jueves, 15 de septiembre de 2011

Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo - Ishiro Honda, 1954



TÍTULO ORIGINAL: Gojira (Godzilla)
DIRECTOR: Ishirô Honda
GUIÓN: Ishirô Honda, Takeo Murata (Historia: Shigeru Kayama)
AÑO: 1954
DURACIÓN: 98 min.
MÚSICA: Akira Ifukube
FOTOGRAFÍA: Masao Tamai (B&W)
REPARTO: Akira Takarada, Momoko Kochi, Akihiko Hirata, Takashi Shimura, Fuyuki Murakami, Sachio Sakai, Toranosuke Ogawa, Raymond Burr
PRODUCTORA: Toho Film

NOTA: 8






Entre todo el terremoto político-social que vivía el Japón después de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, el cine japonés se encargaba de reflejar a base de producciones más o menos acertadas, el miedo e indignación de la sociedad japonesa hacia este tipo de armamento. Unos títulos claramente desesperanzadores pero siempre con mensaje moralista, después de que los americanos crearan y probaran la 750 veces más potente que las utilizadas en 1945, bomba de hidrógeno.

Uno de estos títulos fue Godzilla (Gojira, 1954), la primera de una irregular larga serie de películas del subgénero de monstruos Kaiju eiga, dirigida por uno de los grandes, Ishiro Honda. La película estaba inspirada en clásicos del fantástico como King Kong (1933), que tenían mucha tirada por aquellos tiempos en los EEUU, y es por eso que la productora Toho Film apostó por este proyecto tan innovador para ellos. El encargado de capitanearlo, tal y como he dicho, sería Ishiro Honda, un excombatiente de la 2aGM que vivió los horrores de la guerra en primera persona, hecho siempre palpable en su filmografía. A pesar del riesgo del proyecto, se logró un drama absorbente, distinguible no sólo por la habilidad del director japonés al tratar el tema de "la bomba" desde un punto de vista fantástico, sino también por ser capaz de crear escenas totalmente humanistas, gracias a una potente carga dramática fruto del reflejo de ese miedo y pesimismo que se desprende en cada situación de la película; incluso en los créditos iniciales, con una desesperanzadora música (con los gritos incluidos de Godzilla emulando el temor a la bomba de hidrógeno) creada por el maestro Akira Ifukube. Sin embargo, este punto no siempre juega a favor del filme, en ocasiones parece que la película esté más preocupada en mostrar un tono pedagógico y moral más que en una monster-movie en sí, tal y como se puede apreciar en el monólogo final del personaje interpretado por Takashi Shimura, y posiblemente a los más fieles seguidores del fantastique pueda disgustar. Sin olvidar la potente carga de referencias históricas en el guión, como las metáforas del barco pesquero "Dragón de la suerte N º 5", (afectado realmente por la nube radiactiva que creó la bomba de hidrógeno) o la misma bomba de hidrógeno.

Tampoco podemos olvidar de uno de los puntos más destacables del filme como son los efectos especiales característicos del Kaiju eiga, llevados a cabo por el Ray Harryhausen japonés (aunque de diferente metodología) Eiji Tsuburaya. Si bien es cierto que la persona disfrazada de Godzilla y las maquetas de las ciudades restan credibilidad hoy en día, la verdad es que están allí, la magia de la época es totalmente palpable, y no como el futuro remake americano de Roland Emmerich. Ese dinosaurio de chicle digital moldeable en ningún momento es capaz de crear épica, y demuestra las intenciones de unos productores únicamente interesados en atraer a un público adolescente adicto a la pixelación y con un estómago conformista. Tsuburaya logró dotar a un filme de fantasía una metáfora al temor de la época, con espectaculares maquetas y sin el obsoletismo que hubiera significado el stop motion hoy en día. Y que casi 60 años después, un monstruo llamado Godzilla sigue significando el estandarte de un sentimiento de temor y rechazo social, producto de la vergonzosa actuación humana occidental frente al armamento nuclear de la época.


martes, 13 de septiembre de 2011

Piraña 3D - Alexandre Ajá, 2010



TÍTULO ORIGINAL: Piranha (Piranha 3-D)
DIRECTOR: Alexandre Aja
GUIÓN: Alexandre Aja, Josh Stolberg, Pete Goldfinger, Grégory Levasseur (Remake: John Sayles)
AÑO: 2010
DURACIÓN: 89 min.
MÚSICA: Michael Wandmacher
FOTOGRAFÍA: John R. Leonetti
PRODUCTORA: Dimension Films / Chako Film Company / Intellectual Properties Worldwide / The Weinstein Company
REPARTO: Elisabeth Shue, Adam Scott, Ving Rhames, Richard Dreyfuss, Jerry O'Connell, Christopher Lloyd, Ricardo Chavira, Dina Meyer, Steven R. McQueen, Jessica Szohr, Kelly Brook, Riley Steele, Paul Scheer, Brooklynn Proulx, Eli Roth

NOTA: 8



Cuidado que muerden! Piraña 3D es todo lo que un espectador desenfadado y que siempre tiene presentes las clases magistrales que Randy -en la saga de Scream- nos pudo proporcionar, busca, ofreciendo un cóctel orgásmico a todos aquellos seguidores nostálgicos de los maravillosos años 80. ¿Qué opinaría gente de la talla de Russ Meyer o Sir. Herschell Gordon Lewis de Piraña 3D? Posiblemente pedirán que sus nombres aparezcan en los créditos, con el permiso de Roger Corman y sus producciones ocasionalmente exploit, que aprenden a extraer y potenciar todos aquellos elementos que gratificarán al espectador, mostrando lo que realmente quiere ver. Y es precisamente esta esencia la que ha querido extraer el bueno de Alexandre Ajá de aquel clásico, para algunos intocable, Piraña de Joe Dante, un título que el propio Dante siempre ha reconocido que "remakeó" (si se me permite la expresión) del Tiburón de Steven Spielberg .

Sencillamente Ajá ha tirado la caña de pescar, y nosotros, al igual que miles de pirañas asesinas, morderemos ese cebo tan delicioso compuesto de carnaza con poca ropa, y que todos aquellos amantes del género sabrán digerir de una manera placentera. Porqué este título no es mucho más que esto, simplemente el sueño erótico del director se ha cumplido, tener a todas las bellezas operadas que ha podido reclutar para la película y poder hacer de ellas lo que un fanático de este género puede ofrecer, el mejor festival de baño de sangre y gore que se ha visto en una pantalla -con el permiso de Braindead-. Y ya sólo hay que añadir a este cóctel todos aquellos elementos que identifican este cine relativamente pretérito y underground, frases lapidarias, cameos inolvidables como el de Eli Roth, o la aparición al reparto de viejas estrellas caducadas como la de Christopher Lloyd, que hará de científico que lo sabe todo al instante (!).


Sin duda un bombón cargado de hormonas y sangre, con todos aquellos elementos que convierten este título en una gratificante rareza en los tiempos que corren, y que si hay una clara vigor en trabajo de Piraña 3D, es sin duda la pureza de la obviedad que da fuerza a la película.