser molesto para según qué sector del público, pero es que Maniac no es la típica producción mainstream con una estrella de Hollywood buscando constantemente el mejor encuadre, o pensando siempre en lo que puede vender más de cara a su posterior distribución, no, por suerte Maniac no es una película para todos los públicos, es violentísima, con mucho gore, desnudos, y que para nada se centra en tópicos del cine actual tal como han hecho la mayoría de remakes de éxito. Quizás el mediático Elijah Wood podría romper esa sensación que tengo, pero es que curiosamente él es un personaje secundario, quien conoceremos es a su mente traumatizada por culpa de una madre disfuncional y promiscua.

Por tanto, una película que sorprenderá a todos aquellos escépticos al remake, que incluso ya desde un principio escucharemos la fantástica música firmada por un tal Rob para ir situándonos en algo que ya aparenta tener personalidad, de claro espíritu pop ochentero de graves sintéticos que tan bien le funcionó la fantástica Drive (Nicolas Winding Refn, 2011), con ese descubrimiento en forma de músico llamado Kavinsky. Todo funciona, nada decepciona, nada que falte el respeto a la original más allá quizás de la aportación de algún cameo de la original, como Caroline Munro por ejemplo, que como mínimo hubiese servido para homenajear al clásico, pese a que si el espectador tiene ojo más de una sorpresa de llevará en este aspecto con más de un guiño a la original, ahí lo dejo. A lineas generales lo que se ha hecho ha sido actualizar una película a la moda ferviente del found footage dándole a este subgénero una utilidad más inteligente y de ese modo consiguiendo mejorarlo. Y eso no es perder el respeto a la original, ya que en el fondo, la original también se centraba como único punto de vista la aberrada psique del maníaco de Joe Spinell, así que simplemente se ha buscado otro planteamiento. No aplaudo la iniciativa, aplaudo el resultado.



LO MEJOR: Por fin un remake sirve para revivir un clásico de un modo inteligente y aportando una perspectiva nueva.

LO PEOR: Que no haya cameos de la película original de William Lustig, como Caroline Munro. También se echa en falta un poco más de ambiente malsano.


Trailer:

sábado, 13 de octubre de 2012

Dead Sushi - Noboru Iguchi, 2012



TÍTULO ORIGINAL: Dead Sushi
AÑO: 2012
DURACIÓN: 91 min.
DIRECTOR: Noboru Iguchi
GUIÓN: Noboru Iguchi, Jun Tsugita
MÚSICA: Yasuhiko Fukuda
FOTOGRAFÍA: Yasutaka Nagano
REPARTO: Rina Takeda, Asami, Yuya Ishikawa
PRODUCTORA: Office Walker 

NOTA: 6






Deeeead Sushiiii!!! así empezó la proyección de Dead Sushi, chillando todos en voz alta junto a su director ambas palabras que componen el que es, sin duda, el título más freak te todo el festival. Y Noboru Iguchi (Machine girl, Robogeisha, Tomie: Unlimited, entre otras joyas) es su responsable, un clásico ya del festival que nos tiene acostumbrados -junto a su compatriota Yoshihiro Nishimura (Samurai Princess, Helldriver)- a las propuestas más desvergonzadas que se han visto en los últimos años, con gore de plastilina, extremas, y con la mordaza suelta para provocar cosquillas a los espectadores a base de locura, comedia y perversión, una fórmula que está funcionando de maravilla en el país del sol naciente.

Dead Sushi es una película de culto instantáneo, así de claro, en que los langostinos, atún y demás variantes del sushi recobrarán vida y se convertirán en feroces criaturas caníbales gracias a una especie de mad doctor que les hace revivir con un líquido verde al más puro estilo Re-Animator (Stuart Gordon, 1985). Vaya, un disparate de argumento que también posee artes marciales, humor absurdo de ese japonés tan freak, y unos efectos especiales firmados por el genio -posiblemente- de este tipo de género cinematográfico en Japón: Yoshihiro Nishimura. Un tipo de cine no apto para todos, claro está, ya que hay que estar abierto del mente a cualquier lindeza y sobretodo estar totalmente desinhibido, ya que que pocas sorpresas guarda Dead Sushi respeto a los otros títulos japoneses de su especie, gusta o no gusta.

