lunes, 30 de diciembre de 2013

De Hiroshima a Fukushima: Vuelven los gritos de "Godzilla"




Dicen que del pasado se aprende. También dicen que, quien la hace la tiene que pagar. Pero se diga lo que se diga lo que está claro es que los humanos ni han aprendido del pasado ni tampoco son conscientes de las consecuencias desastrosas que puede tener seguir jugando con la energía nuclear, como recientemente se pudo ver con las fugas nucleares en Fukushima. "De Hiroshima a Fukushima", y podría pasar por medio de Chernobyl, pero no lo haré, porque Godzilla es un símbolo japonés que sale del mar, del océano Atlántico, dispuesto a meter el dedo en la llaga cada vez que la condición humana muestra su cara más escalofriante en el país del Sol naciente. Consecuentemente tendremos una nueva película de Godzilla, un hecho nada gratuito. Me explicaré.

¿Quién es Godzilla? Godzilla no es sólo un monstruo que sale del mar y destruye Nueva York. No. Olvidad la tontería que rodó hace unos años Roland "yo lo destruyo todo" Emmerich, y recomiendo que viajéis al pasado, en 1954, concretamente en Japón, en ese Japón de la posguerra, el débil, el que era incapaz de hacerse la idea de las consecuencias reales que tuvieron aquellas malditas bombas en Hiroshima y Nagasaki. Hay que decir que durante la ocupación estadounidense en Japón -que finalizó en 1952-, había una prohibición impuesta por las fuerzas estadounidenses: la de la información sobre los bombardeos nucleares de Hiroshima y Nagasaki y sus secuelas -es decir, las enfermedades inducidas por la radiactividad-. Por lo tanto, fue posteriormente en 1952 cuando empezó a aparecer en Japón una realidad escalofriante situada en medio de la Guerra Fría, de la carrera nuclear entre americanos y soviéticos. Y, en qué afectó a Japón? Los americanos siguieron tirando bombas al pacífico, incluso la 150 veces más potente que la bomba atómica "bomba de hidrógeno", que llegó a perjudicar radiactivamente a un barco pesquero japonés llamado "Dragón de la suerte nº 5". La desgracia de este barco y los pescadores que lo tripulaban fue el detonante para que se realizaran una serie de películas que no eran precisamente propaganda antinuclear, pero sí fue la primera expresión importante de la cultura pop a la tragedia incalificable que vivió Japón en Hiroshima y Nagasaki. La primera de ellas fue Gojira (Ishiro Honda, 1954), más conocida en occidente como "Godzilla, The King of Monsters" .

Gojira fue la primera película que quiso mostrar y recordar la dramática experiencia de los civiles japoneses en la 2ª GM, cuando los bombardeos atómicos y de napalm afectaban a todas las grandes ciudades industriales del país y que mataron millones de civiles. Un cine llamado Kaiju Eiga, que pretendía reflejar el miedo y el terror de la población, su pesadilla atómica, la amenaza omnipresente que no lograba desaparecer de los corazones de la sociedad japonesa. Todo ello representado con un monstruo gigante que destruye ciudades al más puro estilo King Kong, gritando agresivamente y amenazando a unos civiles indefensos ante un peligro colosal al que no sabían cómo defenderse. Un cine encabezado por Godzilla, "el rey de los monstruos" -como lo conocen en Estados Unidos- .

Y es que posiblemente el hombre se merece algunos de los demonios que ha fabricado en los laboratorios y campos de batalla, unos demonios que siguen produciéndose, ya sea aquí o allá. Podemos considerar el desastre de Fukushima, o la preocupación con el envejecimiento de las centrales nucleares estadounidenses, o el programa de armamento nuclear de Irán o Corea del Norte, y que todo ello ha hecho reavivar nuestra ansiedad atómica y consecuentemente Godzilla ha despertado de nuevo alertado por la situacióm. Si, una nueva versión de Godzilla, dirigida por un tal Gareth Edwards se acerca de cara al 2014, después de que en 2011 Fukushima estallara y toda la sociedad japonesa quedara atemorizada por la situación justo después de un terrible tsunami que arrasó toda la costa norte del país. El más famoso Kaiju es la encarnación cultural de la arrogancia nuclear, y el hecho de recuperar sus gritos posiblemente es una advertencia, una advertencia de que la amenaza sombría de la radiactividad puede volver a desestabilizar el mundo.




