La Bruja (The Witch) - Robert Eggers, 2015


-DIRECTOR: Robert Eggers
-GUIÓN: Robert Eggers
-AÑO: 2015
-DURACIÓN: 87 min.
-PAÍS:  Estados Unidos
-MÚSICA: Mark Korven
-FOTOGRAFÍA: Jarin Blaschke
-REPARTO: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Lucas Dawson,Ellie Grainger, Julian Richings
-PRODUCTORA: Coproducción USA-Canadá-Reino Unido; A24 / Code Red Productions / Pulse Films / Scythia Films / Rooks Nest / Maiden Voyage Pictures / Mott Street Pictures

NOTA: 10



Los rumores se han despejado y se ha mostrado la evidencia: The Witch es probablemente la mejor película de terror del año. Las críticas positivas que arrastraba de anteriores festivales como Sundance (premio a mejor director) y Toronto no eran un mero bluf comercial o ni siquiera un acto de pedantería fílmica, más bien al contrario, y es que quien se anime a ver The Witch notará con cierta facilidad ya desde su inicio que se enfrenta ante algo distinto, trabajado, y en sí de una categoría superior a la que el género de terror parece haberse acomodado últimamente con películas viscerales, masivas y accesibles. The Witch se aleja de todo ello para retroceder en el tiempo y recuperar la fórmula del viejo horror más sugerente que visual, expresivo y sintomático, cuidando hasta el más mínimo detalle.


Y en efecto, The Witch pide paciencia al espectador. Que nadie espere sangre (que la hay), brujas malvadas practicando aquelarres (que las hay), sustos de postproducción (alguno hay), ni nada explícito y visceral. La historia, situada en los Estados Unidos de 1630 (conocida en aquellos tiempos como Nueva Inglaterra), cuenta como una familia evangelista es expulsada de una comunidad a vagar por el bosque en busca de su suerte. Su nueva vida la desarrollarán en una vieja chabola junto con una granero, animales, y un pequeño huerto que debería servirles para recolectar comida y así conseguir sobrevivir de la hambruna en la que viven. Dicha familia, compuesta por un padre, madre, dos gemelos pequeños (niño y niña), una hija mayor, un hijo adolescente, y un bebé recién nacido, contemplan la religión católica como algo imprescindible en sus vidas, rozando el fanatismo incluso, y ruegan a Dios diariamente que les ayude a sobrevivir con el poco dinero que tienen, y, además, que la bruja que habita en el bosque les deje vivir en paz... La película significa la opera prima del director Robert Eggers.


Dicha historia parte de distintas leyendas folclóricas de lo que en aquella época aún no eran los Estados Unidos, sino pequeñas colonias de comunidades cristiano-católicas (es decir, de los rechazados de aquella Inglaterra anglicana), gente profundamente tradicional y supersticiosa, pobre también, así como aferrada por encima de todo a la fe. The Witch, en cuanto a esto, logra magistralmente representar el modelo de vida de aquellas colonias inglesas, así como también el argot utilizado por sus ciudadanos, algo que para todo aquél que domine el inglés rápidamente se dará cuenta que el léxico y el acento fonético no es contemporáneo. Además de eso, para configurar la historia, Eggers ha bebido de las leyendas que escribieron aquellas civilizaciones, que explicaban sus miedos más atávicos ante la naturaleza salvaje y en sí de todo aquello que desconocían.

