domingo, 6 de noviembre de 2016

Entrevista con Toshio Maeda, autor de "Urotsukidóji"


 (Toshio Maeda recibiendo un reconocimiento a su obra)


Uno de los invitados de lujo del XXII Salón del Manga de Barcelona fue sin duda Toshio Maeda (Osaka, Japón. 1953). El motivo de su visita fue principalmente para presentar el manga Urotsukidóji, que la editorial Yowu Entertainment ha editado -por primera vez en España- coincidiendo con su 40 aniversario.

Ante semejante invitado, La Zona Muerta buscó la manera de conseguir entrevistarle, y lo conseguimos. No fue tarea fácil, ya que Maeda no suele hacer entrevistas y las que concede acostumbran a ser solamente a los grandes medios, y esto nos llena de orgullo. Fue todo un placer y honor, y ya no solo porqué se trata de uno de los mangakas más importantes e interesantes que existen, sino porqué Maeda es alguien muy cercano a sus fans y esto permite crear una sintonia entre público y autor que sinceramente pocas veces había notado con alguien de su calibre. La entrevista dio de sí lo que el tiempo permitió, pero fue suficiente para entablar una conversa en la que aparecieron temas básicos, como las influencias que tuvo el autor con su obra, el papel que juegan las mujeres en ella, género hentai y sus peculiaridades, así como el oficio del mangaka. Espero que os interese:

(Portada del 1r tomo de la obra Urotsukidóji, editada por Yowu Entertainment)


-¿Urotsukidóji nace como un particular homenaje al pintor Katsushika Hokusai, o como una expresión artística alternativa a la fuerte censura japonesa a la pornografía?

Pues más bien la segunda opción, como una expresión artística. Cuando hice la obra de Urotsukidóji no sabía nada de aquellas pinturas de Katsushika Hokusai donde se veían tentáculos de pulpos tocando a mujeres ("The Dream of the Fisherman's Wife"). Cuando empecé a dibujar mi manga de Urotsukidóji no quería mostrar tentáculos, sino más bien como a unas plantas extrañas, como unas extensiones orgánicas. Luego la gente me dijo que esas extensiones se parecían mucho a los de Katsushika Hokusai, y fue entonces cuando decidí dibujarlos más parecidos a los de un pulpo, nada más.



-No sé si sabes que Urotsukidóji cambió la vida de muchos españoles cuando se editó en vídeo el anime a los años 90. Nunca antes se habían visto demonios violando mujeres con sus tentáculos de una manera explícita. ¿En Japón ocurrió algo similar? ¿Como se vivió el estreno del manga Urotsukidóji en Japón?

Si, en Japón también hubo un gran impacto, porqué al igual que en España allí tampoco existía ninguna obra de este tipo. Además en aquella época las obras de manga para adultos no tenían muy buena acogida por el público, no vendían demasiado, pero aún así mi obra consiguió vender 2 millones y medio de ejemplares. Hay que considerar Urotsukidóji como la primera obra para adultos que se vendió bien.



-La censura muchas veces viene acompañada de publicidad. ¿Para un creador (artista) es positivo?

Es verdad que no es bueno quitar libertad de expresión de los autores pero tampoco es del todo negativo desde el punto de vista comercial. Con la censura, los dibujantes tenemos que pensar mucho más y ser más creativos para buscar otras vías y evitarla, y precisamente así es como aparecieron los tentáculos de Urotsukidóji. Quizás fue gracias a la censura que mi manga se vendió tanto. La censura tiene su lado positivo y su lado negativo a la vez.



-El hentai se suele mostrar a la mujer como ser sumiso, débil, y constantemente objeto de deseo sexual de los hombres. En tu obra Urotsukidóji quizás hay tendencia a mostrar mujeres más fuertes de lo que es habitual en el género. ¿Cuando dibujaste Urotsukidóji tenías en mente mostrar un perfil de mujer diferente a lo que es habitual en el hentai?

En mi obra también parece que las mujeres son más débiles que los hombres, pero en realidad son las mujeres las que controlan a los hombres, y al final las que ganan en la vida son ellas. Hay que tener presente que en la sociedad japonesa de hoy la mujer es muy fuerte, algo que no ocurría cuando era joven y dibujé el manga. En esa época los hombres parecíamos más fuertes que las mujeres, también ganábamos más dinero que ellas, y ésto ahora es completamente diferente. Cuando dibujé el manga ya mostré a una mujer fuerte.



-El hentai normalmente va dirigido al público masculino. ¿Crees que la sociedad japonesa es sexualmente reprimida y necesita encontrar en este género sus fantasías sexuales?