Pienso que los espectadores más fieles al género de terror-gore-cachondeo estarán de suerte, por fin ha llegado la obra definitiva del director nipón más desvergonzado y freak del panorama, y eso que a priori Dead Sushi, viendo su trailer, da la sensación que poco aporta a ese particular universo de sangre y sexo que nos tienen acostumbrados, pero que su originalidad queda notablemente acentuada: el sushi cobra dientes y mala leche! Incluso vomita ácido! Yo creo que sí aporta cosillas, además de ya tener mérito de por sí hacer divertido lo idiota, de hacer reír al espectador con la cutrez, de no cortarse un pelo en cuanto a sexo y violencia, y en general de venir al festival con la cabeza bien alta y defender productos tan casposos difícilmente distribuibles comercialmente. El problema, quizás, está en que lo que nació como un subgénero curioso y que aportaba oxígeno al cine gore -digámosle splatter japonés-, y que se consolidó tras su éxito, hoy ha pasado a estar algo sobreeplotado, con un montón de películas muy poco diferenciadas entre ellas y que empiezan a ser cansinas. Es por ello que Dead Sushi tiene un valor especial, al saber desmarcarse de lo que nos tienen acostumbrados a algo que, pese a ser de muchísimo menos presupuesto de lo habitual, sabe adaptarse a los medios con una notable cantidad de comedia y originalidad totalmente plausible. Y eso sin descuidar la columna vertebral que une a todo este cine bizarro, con un humor desvergonzado capaz de mostrarnos humanos que acaban por mutar en pescados para convertirse en psycho-killers armados con hachas, sushis voladores que te comen y que incluso se vuelven racistas con los que no son de pescado -los de huevo-, el beso japonés -oh my god!!-, comer sushi encima de una mujer semidesnuda y que el sushi se la acabe comiendo a ella, y mil y una anécdotas curiosas para quedar boquiabierto..., una tarea complicada y de bien seguro inalcanzable para los occidentales en una película que mezcla sin duda a la perfección locura, enfermedad y cutrez.

Otro problema, además del comentado de la sobreexplotación del splatter japonés, es que constantemente repite la misma fórmula a lo largo de la película y puede llegar a cansar. Es por eso que títulos como Tokyo Gore Police (Yoshihiro Nichimura, 2008) no han conseguido ser títulos redondos dentro de su cofre de cine bizarro al ser excesivamente largas y repetitivas de esquemas durante el metraje. Dead Sushi quizás no tiene ese problema al ser bastante más corta, aunque acaba haciéndose larga igualmente. De todos modos la limitación de medios presupuestarios curiosamente ha acabado beneficiado un poco al conjunto, ya que habitualmente en este tipo de películas lo que empieza como algo curioso y divertido acaba siendo cansino e incluso de tomadura de pelo, y por suerte, quizás, Iguchi ha sabido muy bien como adaptarse a estos límites a la hora de dirigir el filme. Y como lo consigue? Simplemente se las arregla con un guión más divertido y convincente de lo habitual, a partir de una historia que se ríe de ella misma, aportando las dosis justas de erotismo, perversión, gore (nunca un After Effects dio tanto de si), patadas y puñetazos (gracias a su actriz protagonista, una brillante Rina Takeda, una verdadera experta en Karate), personajes diferentes con mucha personalidad y muy freaks, y todo envuelto a ritmo de música metal para conseguir una película muy entretenida y que sin duda convence, pese a que cueste aferrarse a su humor los 90 minutos que dura el filme. Es decir, sin escatimar elementos de anteriores películas con presupuestos más elevados sigue manteniendo todo lo que ofrecían, pero que gracias a ésta estúpida idea de plantear una película de sushi asesinos -algo que me recuerda a unos entrañables tomates-, ayuda a que la gente acepte mejor la gilipollez amateur, así de claro, que está viendo. Y ojo! Tiene mérito.

Y pensando un poco en todo este cine bizarro totalmente desvergonzado, me gustaría creer que también difícilmente todo este carrusel de directores que ya están en boca del público internacional, entre los que también se encuentran además del comentado Nishimura, Kengo Kaji o Tak Sakaguchi, nunca abandonen su estilo, y es que ser fiel a uno mismo es sin duda digno de admiración hagas lo que hagas. Y si algo hace aún más grandes a estos directores que componen esta oleada de cine gore cutre, es que los occidentales ya podemos apretujarnos la mente en conseguir productos bizarros de ese tipo que no lo conseguiremos, nunca les llegaremos a la suela del zapato en cuanto a su sentido de la perversión mezclada con originalidad.


