Green Room - Jeremy Saulnier, 2015


-DIRECTOR: Jeremy Saulnier
-GUIÓN: Jeremy Saulnier
-AÑO: 2015
-DURACIÓN: 94 min.
-PAÍS: Estados Unidos
-FOTOGRAFÍA: Sean Porter
-REPARTO: Patrick Stewart, Anton Yelchin, Imogen Poots, Alia Shawkat, Mark Webber, Taylor Tunes, Joe Cole, Brent Werzner, October Moore, Cody Burns, Mason Knight
-PRODUCTORA: Broad Green Pictures / Film Science

NOTA: 8


Sin aliento dejará a cualquiera Green Room. Ella es una de las gratas sorpresas del ya extinto Sitges 2015, una película dirigida por un director llevado al cielo por todo el mundo tras realizar aquella joya titulada Blue Ruin, uno llamado Jeremy Saulnier. Y de colores sigue la cosa en Green Room, pero, vayamos por partes: ¿qué significa exactamente "green room"? Este concepto se refiere a aquella habitación en que los grupos de música reponen antes de un concierto, y que es precisamente el lugar donde sucederá gran parte de la acción de la película. En ella todo estallará cuando un grupo de música punk llamado Ain't Nice -que tocaba en un local neo-nazi-, acaba descubriendo por error el asesinato de una chica en la "green room" del local del concierto. A partir de allí, la situación se irá complicando por momentos.

(los Ain't Nice)

En Green Room destaca el alto calibre de las imágenes, sobretodo por la angustia que produce el hecho de explotar el 80% de la película dentro de un espacio cerrado sin ventanas, y con apenas 1 salida al exterior. En esa room, la “green” por así decirlo, es el lugar donde quedan encerrados los punks intentando refugiarse de la amenaza exterior que hay fuera de la habitación, una amenaza en forma de skinheads armados hasta los dientes con machetes, pistolas, cuchillos, y todo tipo de armas. Ante esta situación muchos identificarán Green Room como una obra muy influenciada por el Asalto a la comisaría del distrito 13 de John Carpenter, y van en lo cierto, porqué éste es un claro ejemplo de thriller de supervivencia con unos personajes luchando por sobrevivir desde un espacio cerrado. Y en efecto así es, porqué pese a quedar encerrados en esa habitación, los punks poco a poco verán como la situación se irá complicando y rápidamente las muertes no tardarán en llegar.

Lo que más me ha gustado de la película es que se trata de un divertimento propio de serie B que además de poder presumir de un brutal trabajo estético y mostrar algunas de las imágenes más contundentes del Festival, sabe trabajar muy bien a sus personajes, algo difícil de encontrar en este tipo de películas de consumo rápido. Green Room consigue no caer en el error de plantear personajes típicos de la serie B, completamente estereotipados y heroicos, sino más bien trabaja sus personajes de un modo más vertical, profundizando en sus matices, es decir, mostrando como van evolucionando tras las distintas situaciones que van viviendo, y de ese modo hacerles relucir mejor su humanidad o por el contrario, su irracionalidad. Y es que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos, e incluso un simple y violento pitbul desgarrador de cuellos llega a sorprender en el tramo final de la película.

En cuanto al reparto me quedo con dos personajes. Por un lado destaca Darcy (Patrick Stuart), el mandamás de la banda neo-nazi y a la vez el principal villano de la película, pero por desgracia, un actor de su categoría parece bien perdido en Green Room, ofreciendo un personaje sin apenas carisma ni protagonismo. Mucho más convincente está una skingirl llamada Amber (Imogen Poots), una chica que ve presenciar en directo el asesinato de su amiga y que se unirá al grupo de punks en su superviviencia. La verdad es que la actriz Imogen Poots no destaca en Green Room por ser una actriz de grandes recursos artísticos, pero su interpretación es muy digna de ser recordada como chica dura y peleona, una femme fatale en toda regla que regalará al espectador alguna que otra escena de las que cuestan de olvidar, como la del cuter.

(Amber - Imogen Poots)

Así que nada, quien quiera ver una buena película de supervivencia, opresiva, llena de skinheads armados con machetes, mucha violencia y gore, además de una constante música punk-Oi! de fondo (y con un temazo que los que más se identifiquen con la escena seguro que reconocen), Green Room es la película perfecta. Entre mi top 5 del Sitges 2015.


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