domingo, 25 de septiembre de 2016

All Women Are Whores - Shôgorô Nishimura, 1980



-TÍTULO ORIGINAL: Dan Oniroku hakui nawa jigoku
-AÑO: 1980
-DURACIÓN: 65 min.
-PAÍS: Japón
-DIRECTOR: Shôgorô Nishimura
-REPARTO: Junko Mabuki, Yuka Asagiri, Yutaka Hayashi, Ken Mizoguchi, Shinshô Nakamaru,Rei Okamoto, Ryôichi Satô, Yukiko Tachibana, Kôji Yashiro
-PRODUCTORA: Nikkatsu


NOTA 2










Con el auge de la televisión en Japón algunas productoras cinematográficas como Nikkatsu tuvieron que replantear el modelo de negocio. Eran los años 70, concretamente en 1971, cuando esta productora -que recordemos que es la primera que surgió en Japón-, empezó a producir un tipo de películas extrañas de bajo presupuesto destinadas al mercado televisivo. Se las llamaba Pinku Films/Pinku Eiga, que vendría a ser como “Romantic Porno”, unas películas de tipo sexploitation que enfocaban sus contenidos hacia el sexo, la violencia, el sado y el amor, un verdadero cóctel explosivo que servia para mostrar todo tipo de contenidos extremos.

Con un título que de bien seguro incomodará a toda mujer, All Women Are Whores es una de las películas más recordadas del Pinku Eiga. Fue dirigida por uno de los directores más consagrados del subgénero como es Shôgorô Nishimura, responsable de casi 100 películas, y también fue interpretada por Junko Mabuki, una actriz encasillada al subgénero que en tan solo 2 años de carrera (1979-1981) participó en 13 películas llegando a convertirse en una estrella.

(Junko Mabuki)

La película en sí no es nada del otro jueves, más bien es un mierdón como la copa de un pino, con pocas o ninguna virtud cinematográfica, pero creo que vale la pena que la gente descubra esta parte más oscura del cine, que aunque parezca mentira reside en Japón. Porqué lo cierto es que los japoneses son capaces de censurar un pene, pero no tienen inconveniente a mostrar en las películas todo tipo de salvajadas a base de agresiones, vómitos, excrementos, zoofilia, e incluso ya puestos, a substituir los penes por tentáculos -lo más normal del mundo-, y sino que se lo pregunten a Toshio Maeda (Urotsukidoji). Solamente hay que buscar por subgéneros como el Pinku Eiga y el Hentai para descubrir todo tipo de barbaridades.

Para mi las Pinku Eiga son una alternativa oriental a las Roughies americanas de los años 60, ya que ambas recogen las frustraciones sexuales de la sociedad masculina heterosexual, para luego volcar su rabia acumulada vengándose de las mujeres a base de violencia física y psicológica fruto de su incapacidad para dialogar, amar, persuadir, y en general de ser gente sociable y respetuosa. Un cine en el que la mujer no tiene voz ni voto, tampoco fuerza para defenderse, y en el que ellas no son más que objetos sexuales a la merced de los hombres. All Women Are Whores es más o menos esto, un cúmulo de vejaciones a mujeres con apenas justificación más allá del placer de hacerlo.


El argumento de la película es casi inexistente, pero lo hay: una banda de delincuentes se dedica a secuestrar a mujeres para luego torturarlas y violarlas, mientras les hacen fotografías para luego revenderlas, o vete tu a saber. Poca más carne en el asador hay en sus apenas 65 minutos de duración. All Women Are Whores no es recomendable, insisto, es un filme casi amateur con una narrativa plana, a ratos torpe, y cinematográficamente muy pobre. Pero bien, no deja de ser una expresión cultural de la sociedad japonesa fruto de sus políticas a lo largo de las generaciones, y ésto vale la pena conocerlo minimamente, ni que sea con su filme más recordado, que es el presente. Además, quien se anime a verla recordará para la posteridad alguna que otra escena de lo más bizarra, como cuando torturan a una mujer a base de arrancarle el bello púbico con unas pinzas, o cuando le introducen una serpiente por el coño, también como le lastiman el coño con el roce de una cuerda mientras hace shibari, y sin olvidar una trampa para violadores la mar de curiosa -y natural-.