Ojito con lo que hacemos con la comida, el sushi no es una broma, son unos 10 años aproximadamente aprender a hacerlo bien, hay que tener tacto también, concentración, masculinidad -si, eso dicen- y quien vulnere todos estos parámetros es que directamente está violando el sushi. Esto es lo que ocurre en Dead Sushi, una declaración de amor por parte del director al plato típico japonés, demostrando que su paladar es delicado y que con la comida no se juega. Una broma? Quizás si, pero más broma es dejar frío al espectador, algo que últimamente pecaba excesivamente el saturado splatter japonés.


LO MEJOR: Que Europa nunca conseguirá llegar a tales niveles de frikismo y de imaginación desvergonzada. Y lo tiene todo! violencia, gore, perversión, comedia, artes marciales,...Divertidísima!

LO PEOR: Sus gags de humor pueden acabar siendo cansinos y la película hacerse larga.


Trailer:


miércoles, 10 de octubre de 2012

Aftershock - Nicolás López, 2012



TÍTULO: Aftershock
AÑO: 2012
PAÍS: Chile – USA
DIRECTOR: Nicolás López
PRODUCTOR: Eli Roth, Nicolás López y Miguel Asensio Llamas
GUIÓN: Nicolás López, Guillermo Amoedo, Eli Roth.
FOTOGRAFÍA: Antonio Quercia
PRODUCTORA: Sobras Producciones y Vértebra Films


NOTA: 4










Te hemos calado Eli Roth! Si es que alguien no lo había hecho antes con todas tus producciones y películas tanto dirigidas como interpretadas, que demuestras que tu inoperancia se ha cristalizado en tu propio estilo.

En esta ocasión el director americano llega a Sitges con la intención de presentar Aftershock, una película escrita y producida por él basada en el terrible terremoto que asedió Chile en 2010 dejando un panorama apocalíptico, con las calles cargadas de destrucción y cadáveres, algo que quizás podría servir de metáfora a la desintegración de una sociedad, tal como indica el propio Roth. Y eso es algo bastante interesante que plantea la película, ya que -una vez más- la gente ante una situación caótica donde el miedo y el peligro conviven a partes iguales, el ser humano rebaja su estatus a algo más primitivo, abriendo el candado a la irracionalidad en algunas situaciones de difícil resolución. Algo lógico y bien mostrado, ya que los hechos reales indican que la anarquía en las calles de Santiago se estableció, a base de saqueos y delincuentes fugados de las cárceles que campaban el caos ante la mirada incrédula de unos habitantes que vieron como se llegó incluso a aplicar la ley marcial.

Esto es lo que ocurre en Aftershock, una película dirigida por el más que discutible director chileno Nicolás López, responsable de la despreciada Santos, que aprovecha un guión del propio Roth para explicar que un grupo de jóvenes turistas discotequeros y puteros... -vaya, un planteamiento habitual viniendo de Roth-, en que Eli Roth sale de protagonista, y que se verán en medio de todo el desastre natural mientras estaban pasándoselo bien en una discoteca. Más allá de que lo de los jóvenes pueda ser cansino o no, ya que son minutos de película totalmente prescindibles e irritantes, pero que pueden aportar frescor y rebajar expectativas a los espectadores para así hacerles disfrutar sin complejos del filme, pero lo que no se puede tolerar es que todo esto dure casi media hora! No se le puede hacer esperar tanto a un espectador a que empiece la película de verdad, no se lo merece, algo que parece ser que persigue la carrera de Eli Roth desde su debut cinematográfico con Hostel y que tanto se le criticó. La diferencia con Hostel está en que ésta una vez arrancada, la espiral de violencia y gore se convierte en un non-stop muy disfrutable, algo que no ocurre con Aftershock. Aftershock es todo muy de segunda categoría más allá de las diferencias argumentales con Hostel, con muchos tópicos que le hacen muy previsible el guión, incluso sin un rumbo fijo que nos haga entender hacia donde quiere dirigirse, y si a todo esto le añadimos que las escenas de acción son poco espectaculares es que no hay por donde cogerla. O también chorradas añadidas en algunas escenas que evidencian de qué palo va la película, como que llevar tatuajes son la prueba más evidente para demostrar que eres un delincuente... si, según dice la película los delincuentes llevan tatuajes y panteras en los pechos, y los que no lo son, no. Una gilipollez.
En general estamos ante una película que intenta demostrar que tras un desastre natural el terror puede aparecer con cualquier elemento que haya participado, ya sea con las secuelas de la destrucción como rocas que caen, o la misma condición humana transformada a un grado inferior a causa del miedo como es la aparición de la avaricia y la delincuencia. Aquí están las intenciones del dueto Roth-López, como son las de explotar tensión y diversión, a la vez que plasmar cómo una sociedad se derrumba a causa de la misma naturaleza de las destrucción, alejándose de apocalipsis dramáticos como Lo imposible. Es como si la sociedad después del terremoto viviera en un exceso de libertad y que eso consecuentemente provoca inseguridad. Y todo este planteamiento ambicioso -pero fallido-, como mínimo nos regala entretenimiento con buenas dosis de gore y violencia de esa que últimamente cuesta tanto de ver en Sitges, pero que solo disfrutaremos si es que somos capaces de aceptar todo lo reprochable que tiene Aftershock.

