lunes, 13 de marzo de 2017

Barcelona 92 - Ferran Ureña, 2015


DIRECTOR: Ferran Ureña
GUIÓN: Ferran Ureña
AÑO: 2015
PAÍS: Catalunya
MÚSICA: Varios
FOTOGRAFÍA: Maggie Genovese
REPARTO: José Luis Estudillo, Rafa Delacroix, Brian Gallardo, Jaume Najarro, Pep Gómez,Sonia Homar, Eric Zarauza, Clara Trevejo, Rocío Arbona, Mar Soler, Xavier Serrat,Claudia Martínez
PRODUCTORA: Vox Produccions


NOTA: 5









4 años de expectación al público son los que ha desatado un joven realizador barcelonés llamado Ferran Ureña con su ópera prima, titulada Barcelona 92. Esta es una película de ínfimo presupuesto que pretende dar vida a la situación de los barrios más marginales de la Barcelona post olímpica, que vivían completamente descuidados desde las instituciones y que vieron crecer en ellos a una juventud cada vez más atraída por la violencia.

Con presupuesto 0, y rodada en 4 largos años, Barcelona 92 es una película que navega entre el cinema verité, el documental, y el cine kinki, para elaborar una historia costumbrista sobre la vida de aquellos jóvenes violentos de principios de los años 90 que vivieron junto a sus hinchadas del Barça y del Español. Es, Barcelona 92, una película que no cuenta nada especialmente relevante, pero que en su discurso, explicado a través de 4 capítulos, se narran distintas situaciones protagonizadas por unos jóvenes con la intención de ofrecerle al espectador una serie de detalles propios de aquella etapa, casi a modo documental, detalles como la introducción de la pluralidad política en la grada azulgrana de Boixos Nois y sus consecuencias, la pasión por una escena musical en auge, las traiciones entre grupos ultras, las frecuentes peleas a determinados barrios, la estética propia de la época, o la conciencia de unos sujetos que viven un modelo de vida que nunca desearían para sus hijos, entre muchos otros detalles. Todo ello decorado con una estética escenográfica logradísima, cargada de artículos de prensa de la época, vestuario, banderas, e incluso escenografía de hace 25 años, que para tratarse de una película de presupuesto 0 demuestra haber tenido un brutal ejercicio neófito desde producción. El resultado en su conjunto demuestra que es una película con acabado profesional y con detalles plausibles, pero muy a mi pesar creo que Barcelona 92 no acaba de funcionar lo deseado, y el retrato costumbrista acaba rozando lo banal.


La idea y el trabajo de producción de la película insisto que me parece muy bueno, pero no lo es su ejecución. Ureña demuestra que se ha empapado de cinefilia y que sabe en todo momento lo que hace detrás de la cámara, dotando a las imágenes de un estilo documental a través de planos duraderos y estáticos que narran situaciones casuales que son más o menos inconexas entre ellas, pero que acaban siendo ordenadas a través de un montaje paralelo que teóricamente unifica el conjunto, motivo por el cual, inicialmente, da la sensación al espectador de un cierto “caos” narrativo. Estos fragmentos tienen como objetivo ofrecer al espectador un ejercicio de abstracción de detalles -digámosle “históricos”- propios del falso documental. De todos modos, Barcelona 92 no olvida su parte dramática y de ficción y aporta detalles que se agradecen y que algunos más cinéfilos detectarán, como es ese inicio y final con el programa de radio de “Radio Escaqueo”, propio de la película The Warriors (o de La Niebla de John Carpenter, es lo mismo), que mola y además aporta un toque intimista y underground a la propuesta -y sin olvidar también la escena de la paliza a un gitano propio de La naranja mecánica-. Simplemente, Ferran Ureña demuestra que con 4 duros se puede conseguir dar vida a una idea y tener un resultado completamente profesional. De este modo cinematográficamente profesional y atractivo, Barcelona 92 posee una historia explicada en callejones, por sus muchos implicados protagonistas, pero siempre sin pedantería ni discurso moral, con gente que tiene una cerveza a la mano y hace vida en la calle y que supuestamente vivió de frente la realidad que le envolvía, y ante esto, creo que la idea es cojonuda. Pero, de nada sirve cuando el conjunto de la narración no consigue sostener un ritmo que mantenga atento al espectador, una señal que algo falla, y en concreto pienso que hay 3 puntos clave que explican el desastre: Por un lado, a mi parecer, la película acumula un reparto de personajes excesivo que impide implicarnos en ninguno, y esto sin contar que algunos personajes aparecen y desaparecen de la historia sin apenas justificación. También hay a la película demasiadas escenas sin interés, con conversaciones entre personajes que no aportan esos detalles supuestamente documentales que deberían dar músculo al discurso de la película, además de otras que solo sirven para despistar al espectador de la trama principal. Y finalmente hay algunos personajes (como los de Brigadas Blanquiazules) quizás demasiado estereotipados, además de muchos otros carentes de cualquier carisma. Todo ello acaba haciendo daño a Barcelona 92, hace desconectar al público, y éste solo conecta con puntuales escenas de humor y con la pornografía, que no son más que esas escenas de peleas o macarrismo (o ese personaje al más puro estilo John Cobra de Brigadas), que precisamente deberían ser lo más secundario de la película.


Me duele decirlo, pero Barcelona 92 es una película fallida. Con sus luces, pero también sombras. Creo que lo más apropiado que podría hacer el director es intentar hacer un nuevo montaje e intentar dar un poco más de coherencia al hilo conductor de la trama principal, que trata sobre un apuñalamiento entre hinchadas y sus posteriores consecuencias, y así recortar distintas escenas poco sustanciosas para el conjunto del relato documental. Escenas como las de la rata no aportan absolutamente nada, más allá de la presencia femenina de Marina, una de las dos skingirls de la película (la xoni de Brigadas no cuenta). Además, con tal de reforzar ese trasfondo documental que posee (o quiere poseer) Barcelona 92, estaría bien aportar más imágenes de archivo que conecten con el relato de la película, tal y como ocurre al inicio y que tanto se agradece para situar al espectador. De este modo el público quizás conectaría más con la película, simplemente porqué ayudaría a su ejercicio por detectar esos detalles documentalisticos que posee el guión, y sería todo más cómodo, dinámico, enriquecedor y visualmente atractivo. Y no quisiera olvidarme también de la música, que pide un replanteamiento en la Banda Sonora, más que nada porqué escasea su presencia y cuando aparece da la sensación de algo forzada... algo falla.



En todo caso, Barcelona 92 tiene buenas intenciones y merece ser vista, ni que sea por aquellos seguidores de la escena ultra y skinhead catalana. Una película que habla sobre esa Barcelona underground, la que vivió descuidada en los barrios más empobrecidos dando aire a las tribus urbanas y a la violencia, y que se escenificó a través del fútbol. Es, Barceona 92, también, un ejercicio de recolecta impresionante de material de la época, al exponer todo tipo de vestuario de de hace 25 años, escenografía, pósters, banderas, recortes de prensa, etc., que demuestran una previa, profunda y correcta documentación (o no..., molaría abrir debate) de sus responsables. Y qué decir del maravilloso póster de la película... Es todo, al fin y al cabo, un discurso sobre las historias de ayer, hoy explicadas.



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