Trailer de Godzilla 2014:





domingo, 22 de diciembre de 2013

Cine-Basura de propaganda nazi (1933-1944)



El papel de Joseph Goebbels (foto derecha) durante el gobierno de Hitler fue clave para que el mensaje del dictador alemán calara bien fuerte a la sociedad. Era el Ministro de Propaganda, un dominador de masas, un maestro de la mentira y que la usó muy eficazmente como herramienta para potenciar el nazismo. Este ministro, junto con la palabra del líder de la manada Adolf Hitler y su obra Mein Kampf, fueron los responsables de un tipo de propaganda fálica a la ciudadanía que a base de repetirla -junto con la dura situación que vivía el país por culpa del Tratado de Versalles- fue calando a la gente.

Los judíos eran la fuente de todos los problemas económicos Alemanes. Y ya está. Con esto Hitler tuvo suficiente para adquirir y mantener en el poder. La gente se lo creyó, se llegaron a creer que la raza aria era superior, y que no les hacía justicia el hecho de que los judíos vivieran bien mientras los alemanes sufrían unas duras condiciones laborales, que se les había de exterminar! Y exterminar a millones de personas en el Holocausto fue el resultado del gran poder de la propaganda nacionalsocialista alemana.

Pienso que Goebbels es un personaje interesante para fijarnos en él hoy en día, más que nada por el legado cultural que ha dejado a sus espaldas como Ministro de Propaganda nazi, un legado de claro apoyo para la causa nazi. Sin embargo es inevitable hacer comparaciones con todo el cine de propaganda que también dejó URSS, con los Eisenstein (a la izquierda, cartel de El acorazado Potemkin, 1922), Vertov y demás... seguramente cosas de los totalitarismos, donde se acostumbra a "relajar" y "educar" al pueblo a base de mentiras u ocultaciones de la verdad. Y es que Lenin dijo en su día que el cine debía ser el arte del futuro porque el proletariado construye su propio futuro. No estaba equivocado, supongo, ya que Hitler lo debió escuchar bien o como mínimo vio varias películas soviéticas de los años 20. De hecho, en 1950, el escritor Jean-Marie Domenech escribió "La propagandear Politique", una obra que estudia la retórica tanto de Lenin y Stalin como la de Hitler, y los 3 coinciden en: 1) Los 3 aplicaban regímenes totalitarios y se mantenían en el poder con la persuasión de la palabra. 2) El control de la palabra es el control de la gente. 3) Tendencia a reducir los problemas a uno solo, a buscar un solo enemigo.

