lunes, 24 de marzo de 2014

Exposición "Por el derecho a sonreír" en el Salón del Cómic de Barcelona




El Salón Internacional del Cómic de Barcelona quiere rendir un sincero homenaje a los humoristas gráficos que día a día nos hacen sonreír con su visión sobre la actualidad. El análisis del humorista, irreverente y lúdico, permite al lector de interpretar la realidad con una nueva mirada, más desenfadada y libre. Y el debate político sobre el derecho a decidir en Cataluña no ha sido ajeno a los humoristas gráficos.

El Salón reivindica el derecho a sonreír, el derecho a decirlo, el derecho a respetar la opinión de los otros, el derecho de afrontar la realidad sin prejuicios. Esto es lo que hacen cada día los dibujantes.

El 32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona produce la exposición "Por el derecho a sonreír", que reúne viñetas y tiras de autores que publican en diferentes medios de comunicación y que incluyen un amplio espectro ideológico. Lo hace queriendo ser una ventana abierta al diálogo. Un recordatorio de que el diálogo no consiste en hablar mucho, sino en saber escuchar... y también en sonreír.

La exposición contará con un amplio abanico de ilustraciones y tiras de autores, entre los que ya tenemos confirmados los siguientes:

Albert Monteys (El Jueves) 
Alfonso López (publico.es) 
Caín (La Razón) 
Enrique Pérez (Información de Alicante) 
Fer (El Punt Avui)
Ferreres (El Periódico de Catalunya) 
Guillermo (El Jueves) 
Harca (revista Saó) 
Idígoras y Pachi (El Mundo) 
Jesús Zulet (El Correo) 
José Manuel Puebla (ABC) 
José Orcajo (Adelantado de Segovia) 
Juan Carlos Contreras (Diario de Jaén) 
Kap (La Vanguardia) 
Manel Fontdevila (eldiario.es) 
Oroz (Diario de Navarra) 
Pepe Farruqo (Ara y El Economista) 
Pepe Roig (Última Hora) 
Peridis (El País)
Pinto & Chinto (La Voz de Galicia)
Rafa Sañudo (La Razón)
Ricardo Martínez (El Mundo) 
Toni Batllori (La Vanguardia)

(Kap - La Vanguardia)


viernes, 21 de marzo de 2014

Otra Live Action para el 2014: "Lupin III"



(Teaser poster)


Hace unos días comentaba algunas de las Live Actions que se avecinan éste 2014 (hay un montón, pero me centro es las destacadas), pues bien, aquí va otra: Lupin III. Si señoras y señores, la serie manga creada por Kazuhiko Kato en 1967, donde se relatan las aventuras de una banda de ladrones liderada por Arsène Lupin III que viajan por todo el mundo con la intención de robar grandes tesoros, verá su encarnación a la gran pantalla el próximo verano.

El encargado de llevar a cabo esta Live Action es un peso pesado dentro de la industria cinematográfica japonesa: Ryuhei Kitamura, autor de obras de culto como Versus o Godzilla Final Wars. La película empezó su rodaje en octubre del 2013 y de momento hay muy poca información colgada a la red, tampoco material gráfico, y en sí hay un secretismo “bastante molesto” (palabras de un fan, je!). Solamente podemos disfrutar por el momento de distintas imágenes que muestran el equipo técnico y artístico en pleno rodaje, un rodaje que les ha llevado a países como China, Japón y Tailandia.


La trama de la película se dice que está centrada en cómo Arsène Lupin III y los suyos se reúnen y forman la banda, aunque en IMDB se puede leer ésto: “El Inspector Zenigata de la Interpol, comienza una cacería por todo el mundo para atrapar al infame ladrón Arsène Lupin III”..., así que tendremos que esperar un poco más para poder concretar.

La película está protagonizada Shun Oguri, más conocido entre nosotros por su papel de Genji en Crows Zero (Takashi Miike, 2007), y que interpreta el papel principal de Lupin; también encontramos al reparto a Tetsuji Tamayama protagonizando al barbudo Daisuke Jigen; el actor Go Ayano como Goemon Ishikawa; al “Ichi The Killer” Tadanobu Asano como detective Koichi Zenigata; la guapísima Meisa Kuroki (el toque femenino que tuvo la saga Crows Zero) como Fujiko Mine. Además Jerry Yan, cantante surcoreano, y el actor Thanayong Wongtrakul (El hombre sin pasado) completan el reparto.