Pero es que me duele tener que revelar los aciertos del filme de Eli Roth, ya que ésta es algo menos original que todas aquellas películas que aprovechan el tirón comercial de unos sucesos verídicos, algo que siempre me ha irritado al ser nada novedoso y si muy comercial. Estoy seguro que Roth era consciente cuando escribía la película que el año pasado se estrenó en China Aftershock, una gran película al estilo Lo imposible -vaya otra también, pero eso si, muy muy bien dirigida y técnicamente impecable- dirigida por el que es considerado como el Spielberg chino: Feng Xiaogang, que se basa en un terrible terremoto que afectó China a mediados de los años 70 y desoló el país. Vaya, que no solo no es nada original respeto al argumento, sino que incluso le copia el título!


No se, pienso que Aftershock no se merece ni darle protagonismo más allá de ser un entretenimiento de segunda, ya que ni siquiera aquellas pequeñas escenas de violencia que dan vidilla a la película en su tramo final están a la altura. Aquí te quedas Eli Roth, con la que es posiblemente la película más vergonzante que has participado.


LO MEJOR: Algunas escenas de violencia bien conseguidas que harán cerrar los ojos a más de uno.

LO PEOR: Que no haya nada más a destacar.

Trailer:

martes, 9 de octubre de 2012

Doomsday Book - Yim Pil-sung, Kim Ji-woon, 2012



TÍTULO ORIGINAL: The Doomsday Book
AÑO: 2012
DURACIÓN: 115 min.
PAÍ: Corea del sur
DIRECTOR: Kim Ji-woon, Yim Pil-sung
GUIÓN: Kim Ji-woon, Yim Pil-sung
MÚSICA: Mowg
FOTOGRAFÍA: Sung-min Ha, Ji-yong Kim
REPARTO: Kang-woo Kim, Jun-hee Ko, Song Sae-Byok
PRODUCTORA: Gio Entertainment

NOTA: 7


Queda claro que el fin del mundo es algo que se ha popularizado en el cine recientemente por la situación de crisis actual, jugando a imaginar cómo podría ser nuestro final. Infinidad de ideas tan dispares entre ellas han servido de molde para desarrollar productos cada cual más extraño, y aprovechando este tirón tan de moda hoy en día la presente edición del Festival de Sitges tiene como leit motiv el fin de nuestros días. Doomsday Book resulta ser “otra más”, partiendo de la premisa del planteamiento habitual de las producciones Amicus, con tres mediometrajes con un nexo, que es la visión conjunta de su(s) responsables de lo que podría desencadenar el fin del mundo.

Al frente de este proyecto podemos encontrar al presente del cine coreano -y no coreano-, como son Yim Pin-sung, autor de la mediocre Hansel y Gretel, y sobretodo el ya hollywoodiense Kim Ji-won, un valor seguro que ha demostrado en cantidad de ocasiones que es capaz de moverse como el pez al agua en diferentes géneros cinematográficos siempre consiguiendo resultados de gran éxito. En esta ocasión, ambos unen fuerzas en una película de ciencia ficción y terror situada en un futuro próximo en que diferentes clichés sobre la moralidad humana que son tratados en infinidad de películas cogerán fuerza de forma arbitraria en cada uno de los mediometrajes, ofreciendo la visión particular de cada uno de los directores (el primero y el tercero por parte de Yim Pil-sung, y el segundo por Kim Ji-woon) del fatídico día del juicio final. Personalmente nunca he sido un amante de este tipo de producciones, lo siento, no me caléis ahora si os revelo que películas como Creepshow se me hacen largas y pesadas, aunque alguna que otra como El club de los monstruos las amo completamente. Más que nada mi problema está en que nunca me ha convencido la idea de entrar en una historia, para luego salir y entrar en otra, y así progresivamente. Doomsday book no es una excepción, y como en todo, las comparaciones entre ambos mediometrajes serán inevitables al ser planteamientos muy distintos entre ellos y, en este caso, estamos ante una película irregular pero ni mucho menos tan despreciable como algunos han apuntado en otras webs-blogs.