Centrándome en la Alemania nazi, puedo decir que ésta pudo presumir de gente como Leni Riefenstahl (foto derecha), la que fue posiblemente la propagandista más famosa de aquellos tiempos del Tercer Reich con películas como La victoria de fe (1933) o El triunfo de la voluntad (1935), películas de carácter documental pro-nazi que hoy en día tienen un valor grandioso al ser el mejor testimonio visual sobre el nazismo que hay en soporte audiovisual. Un cine de propaganda muy popular durante el Tercer Reich que no estuvo vacío de polémica inicialmente, ya que por encima de todo Leni Riefenstahl era una mujer y esto hizo que muchos oficiales nazis se opusieran a su contratación por el Ministerio de Propaganda para rodar una serie de películas. Tampoco gustó a aquellos oficiales que la directora alemana no formara parte de NSDAP, pero ninguno de estos hechos fue razón suficiente para que Riefenstahl acabara dirigiendo un buen número de películas. La victoria de fe (Der Sieg diciembre Glauber, 1933), es un documental que retrata el 5o Congreso del Partido que tuvo lugar en Nuremberg del 30 de agosto al 3 de septiembre de 1933, y que fue su primer trabajo de encargo por el nuevo -en aquel 1933- Ministerio de Propaganda de Goebbels. Posteriormente vinieron otras obras similares, como Día de la libertad: Nuestras Fuerzas Armadas (Tag der Freiheit - Unsere Wehrmacht, 1935), una obra que se centra en el 7 º Congreso del Partido Nazi, y que tal como indica el título muestra un mensaje de propaganda militar. Hay que decir que la película está prácticamente desaparecida y sólo se conservan unos escasos 17 minutos. Ese mismo año también se rodó El triunfo de la voluntad (Triumph des Willens, 1935), otro documental de carácter propagandístico pero esta vez alejándose mucho más de lo documental y acercándose hacia la "propaganda". Una película que exalta los valores patrióticos y raciales de aquella Alemania, y según indican algunos críticos se trata de uno de los mejores filmes de propaganda nazi, junto con el "clásico" -perdonadme por considerarlo "cine"- El judío eterno. Luego, en 1938, llegaría una película que incluso ganaría un premio cinematográfico! Concretamente en la Venecia de Mussolini donde se llevó el León de Oro a mejor película. Su título es Olimpiada (Olympia), otra cinta documental que esta vez se fijaría en los pasados ​​Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, y que cinematográficamente hablando se recuerda como una obra que modernizaría el cine con algunas técnicas cinematográficas innovadoras. En todo caso, el valor histórico que tienen estas imágenes para tratarse de los primeros Juegos Olímpicos recordados en celuloide inevitablemente queda nublado por su contexto político. Hay que decir que la película fue producida en 2 partes: Olympia 1. Teil - Fest der Völker (Festival de las naciones) y Olympia 2. Teil - Fest der Schönheit (Festival de la belleza).

 
                                  (Olimpia, 1938)                                (El triunfo de la voluntad, 1935)


Leni Riefesntahl nació en 1902, y murió en 2003. Lo que es innegable es que su cine más allá de tener contenidos indeseables hoy en día la verdad es que como directora demostró que fue una de las grandes, y que su valor artístico es totalmente remarcable hoy en día. Sin embargo la clara exaltación de la raza aria en sus películas provocó el clamor del Alemán nazi, pero que después de la Segunda Guerra Mundial obviamente fue criticada e ignorada de por vida.

Otra herramienta poderosa fueron los diferentes cortometrajes que se presentaban antes de cada sesión cinematográfica, piezas de unos 10 minutos de duración que servían de propaganda para hacer creer a la sociedad que su mensaje era el camino a seguir al más puro estilo No-do. Y de esta manera podemos encontrar cortometrajes tan inquietantes como Das Erbe (JC Hartmann), un corto de 12 minutos de duración rodado en 1935 en el que se pretendía legitimar socialmente la Ley para la Prevención de Descendencia con Enfermedades Hereditarias, una ley que permitía la esterilización forzada a ciudadanos que sufrieran enfermedades. De esta manera se quería glorificar la idea de una Alemania sana, fuerte y victoriosa, incluso rechaza el emparejamiento con gente discapacitada. Tristísimo.

Otro cortometraje significativo fue un llamado Erbkrank, dirigido en 1936 por Herbert Gerdes, donde se promociona el rechazo a las personas alemanas diagnosticadas como enfermas mentales o retraso mental. No fue más que una estrategia política para obtener apoyo social al programa de eutanasia "Aktion T4". Posteriormente incluso se hizo un largometraje, ya que a Hitler se ve que le gustó mucho...

También se hacía cine para aquellas personas de fuera de Alemania escépticas a los actos de Hitler. Aunque es cierto que el Holocausto aún no salió a la luz, ya había indicios de las posibles barbaridades que se hacían en los campos de concentración, y es por ello que para calmar los ánimos internacionales -y de paso tapar los "rumores"-, los nazis permitieron en febrero de 1944 que la Cruz Roja fuera a uno de esos campos de concentración, el situado en Theresienstadt. Lo que hicieron los nazis fue hacer un montaje propagandístico, levantando tiendas falsas y mostrando una parafernalia irreal de relativo bienestar entre los judíos. Incluso se representó una obra de teatro. La mentira fue tan grande que incluso los nazis pidieron que se rodara una película documental en manos precisamente de un judío, Kurt Gerron, que terminaría siendo titulada Terezienstadt: Una película documental sobre el reasentamiento judío, y así mostrarlo internacionalmente. Finalmente todos los que participaron en la película terminaron en Auschwitz, y como la mayoría, muertos.