Hasta la fecha, se han publicado 12 volúmenes del manga. También se han adaptado 6 películas, 3 series de animación, diversos especiales para televisión, un musical, distintos OVAs, Cds musicales, e incluso videojuegos, y a todo ésto próximamente habrá que añadirle una Live Action, así que bienvenida sea!




domingo, 16 de marzo de 2014

Descubriendo a Linnea Quigley (Parte 1)



Desde hace ya algunos meses meditaba la posibilidad de recuperar del olvido a una actriz arrinconada por los bloggers de hoy, como es Linnea Quigley. Ella es una actriz que merece todo nuestro respeto por haber sido la primera actriz de cine que dedicó (y dedica) casi exclusivamente su carrera en el género de terror de serie B, algo que para mi merece mi máximo respeto eternamente. Y me da igual que Linnea haya hecho malas películas, que base sus interpretaciones en el desnudo, o que no sea una gran actriz. También me da igual que tenga más sexo que grito en sus películas. ¿Por qué más sexo que grito si estamos hablando de una Scream Queen? La “rubia actriz de los desnudos” no fue una reina del grito como lo fue, por ejemplo, Jamie Lee Curtis, ya que Linnea normalmente en sus películas no basó sus interpretaciones en survivals, y ni siquiera fue protagonista en la mayoría de ellas. No. Más bien Linnea fue una actriz que centró sus carrera en la búsqueda de interpretaciones ligadas a las "Bikini Screams", uno de los distintos tipos de Screams que va ligado a las películas de bajo -o bajísimo- presupuesto en que el acto de desnudarse antes de morir es algo prioritario por encima de las escenas de horror y muerte. De ese modo, Linnea Quigley fue -y sigue siendo- la eterna secundaria de lujo, la secundaria que en casi todas sus películas nos enseñó sus tetas operadas antes de morir, la secundaria que era inocente y no se enteraba de nada (véase lo que le ocurre en Savage Streets), la pequeñaja que se los follaba a todos,... pero también fue una guerrera, una femme fatale en toda regla, una guitarrista y cantante de un grupo de música punk, y por supuesto también gritó, y mucho! No tiene más, y a la vez lo tiene todo. También muchas de sus obras son simples cameos ligados a escenas de sexo para hacer de la película un producto más "vendible". Por lo tanto, Linnea Quigley es una actriz que se desvivió siempre por el género masculino a base de mostrar promiscuidad en sus interpretaciones, incluso también siendo modelo de fotografías eróticas paras revistas de moteros como EasyRiders o la misma PlayBoy, pero pese a ello, en el fondo ella nunca renunció al género cinematográfico de su vida: el cine de terror, y me quedo con eso.

Así que me decidí. Con este artículo que he preparado mi intención es dar a conocer la filmografia de la actriz americana desde sus inicios a mediados de los 70 hasta los años 90, y de ese modo que la gente sepa lo que hizo y como lo hizo, además de cómo ha evolucionado la actriz dentro de la industria, de pasar a ser una desconocida a ser una autentica leyenda de las estanterías de los videoclubes. Y ya de paso, sacar a flote algunas películas que están muertas y quizás merecen una oportunidad.

Cada actualización al blog acogerá 6 o 7 películas, y en total serán unas 7 aproximadamente. Espero que os interese:



Nunca se me ha dado bien ésto de empezar, pero creo que un modo correcto de hacerlo sería mencionar cuatro datos biográficos para situar al lector. Solo decir que nació en Davenport, Iowa, en el 1958, y que no era hija de personas ligadas con la industria del cine. A los 17 años Linnea Quigley se mudó a Los Ángeles en busca de una carrera en la actuación cinematográfica, al igual que muchas jóvenes y atractivas chicas intentan también hoy en día. No se en qué documental me enteré que estas chicas que llegan a Hollywood a modo peregrinación en busca de una carrera en el cine, acaban trabajando en bares a la espera que algún productor se fije en ellas y las contrate, pero por desgracia (o no), muchas acaban ligadas a la industria del porno. No fue el caso de Linnea, aunque muchos lo hayan pensado. Ella solamente hizo de modelo en algunas fotografías eróticas (bastante subiditas de tono, por cierto) para revistas eróticas, algo que nunca dejó de hacer hasta bien entrados los años 90. Es por ello que rápidamente cuando a Linnea se le propuso participar en una película, aunque debiera interpretar a un personaje de esos intrascendentes que seguramente ninguna actriz profesional desearía hacer (habitualmente ligados al desnudo) no dudó en aceptar. Y es que, si algo tuvo claro desde un principio Linnea Quigley es que no le importaba posar desnuda en ninguna película, y de ese modo empezó su carrera en el cine, con 20 años, en 1978.