En fin, All Women are Whores es una curiosidad que forma parte del lado más oscuro del cine, y que necesitaba compartir.





lunes, 19 de septiembre de 2016

"Extras!" el debut como directora de Linnea Quigley



Gran noticia la que difundió Linnea Quigley en un su página oficial de Facebook el pasado lunes 19 de Septiembre. Según explicó, a sus 68 años de edad, Linnea prepara su debut detrás de la cámara para dirigir un documental titulado “Extras!”, pero que éste no se ejecutará sin antes haberse completado una recaudación de fondos a través del sistema de crowd-funding. En total la actriz de Iowa pretende recaudar 16.000$, dinero que serviría para cubrir los gastos de producción.

En tareas de producción se encontrará un viejo conocido del mundillo de la Serie B-Z: Jason Paul Collum, responsable de distintos documentales como el reciente Screaming in High Heels: The Rise & Fall of the Scream Queen Era (2011), y además de haber escrito distintos libros sobre el mundo de las Scream Queens.

Ambos, como decía, producirán “Extras!”, un documental que pretende fijarse en los jóvenes talentos que desean entrar en el mundo de cine de terror de bajo presupuesto. Tal como comentan “Sus historias son muchas, sus caminos diferentes y sus vidas personales muy diversas, pero lo que les une no es la necesidad de la fama, sino simplemente el deseo a poder decir que han "estado en una película", a menudo incluso renunciando al diálogo! Sin olvidar los extremos a los que pueden llegar para hacer realidad este sueño.” explica Collum en la página oficial del crowd-funding. Por lo tanto, “Extras!” no apunta a ser otro documental sobre viejas estrellas del género, sino más bien un vistazo a los sueños de unos jóvenes esperanzados en formar parte del cine de terror a modo de extra, fruto de su pasión por el género.

No hay que olvidar que Linnea Quigley empezó como extra en el cine, también otras como Michelle Bauer, Brinke Stevens, Barbara Crampton y compañía, unas actrices con más pasión que talento en sus inicios. Entonces, ¿Qué las hizo mover al cine? Según explica Collum, Linnea tiene previsto fijarse en algunos de los extras más habituales del género que se pasan la vida recorriendo convenciones intentando lograr su hueco en el cine, además de fijarse en su vida familiar, y también en como funciona el negocio visto desde dentro. Además, la (ahora si) directora, también va a entrevistar a los actores que comenzaron sus carreras como extras en la misma época que ella. Por lo tanto, viejas y nuevas caras darían vida al documental.

Bien, a continuación dejo el link por si alguien quiere hacer alguna aportación. En él se explica lo que se puede obtener a cambio de las distintas aportaciones, además de un vídeo en el que la propia directora explica detalles del proyecto. Pero en todo caso, ¡Ánimo Linnea! Algunos deseamos con ganas tu salto en la silla de directora.



Último día para hacer aportaciones: domingo 16 de Octubre



domingo, 18 de septiembre de 2016

Toshio Maeda, creador de "Urotsukidoji", visitará el Salón del Manga de Barcelona



Bueno, bueno, bueno.... si con Junji Ito muchos tuvimos una gratísima sorpresa por ser uno de los invitados al XXII Salón del Manga de Barcelona, de piedra nos hemos vuelto a quedar después de confirmarse también la presencia de Toshio Maeda. Muchos conocerán a este dibujante de cómics japonés por ser el autor del manga Urotsukidoji (1986), una obra que revolucionó el manga hentai al burlar la censura japonesa mediante la creación de los “tentáculos”. Aunque, a ser sinceros, esto de mezclar sexo y tentáculos es algo más propio del mítico pintor japonés Hokusai, pero bien, esto ya sería otro tema.

(Katsushika Hokusai, 1814)


Toshio Maeda (Osaka, Japón. 1953) es el artista más influyente en la temática hentai de Japón, con su obra maestra Urotsukidoji (1986), fue descrito como “la base para todo género erótico-grotesco del anime japonés”. Fue adaptado a formato OVA en 1989 por Hideki Takayama, extendiéndose a varias películas más, años después. Precisamente este anime tuvo una gran influencia entre la primera generación de otakus españoles.