La primera historia de todas se trata de A brave new world, una comedia gamberra de lo más humilde y simpática, simple, con un virus que se extiende entre la población convirtiéndoles a éstos en zombis caníbales. Una historia entretenida, con una tesis que sitúa nuestra extinción a causa de una especie de venganza animal por comer nosotros excesiva carne, o eso parece, ya que si este capítulo sale airoso del juicio que podemos hacerle ante el conjunto de la película, precisamente es por ser humilde y no querer abarcar excesivamente, quedando airoso de análisis complicados y profundos. Por tanto, al igual que hizo La noche de los muertos viventes para justificar aquella situación apocalíptica, la excusa es simplemente eso, una excusa, y por tanto no hace falta buscarle una justificación por el bien de simplísimo capítulo. Y es que el juicio final puede aparecer en cualquier momento, y si bien en ocasiones no da explicaciones, nosotros como espectadores lo que debemos hacer en estas situaciones es ver A brave new world, digerir rápido, y cagar deprisa para dirigirnos a Heaven's Creation, la visión radicalmente distinta de Kim Ji-woon y bastante más interesante.

A partir de aquí se nota que hay detrás de la cámara alguien con infinitamente más talento que Yim Pil-sung, ofreciendo un relato mucho más interesante pero que quizás, viendo objetivamente el conjunto del filme, poco pinta comparándolo con los otros dos mediometrajes. Pese a ello estamos ante algo de calidad, mucho más reflexivo y profundo, en un futuro en que los robots forman parte del día a día de los humanos. En concreto, el mediometraje de centra en un robot que habita en un templo budista y que consigue llegar al estadio evolutivo más elevado dentro de la filosofía budista, consiguiendo consciencia y planteando la duda moral si las máquinas pueden estar a la altura de las personas, algo que de bien seguro firmaría Phillip K. Dick, planteando un debate sobre la naturaleza del ser humano y de su existencia. Algo que tampoco es que sea excesivamente novedoso, pero es una visión al fin y al cabo, y muy bien realizada, que con un clasicismo muy elegante se desarrolla una historia intimista, aunque si algo efectivista, al caer en la trampa de los tópicos dramáticos que a plantear correctamente y objetivamente un debate moral. Pese a ello, sin duda el mejor de todos.

Y finalmente llegamos a Happy Birthday, el peor de los tres con mucha diferencia. Si el primero quedaba aprobado por ser nada pretencioso y sí muy entretenido, en este caso Yim Pil-sung de nuevo, fracasa en su propósito al presentar una tontería de historia donde realmente vemos el apocalipsis y, el post-apocalipsis. Si, es el más gráfico de todos, pero nace a partir de un planteamiento argumental imbécil, con un agujero negro que se traga una bola de billar, y que ahora ésta, con un tamaño de 10 km de diámetro se acerca a la Tierra con la intención de destruirla ¿? entendéis algo? Y si además os digo que la bola de billar fue pedida por Internet, qué pensaríais? Pues que el apocalipsis es intentar entender su argumento. Eso si, al menos el humor toma protagonismo por completo, algo que quizás ayuda a digerir semejante tontería que por desgracia rebaja cualquier nota positiva que podamos querer darle a priori a Doomsday book.


Por tanto, estamos ante un entretenimiento bastante interesante, con capítulos bastante irregulares y que poco o nada tienen que ver entre ellos. Eso si, disfrutables lo son todos, ya sea por entretenimiento o por reflexión, pero lo que queda claro es que por encima de todo el fin del mundo ya no es nada original, los hemos visto en infinidad de películas, dejando a Doomsday book como un producto del montón, curioso y aceptable, pero que no dará de qué hablar a la posterioridad.


LO MEJOR: Diferentes visiones de un apocalipsis, tanto de planteamiento como de forma, que resultan muy interesante. Especialmente a destacar el de Kim Ji-woon.

LO PEOR: Que no resulta novedosa, y las 3 historias son muy irregulares en cuanto a calidad.

Trailer: