sábado, 22 de octubre de 2016

Grave - Julia Ducournau, 2016



-TÍTULO ORIGINAL: Grave
-AÑO: 2016
-DURACIÓN: 98 min.
-PAÍS: Francia
-DIRECTOR: Julia Ducournau
-GUIÓN: Julia Ducournau
-MÚSICA: Jim Williams
-FOTOGRAFÍA: Ruben Impens
-REPARTO: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Bouli Lanners,Joana Preiss, Marion Vernoux, Denis Mpunga, Jean-Louis Sbille
-PRODUCTORA: Petit Film / Rouge International / Frakas Productions


NOTA: 8






Ambulancias, vómitos, mareos,.... menudo bluf se montó con Grave (o “Raw”, o “Crudo” tal como se titulará en España), una película que se desblufó el día que se hizo oficial que Universal Pictures sería la distribuidora de la película en cines. A partir de aquí Grave inició otra liga, no se si otra más mayoritaria, accesible o como se le quiera decir, pero muchos que buscábamos en esta obra una experiencia “cruda” sin duda nos sentimos engañados. Y como la mayoría de cosas que parten desde la decepción, una vez vista la película, poca broma, porqué hay en ella una obra con una calidad realmente buena.

Partiendo de una adolescente vegetariana que ingresa a la universidad para estudiar la carrera de veterinaria, allí descubrirá que no es tan vegetariana como se pensaba, y poco a poco descubrirá el placer de comer carne. Hasta aquí todo más o menos normal, pero cuando la chica descubre que la carne humana sabe mejor que la de ternera, la cosa cambia por completo. Desde Francia llega Grave, una película que recuerda a obras no demasiado lejanas como Somos lo que hay (2010), título mexicano sobre gente que necesita consumir carne humana de un modo clandestino, pero también obras adolescentes como Ginger Snaps (2000), o también Suspiria (1977). En todo caso Grave, gracias a una magnífica dirección a cargo de la joven directora Julia Ducournau (elaborando su opera prima) ésta consigue una entidad propia gracias sobretodo a dos cosas: por un lado una exquisita banda sonora que cumple perfectamente a la hora de dar belleza, agresividad, ritmo o tensión al guion, vistiendo cada escena con un acabado cuidado y bello, que dan la sensación de talento. Por otro lado se agradecen mucho las puntuales dosis de humor negro, inevitablemente retorcido a ratos, que encaja bien en una obra que busca ser accesible al público a través de una historia sencilla y sin intención de profundizar en matices melodramáticos.


Probablemente lo que se hecha algo en falta es precisamente un paso adelante a la historia y conseguir una mayor profundidad. A mi gusto todo queda demasiado superficial e incluso el final es previsible y poco (o nada) sorpresivo, probablemente todo fruto de una voluntad de los productores de alejarse de la etiqueta de cine de autor y buscar una obra más generalista, que encaje en la órbita del público masivo poco exigente y palomitero. No creo que sea algo malo, pero pienso que una mayor dosis de dramatismo y locura, además de alguna explicación del “por qué”, enriquecería un guión demasiado plano y con poca valentía. Y es que Grave, si bien es cierto que es una película de adolescentes que habla irónicamente (y en clave de género) sobre los cambios que sufren los jóvenes (es decir, que habla “sobre” y “para” ellos), no necesariamente tiene que tener una base superficial, porqué al fin y al cabo no hay nada tan difícil de entender en la vida de un ser humano como la adolescencia.


Lo que si que es sorpresivo del final es el excelente maquillaje de la “herida”, que es sencillamente espectacular, igual como el resto de escenas sangrientas de la película, que son pocas pero notables. Eso si, insisto que Grave no es una película violenta, ni hará vomitar a nadie. Tiene sus momentos que harán cerrar los ojos a más de uno, como por ejemplo la escena del dedo o la de los picores, no lo niego, pero no es nada que no se haya visto nunca.


En fin, una película que sabe combinar el entretenimiento con el buen hacer tras la cámara, consiguiendo un resultado que brilla por su calidad, y que seducirá al público mayoritario y al especializado, algo muy raro de encontrar hoy en día. No obstante su guión peca de (a mi gusto) ser demasiado llano, y esto es algo que muchos lo compartirán conmigo. Todo en su conjunto acaba siendo una película de terror sencilla sobre los cambios que sufren los jóvenes en la adolescencia, mezclando el canibalismo, y con un acabado artístico muy elegante, que habla por si solo del talento en potencia de esta joven directora llamada Julia Ducournau. Desde aquí la recomiendo.



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