Su siguiente gran éxito fue Demon Beast Invasion (1989), de temática similar a la de Urotsukidoji, fue adaptado al anime un año más tarde. En 1989 creó La Blue Girl, un trabajo inspirado en los ninjas y los clanes del Japón antiguo, pero al estilo de Maeda, incluyendo los mismos tentáculos que en sus trabajos anteriores. La Blue Girl fue adaptado en formato OVA en 1992, por Kan Fukumoto.




En 2001 un accidente de moto dejó a Maeda con secuelas limitadas en su mano, pero él continuó utilizando su ordenador para crear personajes y escribir guiones. Además del terror erótico, ha realizado mangas de otros géneros, además de diseñar robots conocidos en Japón como el género mecha. Toshio Maeda viene al Salón del Manga de Barcelona gracias a la colaboración de Yowu Entertainment. 


ACTUALIZACIÓN: El primer tomo del manga Urotsukidoji será presentado en el Salón del Manga como novedad de la editorial Yowu Entretainment. También ellos organizan una sesión de firmas con el autor japonés.



sábado, 17 de septiembre de 2016

Train to Busan - Yeon Sang-ho, 2016



TITULO ORIGINAL: Busanhaeng
AÑO: 2016
DURACIÓN: 118 min.
PAÍS: Corea del Sur
DIRECTOR: Yeon Sang-Ho
GUIÓN: Yeon Sang-Ho
MÚSICA: Jang Young-Gyu
FOTOGRAFIA: Lee Hyung-Deok
REPARTO: Yoo Gong, Ma Dong-Seok, Ahn So-Hee, Kim Soo-An, Jung Yu-Mi, Kim Eui-Sung,Choi Woo-Sik, Jung Kyung-Mi, Shim Eun-Kyung, Choi Gwi-Hwa


NOTA: 8






Mas allá del cambio al cine convencional que ha hecho Yeon Sang-ho después de sus dos películas de animación (The King of Pigs y The Fake), Train to Busan guarda muchos más cambios. Ésta significa su introducción al género de terror y sobretodo a un género zombie que hoy en día vive en la más absoluta decadencia más allá de los productos surgidos por Robert Kirkman que, todo sea dicho, en el fondo no satisface al fan del subgénero. Train to Busan es la dignificación del género, una película de la que los aficionados a los muertos vivientes (o, infectados, como dirán los puristas) pueden sentirse orgullosos, y no tanto por sus metáforas en cuestión de crítica social al más puro estilo Romero, o de gore desenfrenado como hacían los italianos, sino simplemente con una película sencilla, bien rodada, con emociones fuertes, algún que otro susto, y poco más. En fin, el género solo pedía eso, y no era tan complicado.

Train to Busan arranca ya con una aparente infección en Corea del Sur de la cual no se explica por qué ha aparecido, y solo se sabrá el “donde” hacia el final de la película. No hay que olvidar que en este mismo 2016 el otro filme de Yeon Sang-ho, Seoul Station, actúa como precuela de Train to Busan y que por lo tanto servirá para explorar como se inicia el apocalipsis en Corea. La acción de la película transcurre a través de un padre y su hija a dentro de un tren que se dirige hacia Busan, un lugar donde se dice que está ausento de zombies y por lo tanto es la salvación para unos pasajeros que verán como su viaje no es del todo tranquilo...


A medio camino entre Snowpiercer y Guerra Mundial Z, Train to Busan significó un gran éxito de taquilla en Corea del Sur, y si no recuerdo mal es el título coreano más taquillero de la historia del país. Es, en definitiva, lo que nosotros conocemos como un “blockbuster”, con sus virtudes y sus defectos. Si bien Sang-ho es un genio dirigiendo las escenas y además el refuerzo que le aporta el CGI es para sacarse el sombrero (o acojonarse mejor dicho), la realidad es que no deja de ser un título comercialoide y elementos tan de género como el gore o la violencia extrema quedan relegadas al disimulo. Una pena. Pero quiero insistir que Train to Busan es una película muy bien realizada, con escenas de acción brutales que consiguen dejar sin aliento al espectador, capaz de acojonar cuando toca, y también emocionar en momentos de desesperación. Todo ello gracias en buena parte a un director que ha apostado por una dirección de las escenas muy cuidada y que ha sabido utilizar una BSO excelente, algo que no se suele apostar fuerte en títulos de este tipo y que esta vez se ha hecho y ha quedado de lujo.