Partiendo de esta base casi hiperrealista, The Witch dibuja una historia, como comentaba, nada visceral y sí muy expresiva. El bosque, la lluvia o también el viento, son elementos salvajes que hablan en la película como leit motiv del horror, de la incertidumbre, y en sí de la sospecha que todos esos elementos forman parte de un corpus de mal mayor, de una supuesta bruja siniestra que habita en el bosque. Lo cierto es que, y aquí está gran parte del éxito de The Witch, el espectador realmente no sabrá nunca si existe esa bruja, si realmente es ella que les hace la vida imposible, de si realmente se puede reencarnar, de si fue ella quien hizo desaparecer el bebé, y en sí de si realmente las fuerzas diabólicas harán la vida imposible a la familia de plebeyos. Ante esa duda, junto con la profunda fe a Dios y el temor a pecar, el miedo, y la sensación de amenaza, crean la desconfianza entre el grupo familiar, así como la demencia y la posesión de la irracionalidad, atribuyendo cada acto inexplicable a la brujería.


En cuanto a la fotografía de la película ésta es sublime, ya que sabe aproximarse en cada escena a las sensaciones más profundas de los protagonistas, utilizando en muchos tramos de la obra planos generales y duraderos, que junto con los elementos expresivos que utiliza reflejan muy bien la soledad junto con el siniestro. Además, viene reforzada por un uso del color muy pálido, que junto con una constante niebla y sensación de humedad que recarga la atmósfera, llega a agobiar incluso, y de ese modo se intensifica también la sensación de permanente intranquilidad y de amenaza. Además, Eggers está de lujo dirigiendo, milimetrando cada plano con tal de explotar la máxima expresividad, y no me tiempla el pulso si digo que The Witch es una de las películas con una de las atmósferas más recargadas y angustiosas que he visto jamás.

Seguramente muchos coincidirán que el principal -y seguramente único- punto débil de la película se encuentra en el tramo medio de la obra, que a mi modo de ver es algo dilatado y poco generoso a mostrar escenas con más verticalidad. Eso sí, no creo que Eggers fuera de todo mal encaminado, su resultado es muy compensado pese a que el metraje total sea algo excesivo, ya que sabe no caer en la trampa de la carne, o de introducir más escenas con la presencia de la bruja -que apenas aparece en momentos muy puntuales-, y en cambio él insiste a reforzar las relaciones y deterioramiento humano, a estirar el hilo de sus miedos y desesperación por encima de lo grotesco. Y es que The Witch es una película sobre la fe, y en como ésta puede dominarnos en mayor o menos medida según nuestra desesperación; aunque, que nadie piense lo contrario, porqué la presencia de la bruja existe y acojona como pocas veces se ha visto en otras películas del estilo.




Comentarios

  1. Jodo macho, un 10 ahí con dos cojones. Como mínimo la veré nada mas salga aunque ahora mismo creo que mi prioridad es Green Room, la cual también dejas genial.

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  2. La crítica la pone por las nubes por eso me fío más de los bloggers ;). Ya me pegué una buena hostia con Babadook. ¿Supongo que no es como Babadook, no? Salvando las distancias y el argumento. Un saludo.

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  3. Yo a Babadú no me acerco ni jarto vino.

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  4. jajaja, Babadook es una buena peli a mi parecer, y con The Witch, aunque comparten alguna idea de fondo, son pelis muy diferentes. The Witch para mí es un 10 por su conseguida atmósfera de tensión constante a base de diálogos sobre la fé y el miedo a pecar (poca broma con ésto), por su esmero por conseguir un buen resultado en aquellos detalles que se ven menos como el lenguaje dialectal, historia, y folclore, también por sus continuas pistas y distracciones, y sin olvidar que The Witch quiere producir mal rollo lo consigue de sobras. No es una peli palomitera, y seguramente antes de The Witch vería Green Room (más que nada por mis gustos cinematográficos más cercanos a la Serie B), pero eso no quita que The Witch sea una peli esplendida, redonda, cuidada hasta el mínimo detalle, y en sí de una categoría poco vista últimamente.

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  5. BORRO EL COMENTARIO de Easy Tech, ya que la ética del blog es la de no fomentar la piratería, y por lo tanto descargar "The Witch" u otras películas no está permitido.

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  6. ¿Por qué? Pienso que para disfrutar "The Witch" hay que tener un paladar delicado.

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