Kurt Gerron era un joven director de cine alemán con raíces judías, que desde 1920 dirigió múltiples películas y actuó en muchas otras. En 1933, con el éxito de Hitler en las elecciones del país, decidió emigrar de Alemania para buscarse la vida en otros países europeos, hasta que en 1940 llegó a Holanda. Su libertad finalizó cuando los alemanes conquistaron Holanda, y él fue encarcelado en el campo de concentración de Terezienstadt donde tal como comentaba acabaría rodando su última película antes de ser enviado finalmente a Auschwitz, donde acabaría asesinado junto con la su mujer en la cámara de gas el 28 de octubre de 1944.


Pero si hay una película que muestra a la perfección el proyecto nazi y antisemita basado en la mentira y la manipulación, esta es sin duda El judío eterno (Fritz Hippler) -que aprovecha la leyenda medieval del "Judío errante"-. Se trata de un documental situado en la recién conquistada Polonia y que muestra a los judíos como una raza inferior, degenerada y parasitaria que quiere dominar el mundo, y lo consigue mezclando imágenes de archivo como fotos, noticiarios o fragmentos de otras películas donde por ejemplo podemos encontrar los antifascistas Peter Lorre y Charles Chaplin. La intención del documental es la de buscar un contraste racial entre los arios y los judíos, y como eso definía una diferente personalidad que, según la doctrina nazi, mientras los arios son mostrados satisfechos con su trabajo físico y aplicado con valor -también saludables- , los judíos son retratados como gente rica que sólo busca el dinero, además de vivir en entornos sucios y con insectos pese a poderse pagar una vivienda mejor.

Una película también del mismo año fue El judío Suss, dirigida por Veit Harlan y que fue un encargo personal de Joseph Goebbels. No se debe confundir con la película británica de homónimo nombre que fue rodada anteriormente en 1934 por el director británico Lothar Mendes, pero lo que es cierto es que ambas pretenden adaptar a su visión la vida de Joseph Süß Oppenheimer (1698-1738), consejero de origen judío de Carlos Alejandro, undécimo duque de Württemberg. Concretamente los dos directores se fijaron en una novela biográfica de homónimo nombre escrita por Lion Feuchtwanger 1925. La dirigida por Harlam plantea la biografía desde una óptica antisemita, donde se muestran los judíos como seres... ya os lo podéis imaginar.

Ni siquiera el barco más famoso de la historia se salva! El Titanic. Pues si, el buque que no se podía hundir incluso los nazis hicieron en 1942 una película de propaganda nazi llamada Titanic, dirigida por Herbert Selpin -hasta que unas declaraciones en contra de la Wehrmacht le hicieron abandonar el rodaje y fue encarcelado (y encontrado muerto en la misma celda en pocos días) y fue sustituido por Werner Klingler para terminar la película-. La historia ya la conocemos todos gracias -sobre todo- a James Cameron, pero en este caso nos presentan una historia con clara voluntad propagandística anti-británica. En ella se plantea que la compañía propietaria del Titanic, la White Star Line, está hundida económicamente y es por este motivo que soborna al capitán del barco Edward John Smith para que cruce el Atlántico lo más rápido posible y consiga un récord. Este récord podría suponer unos ingresos para la compañía que la salvaría de la ruina. Pero, sólo el primer oficial, de origen alemán, y llamado Petersen, reconoce el peligro, pero sus advertencias son ignoradas. Con este argumento se plantea una situación en la que por culpa de la inconsciencia de los británicos, la tripulación alemana ve la muerte, pero igualmente se presenta a unos alemanes que muestran valor y carácter durante el momento del hundimiento tal como haría todo nacionalsocialista... En todo caso, que el argumento hable de récords es una mentira, ya que no hay pruebas, ni tampoco que la White Star tuviera problemas económicos.