Como al inicio apuntaba, Train to Busan se aleja de los anteriores filmes del director. Tanto The King of Pigs como The Fake son películas de animación adulta que tienen como denominador común el pesimismo en el ser humano, en la ausencia de bondad en las personas, y en general una sensación deprimente que invita a cortarse las venas. Es todo oscuro y no hay sensación de que la luz pueda aparecer en ningún momento (incluso literal, porqué siempre está nublado). Train to Busan es otra cosa y se nota que detrás de ella hay unos productores interesados en dar esperanza a la sociedad. Yeon Sang-ho ha renunciado esta vez a su estilo para hacer una película contraria a su cine, muy esperanzadora en el ser humano, y que incluso en los tiempos que corremos con el tema de los refugiados sirianos a Europa, se puede entrever una sutil crítica a los países que cierran las fronteras. De hecho, “Busan” significa la esperanza para los protagonistas de la película.



En fin, Train to Busan es de obligado visionado. Hay que verla, y sobretodo aquellos que disfruten con el cine de zombies o infectados por que no les defraudará. Quizás, tal como dijo Ángel Sala en una entrevista, al cine Coreano le sobra en general unos 15 minutos y en eso estoy de acuerdo, pero en este caso los 120 minutos de película realmente pasan en un suspiro. Además, Sang-ho demuestra una vez más que es un director con gran potencial, muy joven, y que no ha tenido problemas en hacer el salto a los grandes presupuestos y a las cámaras digitales. Es decir, ¡que es el puto amo! Directores de gran calibre como Mamoru Oshii han fracasado en el intento. Ya solo deseo que Seoul Station, un filme esta vez de animación, ofrezca una historia más rica en matices, más adulta y oscura, tal como el cine de animación de Yeon Sang-ho ha hecho en sus dos anteriores películas. La espero con ganas.



martes, 13 de septiembre de 2016

El creador de "Tomie", Junji Ito, invitado de lujo en el XXII Salón del Manga de Barcelona



Una noticia de miedo. El mangaka Junji Ito, un autor capaz de las narraciones gráficas más terroríficas e inquietantes, participará en el XXII Salón del Manga de Barcelona. Quién sabe, quizás su vocación en el manga guarde relación con su anterior ocupación: dentista. Japón ha generado algunos de los más espeluznantes relatos del género. Pero pocos pueden llevar con tanto orgullo el sobrenombre de maestro del terror como Junji Ito.

Junji Ito (Prefectura de Gifu, Japón, 1963) pronto mostró su interés por el manga y por el género de terror. Influenciado por autores como Kazuo Umezu, Hideshi Hino o Shinichi Koga, dio forma a sus primeras historietas, abordando el medio como un mero hobby que simultaneó con su formación como protésico dental. En 1987, cuando la revista Gekkan Halloween (Asahi Sonorama) convocó el Premio Kazuo Umezu para descubrir a jóvenes autores, Ito decidió remitir una historia que finalmente se alzó con una mención honorífica, y que con el tiempo se convertiría en una exitosa saga adaptada al cine y a la televisión: Tomie, todo un clásico recientemente recuperado por ECC Ediciones.

Iniciada su nueva carrera como mangaka profesional, Ito demostró un talento especial para dominar los mecanismos del terror, que supo combinar con elementos sobrenaturales y fantásticos para idear perturbadoras historias que conforman un universo propio inmediatamente reconocible. Considerado como un maestro del género, en su bibliografía destacan las historias cortas recopiladas en volúmenes como Punzadas de fantasmas; pero también desarrolla con maestría obras más extensas, como Black Paradox, Gyo, Hellstar Remina o Uzumaki, todas originalmente serializadas en la revista Big Comics de la editorial nipona Shogakukan, siendo recopiladas en ediciones posteriores.

Autor prolífico, buena parte de su bibliografía ha sido adaptada a la pequeña y a la gran pantalla en producciones de imagen real y de animación; y su talento ha sido reconocido con nominaciones a galardones tan prestigiosos como los Premios Eisner o la selección oficial del Festival de Angoulême.


El XXII Salón del Manga de Barcelona abrirá sus puertas el sábado 29 de Octubre hasta el martes 1 de Noviembre de 2016.