Ojo! Porqué empezaré el artículo causando polémica. ¿Cual es la primera película oficial de Linnea Quigley? Según IMDB la primera es Psycho From Texas, que aparece marcada como del año 1975, pero eso parece ser que no es del todo cierto. Según ha revelado Linnea Quigley en distintas entrevistas la película que nos ocupa la realizó en 1983, y por lo tanto no fue su primera interpretación en una película, y sí lo fue Auditions y Fairy Tales (no es el único error de IMDB tal como explicaré mucho más adelante). De todos modos, creo interesante seguir un orden cronológico fiel a IMDB, ya que seguramente te ayudará a situar mejor, querido lector. Por lo tanto, Psycho From Texas la consideraré como la primera película de la actriz, y también que fue realizada en 1975. Para terminar con este tema, si me permites incorporaré un matiz, y así lo acabaré de liar un poco más: según el reciente documental Screaming High Heels Queen Era (2011), Psycho From Texas es una película de 1975... ¿? Menudo lío...

Este "primer debut" de Linnea Quigley delante las cámaras quedará marcado por lo que fue habitual en su carrera hasta principios de los 90: violencia, desnudos íntegros y sumisión al hombre. Este supuesto debut en Psycho From Texas (A.K.A. Wheller) se produció en 1983 y fue dirigida por dos tipos llamados Jack Collins y Jim Faezell, y que hoy viviría sumergida en el más profundo olvido si no fuera por nuestra musa. Y es que, suerte tuvieron estos dos directores de arriesgarse al incorporar al equipo de la película a una chica joven y con poca experiencia en la interpretación, cuando a sus 25 años aún no se había consolidado como lo que llegaría a ser en breves: la reina del grito más respetable del cine de serie B, Linnea Quigley. La película, no engañaré a nadie, es un tostonazo de esos que solo es posible aguantarlo hasta el final si es que la vemos a FF (y digo FF porqué me juego lo que sea que nunca ha superado la barrera tecnológica del VHS), pero como mínimo, la escena donde participa Linnea resulta ser lo más interesante de la película. Y no quiero parecer pedante adorando esa escena concreta porqué salga Linnea, sino que, la verdad, no hay nada más salvable de la película. Dicha escena es una salvajada: un psicópata entra en un bar donde se encuentra Linnea en la barra, atendiendo a un único cliente. Tras ser incordiada por el psicópata, el otro cliente le desafía a una pelea, que acaba perdiendo e incluso asesinado. Luego le tocará vivir un calvario a nuestra querida Linnea, ya que será golpeada, desnudada íntegramente y obligada a bailar. También recibe un apetitoso baño de un par de litros de cerveza, consiguiendo meter cachondo a más de un espectador borracho pajillero. Su escena termina aquí, sin más.

¡Ahora si! La siguiente película de la que hablaré ya es, oficialmente, la primera interpretación de Linnea Quigley, aunque ella parece que se olvide siempre de mencionarla en las entrevistas que le hacen... Y es que, a resumidas cuentas, Auditions es un puto WTF!!! Y no es que esté mal la película, no me malinterpretéis, se trata de una película curiosa y que se deja ver, ni que sea un rato, pero lo cierto es que Auditions es una película tan inclasificable que no sabría decir si me ha gustado o no. ¿Es un pseudo-porno? No, en todo caso sería un porno blando de esos de los años 70... ¿Una pseudo-erótica? Tampoco... ya que durante todo el filme se ven rabos y coños, masturbaciones y felaciones hasta cansarnos, así que no, no sería tampoco eso. ¿Quizás un pseudo-documental sobre el cine porno? Me parece que tampoco, en todo caso quizás lo relacionaría más con el metacine pero... Ya lo se! Se trata de una “pseudo-película”. Seguramente os preguntaréis por qué motivo estoy añadiendo el prefijo "pseudo", pero es que así me curo en salud, ya que Auditions, tal y como apunto, habla sobre el porno, sobre un casting a futuras actrices y actores que quieren participar en una película. No hay guión, ni argumento, pienso que incluso no hay ni actuaciones, simplemente se trata de un puñado de improvisaciones de diferentes actores haciendo guarradas, pero tampoco estoy seguro. En todo caso, tal como comento al principio, se trata de una película que se deja ver ni que sea un ratillo, y de ese modo el espectador puede ver algunas escenas subiditas de tono, muy distintas cada una, con sexo explícito (aunque suavizado por el juego de luces que utiliza el director para tapar las felaciones y coitos), y alguna que otra “performance” muy cachonda y divertida. Inolvidable siempre será la escena de una mujer que intenta poner cachondo a un esqueleto, pero no un esqueleto-cadáver con carne seca y un consolador enganchado tal como se puede ver en Nekromantik (Jörg Buttgereit, 1990), no, sino al típico esqueleto de clase de biología!!! Para luego follárselo!!! (sic), ver para creer gente... Bien, tampoco merece que le de tanto protagonismo a Auditions, solo decir que Linnea fue una de las muchas actrices y actores que participaron a la película, interpretando a una chica que dice tener 18 años en el casting, pero en la vida real Linnea ya tenía 20. Ella aparece en 2 escenas: 1a) Se desnuda íntegramente y se marca un baile improvisado “a lo loco”. 2a) Deberá dejarse violar por dos hombres, y es aquí cuando ya la echan del casting.