Como curiosidad la película no fue estrenada en Alemania, ya que cuando había que hacerlo Alemania ya iba perdiendo la guerra  y Goebbels tenía miedo de que esto provocara un clima de pesimismo en el Tercer Reich. Eso si, se estrenó en los países ocupados. Además, la película fue rodada en el buque alemán Cap Arcona, y curiosamente este barco fue bombardeado y hundido en 1945 por aviones aliados cuando transportaba entre 3.000 y 3.500 prisioneros hacia campos de concentración, y de ese modo murieron más del doble de las víctimas del desastre del Titanic. Así que... curioso.


Tanto El judio Eterno como las obras de Leni Riefenstahl no son más que encargos del Ministro de Propaganda Joseph Goebbels, aunque no siempre se acreditó. Un arma atractiva y al alcance de todo ciudadano, y la verdad es que aquella Alemania se veía llena de carteles, historietas en periódicos, folletos, pero nada fue tan potente y llamativo como una película.


martes, 10 de diciembre de 2013

Adolf - Osamu Tezuka (manga)



Osamu Tezuka consolidó su carrera artística con su obra más madura: "Adolf", un manga adulto que se sitúa entre el levantamiento del nazismo después de los Juegos Olímpicos de Berlín y el conflicto entre judíos y palestinos al futuro Estado de Israel, concretamente hasta 1983. La historia se centra en 3 hombres con el nombre de Adolf: Adolf Kamil (un judío residente en Japón), Adolf Kauffmann (un simpatizante\militante nazi amigo de Adolf Kamil), y el tercer Adolf: Adolf Hitler, alguien que sobran palabras para describirle. En la obra Tezuka aprovecha uno de los rumores que corrieron en aquellos tiempos de mentiras y violencia para narrar una historia que gira en torno a unos documentos que acreditarían a Hitler como descendiente de Judíos, y que si hubieran visto la luz podrían haber destruido el nazismo.

En este manga podemos encontrar una buena muestra de los horrores de la Guerra en Europa con el exterminio de los judíos, pero también en Asia, con la destrucción por parte de las fuerzas estadounidenses en Japón. Pero lo que me interesa es el mensaje de Tezuka, ya que si bien se trata de una historia absolutamente fuera de cualquier rigor histórico, sí transmite la idea del valor de la propaganda que había en aquellos tiempos donde Goebbels fue el líder, pero desde una perspectiva distinta. Y es que Tezuka, además de dejar clara su ideología, es capaz de informar sobre la situación política general de aquellos años a través de un puñado de dramas personales de ficción, encabezados por el personaje de Toge, que resultará ser al final de la obra la encarnación gráfica al cómic por parte del autor. Incluso para todo lector occidental pocas obras tan amenas como ésta han ofrecido una visión tan poco eurocéntrica, y es por ello que sin duda la hace una interesantísima lectura para entender mucho mejor qué pasó en estos años. Por ejemplo, la obra destruye cualquier "unión" entre nazis y japoneses, ya que simplemente podían ser aliados estratégicos, pero no ideológicos. Prueba de ello es que Hitler (el personaje) en numerosos momentos habla de cómo podría conseguir "liar" a los japoneses para una mayor colaboración, mientras al mismo tiempo se ríe de su condición de "personas de segunda", ya que no son arios, raza pura.

También "Adolf" muestra la vida de los judíos refugiados en Japón, un país donde podían vivir libres a pesar de ser vistos con recelo por los ciudadanos, ya que Japón era aliado estratégico de Alemania, pero en el fondo nadie compartía el fanatismo de Hitler. Un hecho muy bien representado con el personaje de Adolf Kauffmann (alguien de padres alemanes y japoneses), que vive una lucha moral durante toda la obra para intentar entender el nazismo, una lucha que intenta y desea conseguir vencer pero que en el fondo no puede, es incapaz. Este ejemplo entre tantos otros contrastan mucho con la idea general europea, tal como comentaba, de alianza alemana-japonesa, un hecho que militarmente apenas no se produjo a pesar de que Hitler les hubiese querido a su lado contra los soviéticos.