Si, pero más que reprimidos, que lo son, es gente decepcionada con la vida. Ya no son valientes, han perdido su valor, y por ejemplo cuando le dicen a una chica “vayamos a tomar algo” y ella responde que “no”, entonces él no volverá a decir lo mismo a esta chica porqué ha quedado muy herido. Antes los hombres teníamos mas paciencia y lo seguíamos intentando, y creo que los jóvenes de hoy no tienen esta paciencia y valor. Entonces, en mi obra intento mostrar a los hombres moralmente fuertes para que el lector se fije en este modelo de hombría. Yo espero que los hombres se lo pasen bien leyendo mi obra con personajes masculinos más fuertes que los de la realidad. Pero como he dicho antes, al final ganan siempre las mujeres en mi obra (risas), como también ocurre siempre en la realidad.



-Hay detalles en algunas obras hentai en que chicas, muchas veces con apariencia completamente infantil, se las ve llorando en sus escenas de sexo. ¿Crees que hay algo oscuro detrás de algunas obras hentai? ¿Quizás apología a la pedofilia y la violación?

Yo personalmente estoy muy en contra de esas obras donde salen niñas pequeñas violadas, lo detesto. Dentro del género hay obras en las que aparecen niñas pequeñas violadas y creo que no deberían existir dibujantes que ilustren esas escenas. En el hentai solamente se deberían dibujar escenas eróticas con adultos, o aparentemente adultos, además de enfocar sus historias al público adulto y nunca para los menores de 18 años. Entonces, yo distingo esta diferencia, y solo hago obras para los adultos. Mi postura es claramente en contra de esas escenas y obras, y no entiendo por qué esos autores recrean escenas eróticas con las menores de edad, del mismo modo como tampoco entiendo que haya editoriales que se dedican a editar mangas de este estilo. Y quizás puede parecer extraño que el autor de Urotsukidóji diga una opinión así, pero esa es mi opinión.



-¿Y no es contradictorio cuando en estas obras se censuran cosas tan naturales como unos genitales y en cambio se permite la pedofilia?

Tienes razón, es extraño, pero yo solo pido más censura para este tipo de escenas que involucran a menores. Hay artistas que apoyan la libertad de expresión absoluta y piden también dibujar mangas de este tipo, como si fuera lo más normal del mundo. Insisto que estoy muy en contra de ello y hay que censurar a estos mangakas, porqué pueden hacer daño a la gente.



-Si no tengo mal entendido en Japón tienes una escuela para futuros dibujantes de manga. ¿Como son las condiciones de trabajo de los dibujantes japoneses? ¿Son mucho peores ahora que hace unos años?

Los mangakas de antes eran más trabajadores. Cada año tenían más valentía y capacidad de trabajo. Yo mismo hacía 200 páginas al mes, e incluso había otros autores que llegaban a aún más cantidad de páginas. Las condiciones de trabajo son muy duras, y yo solo puedo pedir al público que compren las obras y no fomenten la piratería, porqué tenemos que contribuir a la vida de los creadores.



-Su técnica y estilo, tan cuidado hasta el mínimo detalle, quizás se ha perdido en las nuevas generaciones. Usted lleva más de 40 años dibujando, explique el método de trabajo que ha empleado en todos estos años.

Cuando me inicié profesionalmente al manga dibujaba unas 200 páginas al mes, tal como te comentaba, y era una auténtica locura, pero es que había otros autores que llegaban incluso a hacer 300. Los dibujantes de hoy quieren tener más tiempo para dedicarlo a sus tareas privadas y como mucho hacen unas 100 al mes. De hecho, conozco un mangaka que se volvió completamente loco por las presiones que sufría de los editores, y un día se desnudó y salió a la calle con un cuchillo de grandes dimensiones a asustar a la gente. Yo trabajaba 20 horas al día y tenía los editores detrás controlándome. ¡Algunos días apenas llegaba a dormir unos 30 minutos! No era algo normal ni saludable, pero este ritmo de vida lo he llevado desde los 20 a los 38, y no me arrepiento. De todos modos cuando llegué a los 38 años dije “basta”, y mi ritmo de trabajo lo quise relajar. Ser mangaka en Japón es el trabajo más duro del mundo.



-Usted pertenece a una generación de mangakas que el proceso creativo iba ligado al “papel y lápiz”. ¿Qué piensa del digital? ¿Puede mejorar el resultado de una obra?

Yo recomiendo dibujar a mano. Se puede acelerar el proceso creativo de una obra con un ordenador, pero no lo recomiendo. Para mí, se aprende mucho más dibujando a mano y ésto para los jóvenes es mucho mejor para pulir su estilo. Además, con las técnicas avanzadas los humanos perdemos la memoria y el talento, y pondré un ejemplo de ello: con la agenda del smartphone ya ni si quiera me acuerdo del número de teléfono de mi mujer (risas).


¡Arigatou Sensei!




NOTA: el manga Urotsukidóji se publicará cada tres meses. Además, el anime actualmente está en negociaciones para poder ser editado en España, también de la mano de Yowu Entertainment.


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