Una puñetera curiosidad que, para alargar más su leyenda, solo diré que la idea original y la producción de la película fue a cargo de...de... Charles Band! A cuadros me quedé al ver que antes de su Empire Pictures se metía en estos “fregaos”, aunque pensado fríamente me lo puedo llegar a creer.

Luego vino Deporte Mortal, que se trata ni más ni menos que la secuela de la violenta y original La carrera de la muerte del año 2000 (Roger Corman, 1975), esa película que estaba protagonizada por un jovencísimo Sylvester Stallone donde se dedicaba a conducir unos coches tuneados con cuatro chapas metálicas en una carrera donde TODO valía. Pues bien, Deporte Mortal repitió con Roger Corman en la producción, y supongo que por temas de marketing fue acogida como secuela de la película de 1975, ya que prácticamente no tiene nada que ver. Protagonizada por David Carradine y la playmate de moda de aquellos tiempos Claudia Jennings (que curiosamente moriría 1 mes después de estrenarse el film en 1979 a causa de un accidente de coche... y no, no es una broma) resulta un filme muy lejos de su predecesora, donde se ve claramente reducido el nivel de violencia, originalidad, presupuesto (150.000 dólares), diversión,... aunque queda compensado con una entretenida persecución en motos llena de explosiones, peleas con espadas de plástico, desnudos constantes, y por si fuera poco acaban apareciendo unos mutantes de lo más ridículos..., y todo esto sin parar durante los últimos 60 minutos! En cuanto a Linnea Quigley ni siquiera aparece acreditada, pero los más observadores seguro que se habrán dado cuenta que aparece en una escena haciendo de extra en un par de planos. De todos modos, ni habla, ni se mueve, y ni siquiera se desnuda, así que más que hablar de ese cameo prefiero dejar una foto y os daréis cuenta de quien es.

(la chica rubia de la izquierda)

Ojito a la siguiente. Se trata de una curiosa película erótica de finales de los 70, donde se pretendía hacer una parodia de los cuentos de hadas al más puro estilo Shreck (Andrew Adamson, 2001) pero en plan erótico-musical. Su nombre es Fairy Tales, y cabe decir que está basada en la película alemana de 1969 Los eróticos cuentos de Grimm (Rolf Thiele, 1969), una versión sexualizada de la leyenda de la Bella Durmiente. La película trata de un príncipe que recién cumplido su vigésimo primer cumpleaños (y por tanto su condición de mayor de edad), debe suceder a su padre como heredero en el trono, pero antes de ello tendrá que viajar por todo el país en busca de la mujer que consiga excitarle sexualmente para que de ese modo pueda también haber una reina, algo que muchas pretendientas no conseguirán. La leyenda dice que solo conseguirá el príncipe ser excitado por una mujer, una con sangre de realeza: la Bella Durmiente.