Tres son los aspectos clave para el desarrollo de "Adolf": la lucha conjunta contra los gobiernos alemanes y japoneses por un "nuevo orden", la importancia de la propaganda, y el holocausto del pueblo judío . Para llegar finalmente a los dos últimos capítulos, unos capítulos que sirven para ver como Adolf Kauffmann se da cuenta de que es un miserable, que nunca ha luchado por un sentimiento sino para sentirse fuerte, porque era débil y el pueblo alemán le hizo creer que podía ser fuerte, también el pueblo palestino, y que en el fondo haya luchado por lo que haya luchado siempre han sido luchas lideradas por gente loca. Nunca ha odiado a los judíos, ni a los japoneses, ni ha querido Alemania, simplemente se da cuenta una vez lo ha perdido todo que el odio sólo conlleva odio.


Acabaré esta reseña con un diálogo de Adolf Kauffmann al final de la obra que describe muy bien lo que siente: "¿Qué ha sido de mi vida? Me he ido uniendo a los que hablaban de justicia en diferentes países... y lo he perdido todo... familia, amigos... y en mí mismo. Soy una mala persona. Pero es gracias a que existe gente como yo que las naciones pueden ondear sus banderas de "justicia" ".






-Sobre el cómic: Hay disponible una excelente edición que recomiendo

AUTOR: Osamu Tezuka
COLECCIÓN: CÓMIC MANGA
SERIES: ADOLF
EDITORIAL: Planeta DeAgostini
FORMATO: Cartoné + cofre
TAMAÑO: 16x24 cm
PÁGINAS: 1264
COLOR: B/N

jueves, 5 de diciembre de 2013

Klowns Horror Fanzine #2 "Especial Giallo" ¡Ya a la venta!


Ni me di cuenta que los amigos de Klowns Asesinos prepararon hace unos meses un fanzine dedicado al cine de terror. Y sin haberlo adquirido aún, ya sacan el segundo número, esta vez centrado al género italiano del Giallo, y por un precio ridículo de tan solo 2'5 euros si es que se tiene en cuenta el curro que conlleva. Aquí os dejo la nota de prensa:




"Ya está a la venta el Klowns Horror Fanzine #2 "Todos los Colores del Giallo", revista temática sobre cine de terror, que en ésta ocasión está dedicada enteramente a éste género italiano, presentado con una portada que simula en diseño y color a las míticas tapas de las novelas publicadas por la editorial Mondadori en los años 30, cuyo llamativo color amarillo ("Giallo" en italiano) terminó dando nombre a éste estilo cinematográfico.

El fanzine, que contará con una tirada limitada, está compuesto por 54 páginas en blanco y negro y poderosas imágenes de las películas, y entre su contenido, encontraréis un artículo introductorio que hace un repaso a las diferentes etapas del género, y uno dedicado al actor Paul Naschy, y su participación en ésta vertiente cinematográfica, con títulos como “Una Libélula para cada Muerto” y “Los Ojos Azules de la Muñeca Rota”. También incluye una entrevista en exclusiva a Luciano Onetti, director argentino responsable de “Sonno Profondo”, un excelente y personal homenaje al género que se estrenó en el pasado Festival de Sitges 2013, en la sección Brigadoon.

Y por si fuera poco, en éste número podrás encontrar las críticas de 38 imprescindibles giallos realizados entre 1963 y 2013. Títulos tan importantes como “Seis mujeres para el asesino”, “El pájaro de las plumas de cristal”, “La tarántula del vientre negro”, “Bahía de sangre”, “Una mariposa con las alas ensangrentadas”, “Todos los colores de la oscuridad”, “¿Que habéis hecho con Solange”, “Torso”, “Rojo Oscuro”, “Tenebre” o “Tulpa”".

PVP: 2,50€+ gastos de envío


Más información y pedidos en: klownshorrorfanzine@gmail.com