martes, 28 de junio de 2011

Violencia y sexo - Artículo especial

Ferran Ballesta



Robert K. Ressler, en su libro “Dentro del monstruo”, habla de la sociedad de hoy en día, de los programas de ocio concretamente, tanto en libros, revistas, cine, como también incluso programas de la MTV. Él es muy crítico y radical con este tipo de ocio, puesto que a menudo no se tienen en cuenta ciertos actos que califica de inhumanos.

La base de la aparición de un asesino en serie está a la infancia. Tienen un entorno social complicado, difícil de soportar, pero que lo tienen que hacer si quieren sobrevivir. La agresividad y las ideas antisociales se transforman en fantasías personales que les ayudarán a atacar a otras personas en el futuro. Primero se empieza con animales, y después seguirán con personas.

Este impulso psicológico de los jóvenes hacia la violencia se considera más grave cuando ha sido ayudado por los medios de información y las obras de ficción como un elemento adaptado de la vida. En los productos “de entretenimiento” que ofrece la MTV, los canales de televisión, la televisión por cable, o la gran pantalla de cine, vemos constantemente escenas de sexo mezclado con violencia que legitiman esta interrelación. En los espacios informativos ofrecen escenas de jóvenes que eliminan sus enemigos con armas de fuego, sin comentar en ningún caso que esta es una manera incorrecta de resolver las cosas. Los vídeos musicales, dirigidos principalmente a los adolescentes y adultos jóvenes, presentan imágenes también cargadas de sexo y violencia; según algunos estudios sobre contenidos televisivos, éstos contienen la mayor cifra de actos amenazantes o violentos por minutos, incluso superando a los dibujos animados infantiles, que ocupan el segundo lugar.

Antes, a la pantalla del cine, la violencia estaba superficialmente relacionada con la temática romántica (por ejemplo con las películas del oeste), pero, a la actualidad, esta variante moderada se ha visto sustituida por el vínculo entre el terror y el sexo. Esta relación se puede ver en películas como La noche de Halloween, Pesadilla a Elms street, Viernes 13, Scream,... u otros títulos fuera del cine de terror, como Atracción fatal, o el ejemplo más claro, Instinto básico.

En el cine de terror dirigido a los jóvenes, es habitual que una escena con unos jóvenes en plena actividad sexual cambie, inmediatamente a la agresión del malvado asesino. El público adolescente, que ve la asociación entre sexo y violencia en el momento de su despertar sexual, se encuentra condicionado a esperar que sexo y violencia vayan unidos. Y eso se acentúa en los materiales considerados especialmente pornográficos, (a los que a la vez se pueden acceder más fácilmente en todo el mundo que en la época anterior del vídeo), el problema es la intensificación. Cada nuevo producto tiene que ser más sorpresivo y peligroso que el anterior, o si no, no se venderá. En estos vídeos pornográficos, como en otros muchos productos convencionales, se promueve la idea que el sexo es una cosa que se hace “a” otra persona, no “con” otra persona. También así se vincula sexo y violencia.

Todo esto hace que Ressler sea muy crítico con el cine de finales de los 60 y 70, donde el horror y el sexo se confunden con una combinación excitante para cualquier asesino en serie. Sólo hay que decir dos títulos de cine para demostrarlo: La última casa a la izquierda (Wes Craven) y La violencia del sexo (Meir Zarchi), dos películas brutales en que el horror que se muestra se basa en las torturas de los asesinos a chicas jovencitas, y la posterior resolución de la situación con venganzas de tipo sexual, como puede ser la amputación de un pene.

La violencia del sexo - amputación de pene

La última casa a la izuierda - Obligación a sexo lésbico para vivir

Pero quizás este tipo de cine es lo más contundente en relación a la crítica de Ressler (puesto que es la excitación pura para un asesino en serie), también hay mucho cine que critica, el cine de terror “slasher”. Este cine todavía se hace, y es el cine en que un asesino mata, normalmente a jóvenes, de una manera continúa. Las películas de Viernes 13 (por ejemplo) son un cine en que el objetivo es excitarnos, presentarnos unos personajes estúpidos e ignorantes que sólo sirven para cogerlos un cierto odio, y seguidamente que llegue el asesino y los mate a todos de una manera sanguinaria. Esto hace que nos sintamos, en cierto modo, contentos con la muerte. Y eso es el que critica Ressler, en este tipo de cine, dice que la gente que mira este cine se divierte viendo como matan, puesto que el objetivo inicial es llegar a este punto, el asesinato.