En sí Fairy Tales es una divertida película de bajo presupuesto producida, también, por Charles Band, en que el guión se basa en diferentes sketchs eróticos, escenas musicales cutre, y una puesta en escena con mucho colorido pero acartonada. Respeto a Linnea Quigley, por fin interpretaría a un personaje de relevancia, concretamente a la Bella Durmiente, que aparece en los últimos 10 minutos de la película. Y como no podía ser de otro modo en los cuentos de hadas, donde todo es posible y bonito, la princesa durmiente es incapaz de coger una pulmonía al permanecer dormida durante años prácticamente desnuda...Bueno, al fin y al cabo se trata de un cuento de hadas cochino, así que estas cosas forman parte de la magia de la película. Y de ese modo tan cachondo la princesa y el príncipe se conocieron, luego se enamoraron, y finalmente perdieron la virginidad a los 2 minutos de haberse conocido (...) ¿?, y fueron felices y comieron... bueno, la película acaba con una felación de la princesa al príncipe.

(La Bella Durmiente)




Estas 3 primeras películas en las que participó Linnea Quigley, quizás no se trataron de escenas clave en la correspondiente trama, ni tampoco interpretaba a personajes excesivamente trascendentes, pero como mínimo consiguió llamar la atención de unos espectadores que poco podían imaginar la de alegrías que les tendría que dar en un futuro aquella joven actriz de aspecto virginal.

Lo siguiente en que participó es una curiosa y lamentable película titulada No vayas cerca del parque. “Curiosa” por tratarse de un producto que en su época desató algo de polémica por algunas de sus escenas de violencia, pero también “lamentable” por ser rabiosamente mala. Yo entiendo que la gente tenga que vivir de algo, pero es que se trata de un truño infumable, pésimamente dirigida, peor aún interpretada, y lo que sí que no tiene explicación es que no te hace reír ni harto de vino. Pero al menos nos queda ver como una tal Linnea Quigley iba creciendo como actriz interpretando papeles más o menos interesantes como el de la presente película, en que interpreta a una chica que después de asustarse al descubrir que un hombre la estaba espiando mientras permanecía desnuda después de ducharse, se acaba enamorando de él (y si, en ese mismo instante), para posteriormente casarse, tener un hijo, y luego desaparecer sin explicación de la trama de la película..., todo esto en unos... 5? 10 minutos?... quita quita, no interesa la peli.


Eso si, No vayas cerca del parque es una de las películas de la famosa lista de películas de la DPP inglesa, aquella lista que acogía a todas las películas “infames” que debían estar prohibidas. La presente película, finalmente fue estrenada en DVD completamente censurada en el año 2006, 27 años después de su estreno. De todos modos, querido lector, espero que ésto no te signifique un motivo para verla, que nos conocemos...

Con la broma Linnea Quigley ya había interpretado papeles en 5 películas, y aunque sean más o menos trascendentes en la trama lo cierto es que los productores ya empezaban a fijarse en ella como secundaria. De todos modos, menudas cosas debe uno tragarse para completar el artículo..., ejem. Bien, Despelote en el campamento (A.K.A “Camping de verano”), un título que creo que deja bien claras las pretensiones de una película -y que se anticiparía a las futuras Porky's y demás exploitations de los ochenta-, gracias en parte a un director como Chuck Vincent, un aficionado a las tetas y el cachondeo al igual que lo fue su “maestro” Russ Meyer. Por tanto, Despelote en el campamento no fue más que un título complementario que se añadiría a una larga carrera de películas setenteras del director, muy subiditas de tono y con adolescentes con la libido por las nubes. Respeto a la presente película puedo decir que tiene sus momentos divertidos, pero acaba cansando en cuanto a fórmula por su humor redundante y poco original, y es que solo pretende mostrar como un grupo de chicos y chicas se hacen la puñeta mutuamente para luego verles fornicar. Eso si, siempre quedará el recuerdo de la interpretación de Linnea Quigley haciendo de adolescente guarrilla. Como curiosidad “la chica rubia de los desnudos” no quiso acreditar su nombre real en la película y lo hizo con un seudónimo, como “Barbara Gold”, un seudónimo más entre los muchos que utilizaría a lo largo de su carrera, como por ejemplo: “Jesse Dalton”, “Jessie Dalton”, “Linnea”, “Pamela Peck”, “Linnéa Quigley”, “Linnea Rainey”.



