Ballad in Blood - Ruggero Deodato, 2016


-DIRECTOR: Ruggero Deodato
-GUIÓN: Ruggero Deodato, Jacopo Mazzuoli, Angelo Orlando
-AÑO: 2016
-DURACIÓN: 115 min.
-PAÍS: Italia
-MÚSICA: Claudio Simonetti
-FOTOGRAFÍA: Mirko Fioravanti
-REPARTO: Roger Garth, Gabriele Rossi, Ernesto Mahieux, Carlotta Morelli, Noemi Smorra
-PRODUCTORA: Massimo Esposti

NOTA: 3



Tras unos 20 años de silencio cinematográfico por parte de Ruggero Deodato, el mítico director italiano responsable de obras de culto como Holocausto Canibal o Cut and Run, aterrizó en Sitges a presentar un prometedor título llamado Ballad in Blood. Las expectativas eran máximas, ya que, además de su bienvenido regreso a al cine, el filme venia precedido de unas altas expectativas tras las promesas del propio director en distintas entrevistas (como la que dedicó a nuestro blog) que Ballad in Blood era una "buena película de realismo”, tal como a Deodato le gusta describir su cine, y eso es siempre empezar temerariamente.


Tras finalizar el pase de la película, Deodato preguntó a los espectadores (en Sitges) si Ballad in Blood desprende el sello de Ruggero Deodato, y la gente, con cara de compromiso, respondió un”si” bastante tímido y con la boca medio cerrada. Quizás muchos deberían preguntarse qué es el “sello” de Ruggero Deodato, y quizás comprenderían mejor Ballad in Blood, que, por qué negarlo, no es una buena película ni de lejos. Influenciado por el neorrealismo italiano, Deodato ha dedicado su obra a plasmar bajo su actitud arrogante, machista, morbosa, sexy y violenta, ni más ni menos que la realidad de las personas a determinada época.

Ballad in Blood parte de una historia real sobre un asesinato y como los implicados buscaron la manera de tapar el acto. La película recoge ese caso para apropiárselo en una historia sobre la inconsciencia de la juventud de hoy y su falta de madurez ante los problemas, junto con la particular visión del director sobre el sexo libre y las drogas. Con todo esto, la película es una sucesión de escenas que combinan el sexo, las drogas, peleas y poco más, todo moderado por dos chicos y una chica bien acalorados que no saben qué puñetas hacer con el cadáver de una amiga que ha aparecido en su casa misteriosamente tras una noche de fiesta de Halloween.


La película es un desastre. Incapaz de marcarse un ritmo y una dirección clara a donde dirigir el argumento, Ballad in Blood es una obra vacía y con poco interés, que navega perdida en una bote salvavidas improvisando sobre la marcha a base de vacuas escenas de sexo y drogadicción. Por todo ello, sin ritmo ni historia a desarrollar en sus eternos 115 minutos, la intensidad al guión se resiente muchísimo y garantiza bostezos. Ni si quiera el humor (algo que Deodato consideró como muy importante de la película) está acertado, más allá de determinada escena como la del embutido, o las bromas estereotipadas y ya gastadas del chico negro protagonista. En fin, que el guión no es que sea sencillo, sino simple, porqué no hay una historia definida a la que agarrarse.

Eso si, vale la pena destacar algunas cosas interesantes (que no positivas), como por ejemplo en como Deodato recupera aquella vieja insignia del cine italiano de género de los 70-80, en el que las tramas puntualmente se convertían en escenarios oníricos casi pesadillezcos, como si fuera algo inverosímil, alejado de la realidad, para luego posteriormente volver a ella. Aquí, ocurre algo parecido, con ese local de fiestas en el que se practican orgías y sus inquilinos se convierten en depredadores sexuales, mientras van disfrazados de demonios en lo que debía ser una noche de Halloween. Además, la música compuesta por Claudio Simonetti (mítico compositor de Goblin), siempre acertado en sus trabajos, vuelve a ofrecer una música enigmática muy a su estilo que le caracteriza, que teletransporta al espectador al pasado. Esto en su conjunto, mola, o como mínimo lo hará a los fans de aquél cine.


En todo caso, Ballad in Blood es un filme fallido, y que si restáramos intensidad a sus escenas de sexo y droga, bien podría tratarse de un tele-filme de sobretarde barato y sin interés. Para mí una tremenda decepción para los incondicionales de Ruggero Deodato tras su regreso al cine “de sus orígenes”. Que no engañe el título, ni Ballad in Blood es cine de terror, ni hay altas dosis de violencia (es de los filmes más lights del director), ni tampoco hay una idea sólida a desarrollar. Apenas la película es el retrato de unos jóvenes perdidos en la droga, el sexo y la delincuencia, con el cadáver de una chica en bolas allí en medio que no saben muy bien que hacer con él. Solo al final hay un giro interesante, pero ya es demasiado tarde... Una pena.

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