Ressler también critica la red de Internet. Dice que Internet puede provocar que un joven asesino tenga imaginaciones extrañas. Cómo que no tiene amigos, puede llegar a la conclusión que el compañero sexual es un objeto sin significado, sin humanidad. Esto se puede ver reflejado en un futuro, cuando esté con una persona y crea que no es nada, y la tratará como un juguete. Aparte, a un niño puede acceder a pornografía, pornografía infantil, violencia sexual, sadomasoquismo, todo aquello que puede excitar un asesino en serie.
Si hagamos memoria, hace unos años un hombre alemán puso un anuncio en Internet para poder comerse a una otro persona, y lo consiguió. O una persona que era fanática de una revista llamada “Soldier of fortune” destinada a mercenarios o asesinos a sueldo, que mató a una persona siguiendo los pasos de la revista.

De todos modos, a pesar de que Ressler ha participado en obras de ficción, se muestra muy crítico con la manera infantil en qué Hollywood enfoca este tema; uno de los mitos que más rechaza el exagente del FBI, es el del asesino inteligente, modelo que se ha popularizado con el personaje de Hannibal Lecter. Reconoce que ha encontrado algo de brillante en el personaje, pero cree que en general no son más listos que los demás: “los asesinos en serie son perdedores, personas que han fracasado a sus vidas. Alguien que triunfa de verdad no intenta matar a nadie”.


(texto extraido del artículo "asesinos en serie" publicado en www.aullidos.com, escrito por un servidor)

sábado, 25 de junio de 2011

Los Crazies - Breck Eisner, 2009



TÍTULO: The Crazies
DIRECTOR: Breck Eisner
GUIÓN: Scott Kosar, Ray Wright (Personajes: George A. Romero)
AÑO: 2010
DURACIÓN: 101 min.
MÚSICA: Mark Isham
FOTOGRAFÍA: Maxime Alexandre
PRODUCTORA: Coproducción Estados Unidos-Emiratos Arabes Unidos; Imagenation Abu Dhabi FZ / Overture Films / Penn Station
REPARTO: Timothy Olyphant, Radha Mitchell, Joe Anderson, Danielle Panabaker, Christie Lynn Smith, Brett Rickaby, Preston Bailey, John Aylward, Joe Reegan, Glenn Morshower

NOTA: 6



En contadas ocasiones nos llegan a nuestras pantallas productos audiovisuales de terror donde la originalidad abunde y no haya referencias a otros títulos. Los Crazies no se mantiene al margen, un remake de una película de alguien al que le están explotando su filmografía como es la de George. A. Romero. Esta fue una obra donde el mensaje antimilitarista y sobre todo antinuclear tenía protagonismo incluso por encima de la misma historia en sí; este fue el que posiblemente llevaría a Romero al fracaso con este proyecto, que aún así hay que remarcar el escaso presupuesto que tuvo.

Pero 40 años después, y 12 millones de dólares, alguien se ha acodado de de ese filme, Breck Eisner, que muy posiblemente los amantes del terror lo reconocerán por su aportación a la desastrosa serie televisiva Fear Itself. Es el encargado de llevar a cabo este remake donde el mensaje de la película de Romero sigue, pero con un planteamiento muy diferente. Sin duda el efecto 28 días después ha marcado mucho a la tendencia del cine de terror, dotando de agresividad a la acción y en general un resultado más atrayente a público actual. El efecto que nos provoca al ver la versión del 73 es de aburrimiento, decepción, más mensaje que conexión con el espectador que busca un producto parecido al que la saga zombi del mismo autor hizo, donde aparte de mensaje se buscaba aquella puesta en escena tan magnífica como aterradora, que hacían que el paso del tiempo incluso jugara a su favor. Sin duda una buena historia totalmente desaprovechada y que Eisner muy afortunadamente a sabido dotarla del que Romero pecó.



Los Crazies 2009 aún así tiene más parecidos del que nos podemos llegar a imaginar con la versión original, incluso el propio Romero lo podemos encontrar a los créditos dentro de la producción ejecutiva. La historia es la misma, cambiando el protagonismo de los militares y de la explicación del origen del virus, o las eternas discusiones por como contener la situación, por un grupo de personas del pueblo que luchan para sobrevivir y poder salvar sus familias. Una historia más simple pero que va directa al grano, lo que el espectador simple que no busca profundizar en un mensaje ni romperse la cabeza buscando una explicación a todo, estaba buscando, un tipo de cine donde más que la creación de climas aterradores parece ser que símplemente subiendo el volumen en ciertos momentos del film ya nos tenemos que asustar. Toda una moda, Los Crazies no es más que otro subproducto que no aporta nada al género, que copia de las maneras de hacer de tantas otras películas actuales, como en las reminiscencias del guión, los sobresaltos de volumen o las “barbies y Kens” que ya nos tiene acostumbrados el cine actual.

Aún así, por suerte el cine no sólo es innovación con guiones originales o creaciones de tendencias, Los Crazies demuestran que incluso sin ver nada de nuevo el espectador cinéfilo del terror es capaz de entretenerse, disfrutar por fin de una producción violenta, con bastante sangre y directa a la vena. Un auténtico survival cercano al de los videojuegos, para ver, entretenerse y no romperse la cabeza.