En la siguiente Parte entramos a los años ochenta.



viernes, 7 de marzo de 2014

Juzgar a lo surreal




No siempre es necesario entender las películas, a veces basta con ver y disfrutarla, o al menos creo que debería ser así. Es la opinión que extraído al leer una entrevista que le hizo el escritor y periodista José de la Colina -junto a Tomás Pérez Turrent- a Buñuel (foto derecha), ya hace muchos años, comentando la película Un perro andaluz. Me ha llamado la atención la creencia, voluntad, e incluso ilusión que ha empleado el periodista al intentar descifrar el "significado" de esta película, y éste ha quedado perplejo ante la respuesta de Buñuel en contestarle que el cine, no consiste en eso precisamente, sino en jugar a asociar ideas de un modo personal. Estoy muy de acuerdo con él, completamente, y es algo que he pensado infinidad de veces siempre que escucho teorías -o tonterías directamente- sobre diferentes películas con toques surrealistas como las de David Lynch, o actitudes pedantes que usan los mismos directores para justificar mejor sus películas y convertirlas así en obras más "accesibles" para el público. Toda esta gente, sin darse cuenta, destruye la magia del cine, y aquí dejo algunos ejemplos:

Primero quisiera hablar de Anticristo, la obra maestra del polémico Lars Von Trier, una película que trata el tema de la ansiedad con su particular estilo hermético, pero a diferencia de otras películas del estilo como las de Terence Malik, por ejemplo, Anticristo, a pesar de ser una película aburridísima, tiene mucha fuerza, ofrece un magnetismo difícil de comprender que consigue atrapar y que obliga al espectador a seguir viéndola hasta el final. Posiblemente este hecho se deba a la forma agradecida que el director danés ha empleado al producirla, con un excelente uso de la música y en sí por una dirección sensacional, muy cruel y explícita, muy “visual” por decirlo de algún modo. ¿Pero, alguien la entendió? Quien más y quien menos tendrá una interpretación más o menos fiel a la idea principal que Lars Von Trier tuvo para escribir el guión, pero en el fondo, siempre extraeremos de la película una imagen superficial de ella, ya que el motivo principal que hizo que el director la rodara se debe a que anteriormente acababa de salir adelante de una durísima crisis de ansiedad, y quiso hacer una película sobre su experiencia, y que además la quiso relacionar con conceptos de la Biblia... solo él sabrá el por qué. Es decir, que quien no conozca la enfermedad, ni la tampoco entienda de religión, difícilmente podrá extraer el máximo jugo a Anticristo, ya que no se trata de una película con un guión lineal del tipo "popular", fácil y masticado. Y es que, igualmente, me importa una comino no entenderla, porque simplemente la quiero disfrutar y imaginar lo que me quiere decir el director con todo aquel catálogo de imágenes grotescas, y así, en mi caso, jugar a intentar relacionarlas con lo que aprendí de una antigua relación sentimental que viví con una persona enferma de ansiedad. Por tanto, cada uno "interpreta" a su manera, no "descifra".

También podría exponer el caso del filme más polémico de los últimos años: A Serbian Film. Dirigida por el hombre del nombre imposible Srdjan Spasojevic la película mostró algunas de las escenas más duras que se han llegado a ver en un cine, como es la pedofilia extrema, incesto, porno-snuff, etc., imágenes que hicieron que incluso Ángel Sala sufriera las consecuencias por proyectarla en el Festival de Sitges. Pues bien, más allá de la calidad de la película en la que no entraré, la verdad es que el director quiso justificar todas aquellas salvajadas con una supuesta metáfora de los problemas laborales que tenía la clase obrera serbia... ¿? Simplemente pienso que no hay que ir de pedante por la vida. O, lo mismo le podría decir al director francés Pascal Laugier después de rodar la violenta Martyrs, ya que también quiso justificar su alto contenido violento. No es necesario. Es como con uno de los diferentes montajes que se hicieron de Blade Runner, en el que se le cambió el final al incluir una escena extra donde Harrison Ford iba en un coche "interpretando el final", el significado de las palabras de Rutger Hauer... Insisto, no es necesario!! Señores directores, críticos de cine, hipsters pedantes, etc., no me el aura de las películas, por favor! Porqué nunca se debería robar la magia del cine al espectador, ya que cada uno tiene que construir dentro de su cabeza una interpretación y no hace falta que nadie la haga por nadie .

Por tanto soy de los que piensa que el cine debería ser mucho más simple que todo esto, ya que la justificación de los actos violentos -o de sexo, de humor, peleas o lo que sea- debe ser trabajo exclusivamente de los espectadores, un trabajo que ni siquiera los directores deberían preocupar a hacer. Porqué lo que tenemos que hacer todos es aceptar lo que vemos en vez de intentar buscar una coherencia, y ya está. De hecho, más claro no pudo responder Buñuel: "Hacíamos surgir imágenes irracionales, sin ninguna explicación", y bendita obra maestra que nadie entenderá, porque no hay nada que entender.